PDF EL MOLINISMO Y SU INFLUENCIA EN EL ARMINIANISMO

EL MOLINISMO Y SU INFLUENCIA EN EL ARMINIANISMO

MOLINA

 Luis de Molina, (1536-1600) 

La relación entre el Arminianismo y el Molinismo es evidente. Podría decirse en base a la evidencia histórica de la teología Cristiana que sus raíces se remonta a Pelagio (siglo V), monje Británico declarado herético, y sabiendo que Pelagio se fundamento en la filosofía pagana céltica, la defendía la existencia de una habilidad humana para el triunfo, incluso sobre lo sobrenatural, Pelagio pudo haber aplicado esta idea a su concepción del pecado. Finalmente, la corriente filosófica griega del Estoicismo ha sido mencionada también como un posible desencadenante de su estilo de vida ascético y por supuesto teología.

Pero aunque el Pelagianismo en su forma pura no existe, sobrevive a través teologías sinergistas tanto en el Catolicismo como en el evangelicalismo Protestante no-Reformado. 

Todas estas corrientes teologicas tienen un fundamento común: SINERGISMO, es decir que la salvación es una cooperación entre Dios y el hombre; ya sea que Dios la origine y el hombre responde, o que el hombre actué primero y Dios le ayude, ambas concepciones implican una cooperación entre Dios y el hombre, sinergismo (griego: trabajando juntos).

PELAGIANISMO, SEMIPELAGIANISMO, EL MOLINISMO, TOMISMO Y ARMINIANISMO

 

PELAGIANISMO

El Pelagianismo surgió como doctrina en el siglo V, siendo condenado por la Iglesia Católica de forma definitiva el año 417. El pelagianismo negaba la existencia del pecado original, falta que habría afectado sólo a Adán, por tanto la humanidad nacía libre de culpa y una de las funciones del bautismo era limpiar ese supuesto pecado y así quedaba así sin sentido. Además, Pelagio decía que la gracia no tenía ningún papel en la salvación, sólo era importante obrar bien siguiendo el ejemplo de Jesús.

Fue Pelagio quien culpo a la gracia divina que predicaban San Agustín y otros monjes al relajamiento de algunos Cristianos de su tiempo. Pelagio sostenía que la predestinación predicada por Agustín reducía al hombre al papel de mero autómata. La doctrina de Pelagio se puede resumir en lo siguiente:

• Aun si Adán no hubiera pecado, el habría muerto.

• El pecado de Adán lo perjudicó sólo a él, no a la humanidad entera.

• Los niños recién nacidos se encuentran en el mismo estado que Adán antes de la caída.

• La humanidad entera ni murió a través del pecado o de la muerte de Adán, ni resucitó a través de la resurrección de Cristo.

• La ley Mosaica es tan buena guía para el cielo como el Evangelio.

• Antes de la venida de Cristo hubo hombres que se mantuvieron sin pecado.

Interesantemente, este mismo concepto teológico resurge con Charley Finney en su teología del “Gobierno Moral” y que a través de la influencia de este y Wesley se esparció en todo el evangelicalismo y muchos hasta ahora sostienen los mismos puntos teológicos de Pelagio, particularmente en lo que se refiere al pecado original.

SEMI-PELAGIANISMO

Una doctrina de la gracia defendido por los monjes del sur de la Galia alrededor de Marsella después de 428. Su objetivo era un compromiso entre los dos extremos del Pelagianismo y el Agustinismo, y fue condenado como herejía en el Concilio Ecuménico de Orange en el año 529 luego de la disputa se extendiera a más de un centenar de años.

El nombre Semipelagianismo se desconocía tanto en la antigüedad cristiana y en toda la Edad Media, durante estos períodos se acostumbraba a designar a las opiniones de los Massilians simplemente las reliquias “de los pelagianos” (reliquiœ Pelagianorum), una expresión que se encuentra ya en San Agustín (Ep. ccxxv, n. 7, en PL, XXXIII, 1006).

Las investigaciones más recientes muestran que la palabra fue acuñada entre 1590 y 1600 en relación con la doctrina teologica del Jesuita Luis de Molina, en que los opositores de este teólogo creyeron ver una estrecha semejanza con la herejía de los monjes de Marsella (cf. “Revue des sciences phios. et Theol. “, 1907, pp. 506 y ss.).

La enseñanza principal va asi: El libre albedrío, aunque no extinguido, era débil y no puede ejercerse para la salvación sin la ayuda de la gracia. La salvación, por lo tanto, se logra mediante la cooperación (sinergismo) de los factores humanos y divinos, y la predestinación no es más que la presciencia de Dios de lo que una persona ha decidido hacer libremente.

La gracia es solo la iluminación divina sobre la voluntad humana, y no, como lo enseño Agustín, el poder regenerador de la gracia en el corazón.

El debate sobre el Semi-Pelagianismo continuó hasta bien entrado el siglo VI, cuando Cesáreo de Arles convocó el Sínodo de Orange (529).

El Semi-Pelagianismo, como movimiento histórico, declinó, pero el tema central del Semi-Pelagianismo, la prioridad de la voluntad humana sobre la gracia de Dios en la obra inicial de la salvación, no murió.

MOLINISMO

Es un sistema que se propone reconciliar la gracia y la libre voluntad. Este sistema fue desarrollado por Luis de Molina y fue adoptado en los puntos esenciales por la Compañía de Jesús. El propósito principal de esta teología ERA COMBATIR LA TEOLOGÍA REFORMADA DE LA JUSTIFICACIÓN POR LA FE Y LA PREDESTINACIÓN Y LA DEPRAVACIÓN DEL HOMBRE.

El Molinismo se opone la doctrina tomística de la gracia.
La cuestión que ambas escuelas intentan responder es esta: De donde deriva su efecto infalible la gracia eficaz (gratia efficax), que incluye en su mismo concepto el libre consentimiento actual de la voluntad y ¿cómo es que a pesar de la infalible eficacia de la gracia, la libertad de la voluntad del hombre no se ve impedida?

Es evidente que en cualquier intento de solucionar este difícil problema, los teólogos católicos salvaguardan los dos principios: Primero la supremacía y causalidad de la gracia y en segundo lugar la intacta libertad de consentimiento en la voluntad. Porque estos dos principios son dogmas de la iglesia, clara y enfáticamente definidos por el Concilio de Trento.

EL MOLINISMO EN SU FORMA ORIGINAL-DEFINICIÓN CATÓLICA

El molinismo combate la “herejía”  de los Reformadores, según la cual tanto los pecadores como los justos  han perdido la libertad de la voluntad. Y mantiene y defiende denodadamente el dogma Tridentino que enseña:

1. que la libertad de la voluntad no ha sido destruida por el pecado original y

2. que esta libertad permanece intacta bajo la influencia de la Gracia divina (Cf. Sess. VI, can iv-v en Denzinger, “Enchiridion”, ed. Bannwart, Freiburg, 1908, nn. 814-15).

La libertad de la voluntad es una consecuencia de la inteligencia, y como tal el más precioso don del hombre, una dote que nunca puede perder sin aniquilar su propia naturaleza El hombre es necesariamente libre en todos los estados de la vida, actual o posible, sea ese estado la naturaleza pura, como en los animales (status purœ naturœ), o el estado de naturaleza caída (status naturœ lapsœ), o el estado de regeneración (status naturœ reparatœ). Si se privara al hombre de la libertad de la voluntad necesariamente degeneraría su naturaleza y se hundiría al nivel de los animales.

Puesto en el estado de pura naturaleza, privado de la gracia sobrenatural y sin una justicia sobrenatural, el hombre nunca existiría; y puesto que el estado de justicia original no ha sido restablecido por la redención de Cristo, solo se puede tener en consideración el estado presente del hombre para resolver el problema de la relación entre la gracia y la libre voluntad.

A pesar del pecado original y la concupiscencia, el hombre es aun libre, no solo respecto al bien y el mal éticos en sus acciones naturales sino también en sus obras salvíficas sobrenaturales en las que la gracia divina coopera con su voluntad.

El MOLINISMO escapa de las sospechas de pelagianismo afirmando desde el principio que el alma con sus facultades (intelecto y voluntad) deben ser primero constituidas por la gracia previniente un principio sobrenatural de operación in actu primo ,antes de poder, en conjunción con la ayuda del concurso sobrenatural de Dios, realizar un acto salvífico in actu secundo. [ el mismo concepto Arminiano de la salvación]. Tanto en el Molinismo y Arminianismo, esto es una obra sinergista.

Así, el acto salvífico es en si mismo un acto de la gracia más que de la voluntad; es la obra común de Dios y el hombre, porque mientras que el elemento sobrenatural de acto se debe a Dios, a su vitalidad y libertad al hombre [sinergismo].

Así el acto es completamente producido por Dios como primera causa (Causa prima), y también completamente por la voluntad como causa segunda (causa secunda).

El molinismo adscribe la eficacia de la gracia a la libre cooperación de la voluntad del hombre y por consiguiente admite una gracia que es meramente eficaz extrínsecamente, es decir fuera de Dios y en la voluntad del hombre.  (gratia efficax ab extrinseco).

ARMINIANISMO

El Arminianismo sustenta la salvación en la fe del hombre y no en la gracia divina; de modo que si el hombre pierde la fe, pierde la salvación. Frente al concepto Calvinista de predestinación (o “elección”) que se opone al concepto de la presciencia de Dios, a quien su simultaneidad en el tiempo le da conocimiento previo de quién se salva y quien no se salva, mientras que la voluntad del hombre (que no puede tener tal simultaneidad y conocimiento) es libre para aceptar a Cristo y someterse a la ley de Dios o rechazarlos.

Los Arminianos daban especial importancia al libre albedrío [doctrinas claves en el Pelagianismo, semi pelagianismo y Molinismo] .  La teología Arminiana contribuyó a la aparición del metodismo en Inglaterra. No todos los predicadores metodistas del siglo XVIII fueron Arminianos, pero sí la mayor parte, como el propio John Wesley.

Otras denominaciones Arminianas son las diferentes iglesias metodistas (Iglesia Metodista Episcopal, Iglesia Metodista Unida, Iglesia Metodista Libre), la Iglesia del Nazareno, la Iglesia Wesleyana, la Iglesia de Dios, la mayoría de las iglesias pentecostales; La Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular; las Iglesias de Cristo; las Asambleas de Dios con presencia en 215 países y otras del movimiento restauracionista, menonitas en su mayoría. Muchos Anglicanos asimismo (como C.S. Lewis). La Iglesia Católica Romana (con excepción de los Agustinos, pues aun los Calvinistas toman de su posición en el debate de Agustin vs Pelagio) .

Los cinco puntos Arminianos o Remonstrantes son los siguientes

1. El Libre Albedrío Humano: Declara que aunque el hombre ha caído, él no está incapacitado por la naturaleza pecadora y puede libremente escoger a Dios. La naturaleza del hombre no está restringida ni esclavizada por su naturaleza pecadora. [Semi Pelagianismo, Molinismo]

2. Elección Condicional: Dios elige a las personas para salvación basado en Su omnisciencia o conocimiento previo; donde Dios mira el futuro para ver quién responde al mensaje del Evangelio. [Molinismo]

3. Redención Universal: La posición de que Jesús llevó el pecado de todo aquel que ha vivido y vivirá. [Molinismo]

4. La Gracia Resistible: La enseñanza de que la Gracia de Dios puede ser resistida y finalmente derrotada de la forma como también se rechaza la salvación en Cristo.


5. Caer de la Gracia: La enseñanza de que una persona puede caer de la gracia y perder su salvación. [ teología del Gobierno Moral]

La relación entre la teología Arminiana con el Molinismo es evidente. Recordemos que cuando Jacobo Arminio viajo a Italia en 1586 para “abrir sus horizontes mentales,” se rumoreaba desde entonces que fue influenciado por los Jesuitas, los cuales sabemos seguían la teología de Luis de Molina o el Molinismo.

Hoy en día la influencia del Molinismo generalmente se encuentra en partes en grupos no Reformados. Todos estos grupos evangélicos tienen algo en común: SON SINERGISTAS, es decir creen en la cooperación de la libre voluntad del hombre (libre albedrio) con la gracia de Dios. RECORDEMOS QUE LOS ARMINIANOS CREEN EN UNA TAL “GRACIA PREVINIENTE” PERO LO QUE NO SABEN QUE ESTE CONCEPTO FUE ORIGINADO POR LUIS DE MOLINA Y ES LA BASE DE LA TEOLOGÍA JESUITA.

Por lo tanto cuando escuche o lea a alguien mencionar palabras como “gracia preveniente,”   “no existe el pecado original.”  “el libre albedrio,” etc, recuerde que su origen viene no de Arminio pero de alguien mas llamado Molina el cual cuya teología fue llamada “Semipelagianismo.” SU OBJETIVO PRINCIPAL FUE LA DESTRUCCIÓN DE LA FE REFORMADA MONERGISTA.

˃ Por Caesar Arevalo