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FILIPENSES 2:19-30

Vincent Cheung

Traduccion: Raul Loyola Román

Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que, yo también pueda ser animado cuando reciba noticias de vosotros. Yo no tengo a nadie como él, que tenga un genuino interés en vuestro bienestar. Porque cada uno mira por sus propios intereses, no lo que es de Cristo Jesús. Pero vosotros sabéis que Timoteo se ha probado a sí mismo, porque como un hijo con su padre él ha servido conmigo en la obra del evangelio. Yo espero, por lo tanto, enviarlo tan pronto como yo vea como van mis asuntos. Y confío en el Señor que yo mismo iré pronto. Pero pensé que era necesario enviaros de vuelta a Epafrodito, mi hermano, compañero obrero y compañero soldado, quien es también vuestro mensajero, a quien vosotros enviasteis para cuidar de mis necesidades. Porque él les extrañaba a todos vosotros y se angustió debido a que vosotros oísteis que estaba enfermo. En verdad estuvo enfermo, y casi murió. Pero Dios tuvo misericordia de él, y no sólo de él sino también de mí, para ahorrarme tristeza sobre tristeza. Por lo tanto yo estoy totalmente dispuesto a enviarlo pronto, para que cuando le vean de nuevo vosotros podáis estar contentos y yo pueda tener menos ansiedad. Recibidle en el Señor con gran alegría, y honrad a hombres como él, porque él casi murió por la obra de Cristo, arriesgando su vida para brindarme la ayuda que vosotros no podíais darme.

Jesucristo es nuestro ejemplo fundamental de auto-negación y de considerar los intereses del reino de Dios antes que nuestros propios intereses. Su ejemplo puede parecer muy difícil de imitar, pero esto es porque no mucha gente son verdaderos cristianos. Puesto que los antiguos hábitos pecaminosos han llegado a ser tanto parte de ti, removerlos puede ser tan doloroso que sientes como si te sacaran uno de tus ojos o cortaran uno de tus miembros (Mateo 5:29-30). Tanto como perseguir nuestras ambiciones egoístas e intereses personales son parte de nuestro viejo modo de pensar y vivir, tanto así es difícil negarnos a nosotros mismos; sin embargo, es necesario, ya que quienes rehúsan negarse a sí mismos por causa de Cristo no son cristianos (Mateo 16:24-25).

Aunque es difícil imitar el ejemplo de auto-negación de Cristo, es posible para el cristiano genuino, ya que es el Espíritu de Cristo quien nos capacita para hacerlo. Ciertamente el Espíritu ha hecho tal poderosa obra de conversión y santificación en Timoteo y Epafrodito que Pablo no puede sino alabar su actitud y servicio, aun cuando él escribe acerca de sus planes de viaje. Estos dos siervos de Cristo ejemplifican las prioridades cristianas que Pablo desea reforzar en los filipenses.

 Pablo escribe que Timoteo es uno que tiene “genuino interés” en el bienestar de los creyentes. Mientras todos miran por sus propios intereses, Timoteo ha probado que él es uno de los que mira por los intereses de Jesucristo. Este es el tipo de persona que Pablo quiere que llegue a ser cada creyente alguien que mira por los intereses de Jesucristo. En términos generales, esto es la prueba por medio de la cual debemos examinar a cada ministro y a cada creyente,  ¿Mira él por sus propios intereses, o el interés de Jesucristo?

Por supuesto, la gente malvada desea distorsionar la intención de Pablo incluso sobre este simple punto, de modo que ellos interpretan los intereses de Jesucristo como nuestra prosperidad material y salud física, y algunos individuos insanos parecen pensar que su principal interés tiene que ver con el rescate animal y la protección medio­ambiental. Pero estas personas están sólo exteriorizando sus propias agendas personales en términos cristianos. En realidad, ellos están todavía persiguiendo sus propios intereses personales, aunque no quieran admitirlo. Por otro lado, a través de toda su carta, Pablo ha dejado en claro que los intereses de Jesucristo tienen que ver con la defensa del evangelio y la madurez de los santos. Estas son las cosas en que nuestra comunidad eclesiástica debería enfocarse, en lugar de dejar que la última moda defina las prioridades.

Una mujer me dijo por teléfono que ella dejaba su iglesia porque su pastor canceló el programa de rescate animal de la iglesia debido a la falta de fondos. Que la iglesia tuviese un programa de rescate animal me asombró en primer lugar, pero como la mujer continuó vomitando su aversión por el pastor, para mi era claro que ella nunca se había interesado en la defensa del evangelio y en la madurez de los santos; más bien, ella estaba tratando de usar a la iglesia para promover lo que ella pensaba que era importante, lo cual se volvió en tener muy poco que ver con los creyentes o la humanidad en general, pero tenía todo que ver con los animales. Parece que ella me llamó porque deseaba validar su perspectiva. En lugar de eso, le dije que ella estaba llena de orgullo y amargura, entonces ella me gritó, y colgó. Por supuesto, era improbable que ella fuera cristiana.

Nosotros deberíamos examinar nuestras prioridades y proyectos para ver si ellos están verdaderamente sirviendo para promover los intereses de Cristo, en lugar de sólo asumir que ellos lo hacen. Probablemente encontraríamos que muchas de las cosas que hacemos tienen poco que ver con Cristo, pero lo mencionamos en conexión con lo que estamos haciendo sólo para hacernos sentir mejor en cuanto al gasto de tiempo en asuntos no importantes. De nuevo, los intereses de Cristo tienen que ver con la defensa del evangelio y la madurez de los santos -nunca pierda de vista estas cosas.

Timoteo se ha probado a sí mismo, no sólo en una manera general, sino que su fidelidad ha sido evidente en la manera en que él ha servido con Pablo en la obra del evangelio como un hijo sirve a su padre. Esto nos lleva a considerar la relación entre Pablo y

Timoteo. Ahora, es verdad que tu lealtad fundamental debería ser hacia Cristo. Él es el único que murió por ti, y él es el único mediador entre tú y el Padre. Si se debe hacer una elección entre ser leal a Dios o ser leal a un hombre, entonces por supuesto tú deberías mantener tu lealtad a Dios -esto no se cuestiona.

Dicho eso, providencialmente Dios arregla las relaciones humanas en la comunidad eclesiástica así que tú puedes encontrarte a ti mismo estando bajo la autoridad de otros creyentes en tu trabajo por el evangelio. Usando el matrimonio como un ejemplo, aunque Cristo es el único Salvador y Mediador de la mujer, a Dios también le ha placido ponerla bajo la autoridad del esposo. Y aunque la lealtad fundamental de ella es hacia Cristo, ella también debe ser leal a su esposo.

En un modo similar, aunque la lealtad fundamental de Timoteo es a Cristo, Dios ha ordenado para él tener un vínculo especial con Pablo, de modo que él pueda servir con el apóstol en la obra del evangelio. Por lo tanto, donde quiera que sea Pablo recuerda a Timoteo que tal como no debería avergonzarse de Cristo, tampoco debería avergonzarse de Pablo (2 Timoteo 1:8). Timoteo ha probado ser fiel en la obra del evangelio, pero más que eso, él ha sido fiel a Pablo mientras hacen la obra del evangelio, como un hijo con su padre. Él no se resiente por el arreglo providencial de Dios, sino en vez de eso se somete a la autoridad legítima en sus relaciones humanas.

Así él difiere grandemente de aquellos que hacen la obra del evangelio por “envidia”, “rivalidad”, y “ambición egoísta”. ¿Haces tú la obra del evangelio de modo que puedas ser una especie de celebridad, o de modo que puedas obtener poder o admiración?

¿Estás tú dispuesto a trabajar a la sombra de alguien que Dios ha puesto providencialmente sobre ti? ¿O estás de hecho motivado por la ambición y los celos?

Por supuesto, tú no deberías comprometer el evangelio para servir a alguien que está sobre ti, pero suponiendo que ese no es el problema en tu caso, entonces la Escritura te manda que te niegues a tus ambiciones egoístas e intereses personales, y seas leal al que tiene autoridad espiritual sobre ti de acuerdo a la providencia de Dios.

Pablo también alaba a Epafrodito, cuya auto-negación y auto-sacrificio son dignos de un verdadero ministro del evangelio. ¡Él no está angustiado por causa de que ha estado enfermo, sino porque él sabe que los filipenses han escuchado que él estaba enfermo! Más que enfocarse en su propio bienestar, él está apesarado por que los filipenses se preocuparían por él. Esta es también la actitud de Pablo, y así el apóstol está enviándolo de regreso a los filipenses. Epafrodito ha arriesgado su vida al ayudar a Pablo. Hoy día, la mayoría de las personas que afirman ser cristianos aun ni se arriesgarían a perder un poco de sueño o un poco de dinero por un predicador, ni que decir de sus propias vidas. Pero esto es lo que la verdadera auto-negación demanda. Epafrodito tenía en mente no sus propios intereses personales, sino los intereses de Jesucristo, y así él estuvo dispuesto a arriesgar su vida por el mensaje, y el mensajero. Pablo escribe, “honrad a hombres como él.

VINCENT CHEUNG

Traduccion: Raul Loyola Roman

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