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LA SANGRE DE

PASCUA

 

VINCENT CHEUNG

Copyright © 2006 por Vincent Cheung. Todos los derechos reservados. Publicado por Ministerios Internacionales de la Reforma PO Box 15662, Boston, MA 02215, EE.UU. Todas las citas bíblicas son de la Nueva Versión Internacional (NVI), © 2001 publicado por Editorial Vida, a menos que se indique lo contrario.

TRADUCCIÓN: Raul Loyola Román

 

 

 

LA SANGRE DE PASCUA 

Éxodo 12:1-3, 7, 11-14, 29-30

“el SEÑOR habló con Moisés y Aarón. Les dijo: «Este mes será para ustedes el más importante, pues será el primer mes del año. Hablen con toda la comunidad de Israel, y díganles que el día décimo de este mes todos ustedes tomarán un cordero[a] por familia, uno por cada casa… Tomarán luego un poco de sangre y la untarán en los dos postes y en el dintel de la puerta de la casa donde coman el cordero.   … Comerán el cordero de este modo: con el manto ceñido a la cintura, con las sandalias puestas, con la vara en la mano, y de prisa. Se trata de la Pascua del SEÑOR. »Esa misma noche pasaré por todo Egipto y heriré de muerte a todos los primogénitos, tanto de personas como de animales, y ejecutaré mi sentencia contra todos los dioses de Egipto. Yo soy el SEÑOR. La sangre servirá para señalar las casas donde ustedes se encuentren, pues al verla pasaré de largo. Así, cuando hiera yo de muerte a los egipcios, no los tocará a ustedes ninguna plaga destructora.  A medianoche el SEÑOR hirió de muerte a todos los primogénitos egipcios, desde el primogénito del faraón en el trono hasta el primogénito del preso en la cárcel, así como a las primeras crías de todo el ganado. Todos en Egipto se levantaron esa noche, lo mismo el faraón que sus funcionarios, y hubo grandes lamentos en el país. No había una sola casa egipcia donde no hubiera algún muerto”.

Aquí tenemos el relato bíblico de la institución de la Pascua. Antes de abordar la propia Pascua, Vamos a ponerlo por primera vez en el contexto adecuado, teniendo en cuenta los acontecimientos que condujeron a la misma.

Aproximadamente 400 años [antes de la institución de la Pascua], Dios dijo a Abraham que sus descendientes serían esclavizados y maltratados durante un tiempo en un país que no era de ellos, pero que después Dios iba a castigar a la nación donde sirvieron como esclavos, y que entonces los tomaría de allí, y los llevaría a su propia tierra (Génesis 15:13-14).

De acuerdo con el plan y el decreto Dios, los hijos de Jacob, que estaban celosos de la protección especial de su padre para con José, estos vendieron a su hermano menor a Egipto. Más Dios salvó a José, y fue elevado a la posición más alta en Egipto bajo el Faraón, para supervisar los preparativos para el hambre que estaba por venir.

Cuando llegó la hambruna y las naciones se quedaron sin alimentos, Jacob envió a sus hijos para comprar alimentos sus hermanos llegaron a Egipto para comprar, y se reunieron con José. Como el hambre continua por algún tiempo, Jacob y toda su familia se trasladaron a Egipto y se le dio un pedazo de tierra como su residencia.

El libro del Éxodo comienza cuando un nuevo faraón se sintió amenazado por el crecimiento en número y la prosperidad de Israel. Por lo tanto, lo egipcios los esclavizaron, y se dio la orden de matar a los varones recién nacidos de los mismos. Pero entonces el pueblo de Israel clamó al Señor, y El fue fiel a su promesa a Abraham, y el Señor envió a Moisés para hacer frente a Faraón y llevar su pueblo de Egipto.

Cuando Dios llamó a Moisés para este trabajo especial, Él le dijo que el Faraón no dejaría a la gente ir tan fácilmente. O, desde otra perspectiva, podemos decir que Dios no dejaría al Faraón permitir con tanta facilidad. Dios dice: “Yo voy a endurecer el corazón del faraón, y aunque haré muchas señales milagrosas y prodigios en Egipto, él no les hará caso. “(Éxodo 7:3-4a). El controlaría directamente el corazón del Faraón para desafiar el mandato divino, incluso frente a desastres milagrosos que Dios enviaría a la nación.

En otras palabras, Dios deliberadamente prolongara la lucha entre el faraón y Moisés para que hubiese oportunidades adicionales para demostrar su poder a costa de Egipto. Esto era así para que pudiera glorificarse a sí mismo, al castigar a la nación de Egipto, e inducir la confianza en el pueblo de Israel para con Dios y a su siervo Moisés.

Los capítulos 7 al 10 muestran un patrón consistente. Moisés Confronta a Faraón y le pide dejar al pueblo de Israel partir de Egipto para adorar al Señor. El Faraón se negó y por lo tanto Dios envió una plaga contra la nación. Así que incluso cuando el Faraón parecía ceder, Dios controlaría el corazón y lo endurecería nuevamente.

La historia del Éxodo dice repetidas veces que es Dios quien endureció el corazón de Faraón (4:21, 7:03, 9:12, 10:1, 20, 27, 11:10, 14:4, 8). Esto es obviamente algo que el Espíritu desea poner de relieve, para que nadie dejase de percibir o llegar a alguna otra conclusión. Hay sólo unos pocos casos en que el lenguaje parece sugerir que el Faraón se endureció a sí mismo (8:15, 32; 9:34), mas esto no es nada más que lenguaje relativo, ya que es evidente que incluso en estos casos, es Dios el que endureció de manera activa al Faraón.

Por ejemplo, 9:34 dice: “Él y sus concejeros endurecerán sus corazones” (NVI). Y verdaderamente ellos lo hicieron. Pero cuando Dios se refiere al mismo caso dos versículos más adelante, dice: “yo he endurecido su corazón y el de sus conejeros, a fin de realizar entre ellos mis señales y milagros “(10:1, NVI). Más tarde, en el capítulo 14, se dice que “el Faraón y sus asesores cambiaron su mente “(v. 5). Ciertamente lo hicieron, ¿Mas quien cambio sus mentes? El versículo 8 explica que ellos cambiaron sus mentes porque “EL SEÑOR endurecido el corazón del faraón. ” –es la acción del creador que explica la acción de la criatura, lo último que explica el relativo, y no el sentido contrário.1

Así, el faraón endureció su corazón en un sentido, mas Dios lo hizo eso suceder controlándolo directamente. De la misma forma, cuando una persona cree en el Evangelio, ella cree en el Evangelio – Dios no es aquel que cree, mas Él es aquel el que hace a la persona creer. Y cuando una persona ora, no es Dios quien ora, sino la persona, mas es Dios quien hace a la persona orar, y es quien controla todo el pensamiento y la expresión, a medida que ora.

La Biblia enseña que Dios es el que endurece directamente el corazón de alguien contra su Palabra, de forma que esa persona no recibirá misericordia, sino que antes tendrá una ira Divina aún mayor contra ella misma.

Para ilustrar, considere Josué 11:19-20: “con excepción de los Heteos que vivían en Gabaón, ninguna ciudad no hizo la paz con Israel, a todos los conquistó en combate. Pues fue el propio SEÑOR quien endurecido sus corazones

 

1 Si yo muevo un objeto X de forma que golpee y muevea a Y, entonces es correcto decir que yo soy aquel que mueve Y. También es correcto decir que es X quien mueve Y, si queremos explicar eso en un sentido relativo. Mas si X de alguna forma se mueve a si mismo para golpear y mover a Y, entonces, en ningún sentido se puede decir que yo soy aquel que mueve Y. El concepto de causación secundaria puede explicar solamente una relación entre dos objetos no-últimos, pero no puede explicar el control directo de Dios sobre todas las cosas, incluyendo el mal. Es decir, sólo explica la relación entre X y Y, y no la relación de Dios con X e Y. Entonces la analogía no sería completa, a menos que señalásemos también que no existe ninguna relación inherente y necesaria entre X e Y, mas Dios es aquel que determina y regula la interacción de ellos. Cuando X golpea Y, el último se mueve no porque no hay un poder o principio inherente y necesario funcionando, aparte de Dios, sino que es Dios quien mueve X, entonces El también mueve Y al mismo tiempo que X golpea Y. Por lo tanto, Dios de hecho ejerce un control directo y constante tanto sobre X como sobre Y.

para guerrear contra Israel, para que ellos lo destruyesen totalmente, exterminándolos sin misericordia, como Jehová le había ordenado a Moisés. “Dios controló el pensamiento de estas naciones. Él los llevó a atacar a Israel, de forma que incurrieren en la ira de Dios y fuesen destruidos por su pueblo, “exterminándolo sin misericordia.”

Por lo tanto, Isaías 63:17 dice: “Señor, ¿por qué nos haces caminar lejos de tus caminos y endureces a nuestros corazón, para no tener temor de Ti? Vuélvete por amor de tus siervos, por el amor de las tribus que son tu herencia”. Dios hizo que ellos se desviasen y endureciesen sus corazones ¿Cómo el pueblo dejaría de andar lejos y como sus corazones pararían de ser endurecidos? Esto sucedería cuando el Señor retornase al pueblo, y no cuando el pueblo regresase a El. Ciertamente, el pueblo iba a volver. Ciertamente ellos deben dejar de andar lejos de los caminos de Dios, y, verdaderamente, sus corazones deberían ser ablandados. ¿Más porque ello harían esto? Ellos harían – ello podrían hacer – eso solamente cuando Dios retornase a ellos favoreciéndolos de nuevo.

El Nuevo Testamento es igualmente claro al respecto. Juan 12:40 dice: “Les ha cegado los ojos y endurecido el corazón, para que no vean con los ojos, ni entiendan con el corazón ni se conviertan; y yo los sane. “. A lo largo de todo este proceso, Dios permanece justo porque es su prerrogativa controlar a sus criaturas de cualquier forma y para cualquier propósito que le agrade. Así mismo protestar contra esta enseñanza denuncia un desafío pecaminoso contra el Señor (Romanos 9:14-24).

Dios estaba obrando en contra de ellos. Él les enviaría una plaga, y entonces endurecería sus corazones, para que El pudiese enviarles otra. Egipto fue destruido en el proceso (Éxodo 10:7).

Egipto era un gigante entre las naciones, sin rival en fuerza económica y militar. Las personas también adoraban a muchos dioses. Mas nada podía salvarlas, cuando el verdadero Dios estuviese actuando en contra ellos. Ni siquiera podían arrepentirse y clamar por misericordia, porque Dios los torno obstinados.

Podemos hacer una observación similar con respecto a la relación de Dios con la naturaleza. Dios controla activamente la naturaleza para producir las plagas que asolaron la tierra y mataron a multitud de personas. Él no sólo “permitió” que el agua del Nilo se transformara en sangre. No es como si el estado natural del líquido fuese sangre, y que Él lo había sostenido el agua hasta el momento de la plaga. Y no es como si el agua pudiese convertirse en sangre por su propia iniciativa y poder. Podemos decir lo mismo con las ranas, piojos, moscas, la sarna, lluvia de piedras, langostas, y así sucesivamente.

Es inútil decir que tal vez Dios “permitió” al diablo hacer esto. Si el diablo tuviese cualquier elección, no estaría en su mejor interés enviar plagas sobre Egipto, por lo que sólo permitirle hacer eso no garantiza que él lo habría hecho. Además, el objetivo de las plagas era demostrar el poder de Dios, no del diablo. Pero no necesitamos especular sobre eso. Los magos, o aquellos que representaba el poder del diablo, podrían reproducir versiones en miniatura de las primeras plagas, pero después no podrían continuar, y admitirán que el dedo de Dios debía estar en operación. En cualquier caso, si alguien acaba de leer todos los capítulos y observa el lenguaje empleado, será claro para él que el texto se describe cada plaga como estaba planeada, producida, sustentada y entonces removida por el poder activo de Dios.

El pasaje se refiere a la última plaga que Dios trajo sobre Egipto, a pesar de que lo haría en contra de ellos de nuevo en el Mar Rojo. Él declara que: “aquella misma noche pasaré por Egipto y mataré todos los primogénitos tanto de lo hombres como de animales “(12:12).

Una vez más, observamos la naturaleza activa y deliberada del juzgamiento rígido y sangriento de Dios contra sus enemigos. Él no dice que abandonaría Egipto en el juicio y salvaría los Israelitas de la auto-destrucción que los egipcios traerían sobre sí mismos. Él no dice que Él abandonaría a Egipto, y de alguna manera sus primogénitos caerían muertos por sí mismos. Él incluso no dice que dejaría a los egipcios en las manos de Satanás. 2

No, él declara que él pasaría a través de Egipto y mataría a todo primogénito. Esta es su naturaleza, su método, y su gloria. Lo que suele ocurrir es que las personas construyen sus propias normas y reglas sobre cómo un dios justo debería actuar, y entonces ellos se inventan todos los tipos de argumentos y distinciones complicadas para explicar cómo dios nunca violó las normas y reglas de ellos. Es como si ellos fuesen avergonzados por el Dios de la Biblia, porque Él es muy diferente de cómo el hombre pecador actúa y por qué el respeta las normas impuestas sobre el por rebeldes espirituales.

La Biblia afirma la reprobación activa, o endurecimiento activo y el juzgamiento activo. Puesto que yo ya argumenté sobre esto en otro lugar,3 a fondo y en repetidas ocasiones, no voy a repetir. Más hago hincapié en este punto aquí porque nos ayudará a apreciar plenamente la Pascua y lo que representa en las Escrituras.

Aquella noche, “el Señor mato a todos los primogénitos de Egipto, desde el hijo mayor del Faraón, heredero al trono, al hijo mayor del prisionero que estaba en la cárcel, y también a todas las crías de ganado en primer lugar. En el medio de la noche, el faraón, todos sus consejeros y todos los egipcios se levantaron. Y hubo un gran duelo en Egipto, porque no había casa que no tuviese un muerto “(Éxodo 12:29-30). Dios no dice en ningún lugar ser pasivo al respecto. Él No pasó sobre Egipto solamente para salvar a su pueblo, sino que pasó sobre su pueblo para matar a los miembros más estimados de la comunidad de Egipto, de modo que incluso ni los mismos animales fueron salvados.

Él estaba en una misión de matar, e hizo un trabajo completo, de forma que hubo gran luto en Egipto, porque no había casa que no tuviese un muerto.

Hemos sido testigos de algunos grandes desastres en nuestro tiempo de vida, en la que muchos murieron, y hubo “gran tristeza”. Sin tener en cuenta los detalles de estos eventos, la naturaleza de las víctimas, y los principios bíblicos aplicables, muchas personas rechazan la misma posibilidad de que Dios tenga algo que ver con estas tragedias, excepto de que lo tenia “permitido”. ¡Tonterías!. Es verdad que no todas las tragedias o las muertes violentas es un caso de castigo de Dios contra una persona, mas no es bíblico rechazar todo caso. ¿Estamos avergonzados de Dios? Aquellos que lo adoran por lo que él es confesaron con valentía – por el contrario, se gloriaron – que Él es aquel que persigue y mata a sus enemigos, y los Él que

2 El “destructor” en Éxodo 12:23 no es el diablo, mas el Ángel del Señor se le apareció a Moisés (3:2). Puesto que el C. F. Keil dice: “Jehová afecto la destrucción de los primogénitos, a través del destructor o ángel destructor (Hebreos 11:28), es decir, no es un ángel caído, mas es el ángel de Jehová, en quien Jehová se reveló a Moisés y los patriarcas “(Keil Y Delitzsch, Comentario sobre el Antiguo Testamento, Vol. 1, Hendrickson Publishers, p. 334). Puesto que es cierto que el Ángel del Señor es una manifestación del Hijo de Dios pre-encarnado (Keil y Delitzsch, Vol. 1, p. 118-122), la segunda persona de la Trinidad, la afirmación se sustenta que fue Dios mismo quien mató a la activamente a los primogénitos de Egipto. De hecho, el versículo refuerza y profundiza nuestro punto o su significado, demostrando que la Deidad se une directa y activamente para matar a los impíos y causar desastres contra ellos. Véase también 2 Reyes 19:35. En el Salmo 78:49, la referencia aquí no es a los ángeles que eran malos, sino a los

quieren castigar. Usted lo ¿odia por eso? ¿O usted lo elogia por ello? Su respuesta revela si su lealtad pertenece al Dios de su imaginación o al Dios de la Biblia.

Por lo tanto, la Pascua no fue un caso en el que Dios abandono a los pecadores y los dejó que ellos cayesen en juicio, No, en cuanto El llevó a su pueblo lejos. El pasó sobre el pueblo y dio a los pecadores toda su atención, matando a todos los primogénitos de ellos. Mas por medio de Moisés, Él instruyó a los israelitas a rociar la sangre del cordero pascual en los postes  de sus casas. Él dice: ” La sangre servirá para señalar las casas donde ustedes se encuentren, pues al verla pasaré de largo. Así, cuando hiera

ángeles que causaron el mal. Ellos  eran, por lo menos en ese contexto, ” ángeles  trayendo infortunios ” (Keil y Delitzsch, Vol. 5, p. 528). Mirar también de Barnes Notas sobre Éxodo 12:29 y 78:49 Salmo.

yo de muerte a los egipcios, no los tocará a ustedes ninguna plaga destructora.  “(12:13).

Todo esto es una imagen de lo que Cristo ha hecho por su pueblo.

Cuando Juan el Bautista vio a Jesús, él dijo: “¡vean! Es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo “(Juan 1:29). Y Pablo escribe: “Porque Cristo, nuestra cordero Pascual, fue sacrificado” (1 Corintios 5:7). La Pascua es solamente un tipo y sombra de salvación. La realidad se encuentra en la muerte expiatoria de Cristo.

En consecuencia, la sangre del cordero pascual es un tipo y sombra de la sangre de Jesucristo. El efecto del primero es un retrato del efecto del último.

3. vea Vincent Cheung Systematic Thrology, Comentary on Ephesians, The autor of sin, y tambien Martin Lutero, The bondage of the will

La Pascua también nos da un retrato de la ira de Dios contra los incrédulos. Para diferenciar grados y si ellos se están refiriendo a, reprobación, endurecimiento, o juicio, algunas personas a menudo describen este aspecto de la obra de Dios como pasiva. Pero esto es contrario a imagen que las Escrituras pinta para nosotros. Si creemos en la Biblia como revelación de Dios, entonces debemos afirmar que Él no se limitó a dejar a los incrédulos en sus pecados como si ellos entonces se auto-destruyen, o como si ellos pudiesen crear un infierno, colocar fuego en el y se lanzaren ahí. No, el propio Dios los persigue y los arroja al lago de fuego.

Entre otras cosas, el valor de la sangre expiatoria de Cristo está en juego. Una visión débil de la ira Dios nos revela una visión débil de la expiación, dado que es la sangre de Jesús que nos salva de la ira Divina. Correspondiendo a la sangre del cordero pascual, la sangre de Jesús no solamente elimina el juicio, sino la imagen descrita es que nos oculta del poder más terrible y destructivo de todo lo que existe – la ira de Dios manifestada en toda su ferocidad y violencia.

Incluso ahora nos enteramos del “lamento ruidoso “de no-cristianos viniendo de una larga distancia. No, Dios no los ha dejado solos, y esto es precisamente por qué ellos sufren así! Nosotros temblamos cuando pensamos sobre lo que Dios les está haciendo a ellos. Más nos sentimos aliviados, y lágrimas de alegría y gratitud corren por nuestras caras, porque Dios nos dio graciosamente la Pascua.

Encontramos refugio contra el destructor detrás de la sangre del cordero, y cómo participantes de la Fiesta de Pascua a través de la fe en Jesucristo, recibimos vida y fuerza para nuestra jornada.

¡Supongamos que estas personas tienen razón. Supongamos que Dios meramente pase sobre los incrédulos y los deje sin juzgamiento! ¿Mas dónde está este lugar de juicio? Hebreos 10:31 dice: ” terrible cosa caer en las manos del Dios vivo.” ¿Hay un sentido en el cual Dios pasa sobre los réprobos y los deja en lugar del juicio? Sí, pero sólo en el sentido de que no es necesario sacarlos de un lugar de no-juicio (como si hubiese un lugar neutral) para ponerlos en un lugar de juicio, porque el lugar de juicio es donde ello están, y ese lugar está en manos de Dios.

Por lo tanto, no hay nada pasivo en cuanto a la reprobación, endurecimiento o juicio. Si parece que Dios es menos activo frente a los réprobos de lo que es para los elegidos, eso es sólo porque su relación con los réprobos no puede ser más activa de lo que ya es.

Ellos comienzan en sus manos airadas, permanecen en sus manos airadas, y serán aplastados por sus manos airadas. No hay espacio para que él sea más activo que eso. Él deja que ellos sean atormentados por el diablo! ¡Más así mismo el diablo está en sus manos!

Una vez mi esposa vio una pequeña araña en la alfombra en la casa y trató de matarla. Cogió un papel de seda y presiono firmemente sobre la araña. Cuando levantó la mano, la araña estaba plana y parecía estar muerta. Pero yo sabía más sobre arañas, y por eso dije: ¡Esto es falso! Tu realmente tiene que aplastarla. Date prisa”. Mientras hablaba, la araña se enderezó como si no hubiera sufrido ningún daño empezó a correr para salvar su vida. Mi esposa fue lo suficientemente rápida y le puso encima el papel nuevamente. Yo le dije: “Hay que presionarla muy duro, aplastarla entre los dedos con el papel y luego tirarla en el baño. “

Y si usted es un no-cristiano, esto es lo que Dios hará con usted. En el momento que El escoja, los aplastará con las manos y los arrojará al infierno, al sistema de alcantarillado cósmico, como si usted fuera nada más que un excremento espiritual. Esto no es en modo alguno demasiado dramático o imaginativo, no es una exageración.

La palabra en el Nuevo Testamento para el “infierno” es “gehenna” y se refiere al Valle de Hinom, que se encuentra al sur de Jerusalén. En primer siglo, los judíos lo utilizaban como un basurero, donde ellos mantenían el fuego para destruir los residuos. Jesús lo usa para representar el lugar en donde Dios arrojará a los réprobos. La implicación, es que los no-cristianos son basura espiritual. Si usted rechaza a Jesucristo, no es más que un pedazo de basura.

Mi punto es que esto es lo que la sangre de Cristo nos salva. Disminuir la ira de Dios es disminuir la sangre de Cristo. Insultamos la obra expiatoria de Cristo, cuando decimos que la reprobación y el endurecimiento son meramente pasivos, o cuando, presentamos el juicio de Dios como sino fuese tan terrible como es. Esto es subestimar la ira de Dios y subestimar la sangre de Cristo que nos salva de esto. Sobre esta base de una correcta comprensión de la magnitud de la ira y el terror Divino, en la medida máxima de la depravación humana, y entonces el poder Salvador correspondiente de la sangre de Cristo, imponemos el punto: “¿Cómo escaparemos nosotros si descuidamos tan gran salvación “(Hebreos 2:3).

Las plagas de Egipto fueron terribles, pero algo infinitamente peor está por venir. Cuando él venga, no habrá ningún arrepentimiento, y no habrá escapatoria. ¿Cuál es su refugio? ¿Dónde reside su salvación? ¿Cuál es su sustituto para la sangre del cordero? ¿Usted pondrá helado sobre los postes de la puerta en vez de sangre? El Destructor lo va a matar. ¿Usted colocará un Buda delante de su puerta? Él le enviará a usted y a su Buda al infierno. ¿Usted colocará una foto de Mahoma en su puerta? Más él ya está en el infierno esperándole. ¿Usted se esconderá detrás de la ciencia? ¿Usted confiará en su filosofía? Mas Dios ya hizo loca a la sabiduría del mundo (1 Corintios 1:20).

Si usted es un no-Cristiano, entonces usted está en grande peligro.

En cualquier momento, el Destructor vendrá y lo arrojará al lago de fuego para ser torturado para siempre. Incluso ni la sangre animal puede salvarle esta vez. Pero el verdadero juicio se acerca, y la presentación final de cuentas está próxima. Ese tiempo está llegando para más de sus primogénitos.

¡Apresúrese! Tome refugio atrás de la sangre de Cristo, y el destructor pasará sobre usted. ¡Venga! Únase a aquellos que ya están festejando con el Cordero de Dios, aquellos que ya encontraron vida en Cristo, y será salvo de la ira venidera.

VINCENT CHEUNG

https://www.facebook.com/raul.loyolaroman

 

 

Traducción: Raul Loyola R

–Loja-Ecuador, 2 de junio del 2011–

 

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