Archivos para las entradas con etiqueta: VINCENT CHEUNG

14 x 22 base final

 

   CONFRONTACIONES PRESUPOSICIONALES 

VINCENT CHEUNG

TRADUCCIÓN: RAUL LOYOLA ROMAN
Anuncios

DESCARGUE ⇒ APOLOGÉTICA EN LA CONVERSACION

Sin título - 2

APOLOGÉTICA EN LA CONVERSACIÓN

 VINCENT CHEUNG

Traducción: Joa pignanelli

 

   DESCARGUE ⇒    EL FESTIVAL CHING MING

PORTADA CHING MING 2

EL FESTIVAL CHING MING

VICENTE CHEUNG

 Traducción: Raul Loyola Román

 

 

 

                                                             DESCARGUE  ADULTERIO

 

ADULTERIO

 

Vincent Cheung

 

Traducción: Raul Loyola Román

 

“Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. “(Mat. 5:27-30)  

 

Jesús sigue hablando sobre el séptimo mandamiento, que prohíbe el adulterio.  Hemos visto las formas en que los mandamientos de Dios han sido distorsionados y redefinidos esto también se aplica aquí.

 

Jesús no está contradiciendo o expandiendo el séptimo mandamiento, sino Él está contradiciendo las falsas interpretaciones de los mandamientos que han sido adoptados por las personas. Los fariseos y los escribas distorsionan Los mandamientos de Dios al redefinir los términos y restringir sus aplicaciones con el fin de que se tornen más fáciles de ser obedecidos. Sin embargo, esto sólo significa que se están violando los mandamientos sin admitir el hecho. A pesar de que alteran groseramente los mandamientos y enseñan a otros a hacer lo mismo, ellos insistían haciéndoles creer que estaban siendo seguidos totalmente. 

Nuestras mentes pecaminosas tienden a distorsionar la ley de Dios, haciendo su aplicación tan limitada que escapamos de su condenación. Así distorsionamos, el sexto mandamiento y reivindicamos que el prohíbe apenas el acto final del asesinato, y entonces nos proclamamos a nosotros mismos como libres de todos los pecados de venganza. Del mismo modo, distorsionado el séptimo mandamiento y reivindicamos que el solo prohíbe, el acto final del adulterio y entonces nos proclamamos libres de todos los pecados de lujuria o lascivos.

 

Eso Parece ser una forma conveniente y no dolorosa de obtener “justicia”, sin embargo, esa justicia es una ilusión que proviene de la distorsión y una redefinición de la ley de Dios, mas no de una justicia genuina que viene de un corazón puro y transformado que persigue la obediencia real. Dios no acepta la justificación por la redefinición, y aquellos que tratan de engañar sus demandas reales terminarán en el fuego del el infierno.

 

El séptimo mandamiento dice “No adulterarás.”BTX3 (Éxodo 20:14). ¿Más esto significa que cualquier cosa que, no sea una relación sexual es aceptable?  Los Judíos no tenían excusa para restringir este mandamiento sólo para el acto claro, físico y final del adulterio, ya que el propio décimo mandamiento deja claro que la ley de Dios gobierna tanto sobre el cuerpo como la mente, diciendo: “no codiciarás la mujer de tu prójimo ” (V. 17). Es decir, no sólo debemos no tomar, mas no debemos ni siquiera desear. Incluso sin examinar fuera de los pasajes bíblicos de los Diez Mandamientos, vemos que Dios reclama autoridad sobre todos los aspectos de nuestras vidas, y que El no deja nada a nuestra elección. Dios no reivindica el derecho a gobernar solamente sobre nuestras acciones físicas, sino también sobre nuestros propios pensamientos, deseos y motivaciones. 
Al igual que con los otros mandamientos, la gente es muy creativa cuando se trata de encontrar la manera de torcer y romper el séptimo mandamiento. Declaraciones como “Sigue a tu corazón” y “haz lo que te hace feliz”, se justifican a menudo suficientemente para ellos cometer adulterio, o lo suficiente como para pensar que lo que ellos hacen no es adúltero o pecaminoso de ninguna manera.

 

Algunas personas, incluyendo que cristianos profesantes dicen respetar el séptimo mandamiento, más al mismo tiempo, insisten en que si dos personas no llegan al punto de tener una verdadera relación sexual, entonces, hagan lo que hagan, no cometerán adulterio. 

Más de unas cuantas personas me han preguntado si el séptimo mandamiento, que prohíbe el adulterio, permite la fornicación. Ellos saben lo que se llama fornicación, más aún se preguntan si pueden practicarlo. Uno se pregunta si estas personas están realmente incomodas, ya que con esta actitud hacia los mandamientos, difícilmente puede escapar de las llamas del infierno. 

Cuando Pablo escribe: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los fornicarios… ni los adúlteros… ni los homosexuales… heredarán el reino de Dios “(1 Corintios 6:9-10, NVI). Pablo percibe que es posible ser engañado, de forma que una persona puede pensar que, incluso fornicarios, adúlteros y los homosexuales que no se han arrepentido puede ser salvos. Él se apresura a señalar que estas personas serán condenadas al infierno. 

Cuando se trata de decirles lo que puede hacer para escapar, y en qué medida puede ellos vivir sin infringir la ley de Dios, de repente ellos se tornan muy cuidadosos y precisos tratando de descubrir cada abertura posible y demandando argumentos incontestables, de lo predicado para cada prohibición. Mas cuando se trata de las demandas la ley de Dios, y los puntos claros de doctrinas bíblicas, ello bostezan se lamentan y se quejan de que estas cosas se debe dejar a los teólogos. 

En los versículos 29 y 30, Jesús sugiere una solución que parece ser sorprendente e incluso extrema:” Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. ” 

Hagamos lo que hagamos con estos versículos, hay que señalar en primer lugar que lo que Jesús dice aquí es literalmente cierto – es en realidad es mucho mejor ser mutilados que ser condenados al infierno. Estos versículos nos recuerdan que a menudo no tomamos lo suficientemente en serio el pecado, mas Dios lo toma muy seriamente.

 

Sin embargo, Jesús no nos está ordenando una auto-mutilación como la solución a los pecados sexuales. De hecho, el énfasis del verso 28 es que se puede cometer adulterio en nuestra mente, e incluso que nos arranquemos los ojos y nos cortamos las manos, la intención de la carne sigue siendo tan activa como siempre. 

En lugar de exigir la auto-mutilación, Jesús está usando una imagen fuerte para trasmitir lo que otros escritores del Nuevo Testamento lo llaman “mortificación” del el pecado, es decir, morir a nuestro pecado. Por ejemplo, Pablo escribe: ” porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. “(Romanos 8:13). Sin embargo, la mortificación, o hacer morir nuestro pecado, no se limita al cuerpo, como escribe Pablo en otro lugar: “¿Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; “(Col. 3:5). 

Por lo tanto, la mortificación del pecado consiste en “hacer morir” el pecado que permanece en nosotros por el poder del Espíritu de Dios. En lenguaje de Cristo en Mat 5 sugiere que a veces se trata de medidas drásticas prácticas por las que tratamos de arrancar algo que “nos hace pecar.”  

Dependiendo de la situación o las vulnerabilidades particulares. Esto puede incluir la suspensión de ciertos hábitos, pasatiempos, actividades e incluso relaciones. 

Por ejemplo, usted puede disfrutar de la natación como un deporte o hobby, pero si va a la piscina o a la playa y en las cuales constantemente abriga pensamientos lujuriosos sobre los mujeres u hombres con poca ropa que se encuentran allí, entonces es probablemente mejor que dejen de ir, y si es necesario, desista a la natación por completo. 

Usted puede decir: “Eso es legalismo.” No,  podría ser legalista, si yo dijese que el séptimo mandamiento en sí y por si, le prohíbe ir a la piscina o la playa, o que prohíbe nadar, a pesar de sus disposiciones y su particular vulnerabilidad. 
Es decir, sería legalista añadir tradiciones humanas a la orden para supuestamente ayudar a obedecer este mandamiento, y entonces elevar estas tradiciones en términos de un propio mandamiento. Pero Jesús dice: “Si tu ojo derecho te hace pecar, arráncalo y lánzalo afuera.” Él no le dice a usted hacerlo, a pesar de todo, pero Él le está diciendo que debemos adoptar cualquier medida práctica necesaria para obedecer los mandamientos de Dios. Si eso significa que debe dejar de ir a la playa, o debe deshacerse de su televisor, entonces usted debe hacerlo. 

Jesús dice: “Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones… Estas son las cosas que contaminan al hombre “(Mat. 15:19-20). 

El pensamiento moderno sugiere: “No es malo si Usted piensa en ello, mas no lo práctica. “Más Jesús dice que está de echo errado si usted abriga pensamientos lujuriosos. Entonces viene la respuesta: “¡Oh, entonces si usted piensa en eso , es posible que también lo haga.” más tampoco es cierto, sino más bien como Dios le dice a Caín con respecto al pensamiento odioso: ” tú puedes dominarlo. “(Génesis 4:7). Cuando los pensamientos pecaminosos comienzan a levantarse en su mente, no los abrigue, y no se cruce de brazos, viéndolos crecer, por lo contrario, usted debe inmediatamente y de manera decisiva destruirlos. Si eso requiere tomar algunas medidas drásticas y dolorosas, incluso costosas, hay que hacerlo, por causa de la obediencia, y por causa de su alma.

 

Fuente: libro El Sermón de la Montaña, Pág. 72-74,

 

DESCARGUE   LA VISIÓN DE LO ALTO

PORTADA LA VISION DE LO ...

LA VISIÓN DE LO ALTO

VINCENT CHEUNG

Traducción: Raul Loyola Román

LA VISIÓN DE LO ALTO

“»El que viene de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, es terrenal y de lo terrenal habla. El que viene del cielo está por encima de todos   y da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio. El que lo recibe certifica que Dios es veraz. El enviado de Dios comunica el mensaje divino, pues Dios mismo le da su Espíritu sin restricción. El Padre ama al Hijo, y ha puesto todo en sus manos. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrá lo que es esa vida, sino que permanecerá bajo el castigo de Dios” (Juan 3,31-36)

La verdad es una, por definición. Ella es singular – existe solamente una verdad, y no hay muchas verdades. Ella es Auto-consistente- no hay auto-contradicción en la verdad. Ella es exclusiva- algo que contradiga la verdad debe ser falso. Sin embargo, existen muchas filosofías que dicen ser la verdad.

Aquí me refiero a la filosofía en un sentido general de un principio, una forma de pensar, y sobre todo a un sistema de pensamiento. La religión está incluida en este significado de la palabra, más si usted tiene sospechas sobre el uso de la palabra en una discusión acerca de la fe cristiana, entonces se puede sustituir con creencia, pensamiento, o tal vez doctrina.

Aunque parece haber muchas filosofías, cada una con sus propios métodos, premias y conclusiones, en realidad hay solamente dos filosofías principales. Hay una filosofía de lo alto, la filosofía celestial. Hay una filosofía de abajo, una filosofía terrena. Una consiste de revelación. La otra consiste de especulación. Una es el mensaje del cielo. La otra es la opinión del hombre.

La una viene de un Dios todopoderoso y omnisciente. La otra es el producto de ilusiones, inventos y preferencias humanas. Ella es un resultado de las ilusiones del hombre, porque él está engañado a sí mismo al pensar que sus métodos pueden descubrir la verdad. Es un resultado de invenciones del hombre, por que el con frecuencia simplemente inventa cosas. Y es el resultado de sus preferencias, debido a que sus métodos, sus ilusiones y sus inventos han sido seleccionados para complacer a sus disposiciones pecaminosas y excusarse así mismo de las demandas de Dios.

La filosofía de abajo en una tentativa de escapar o sustituir a la filosofía de lo alto. De esa forma, aunque haya una apariencia de variedad, todas las filosofías no Cristianas son reducidas a una porque son de hecho todas filosofías terrenales. Ellas nunca se levantan por encima de los principios subjetivos e irracionales, de los simples hombres. Esta es la línea divisoria simple: revelación divina o especulación humana.

Hay un teólogo que escribió: “Toda la enseñanza de la Escritura es aparentemente contradictoria” Esta afirmación, por supuesto, es una blasfemia. Él nunca fue capaz de ofrecer una explicación aceptable, o demostrar que las doctrinas de las Escrituras eran todas aparentemente contradictorias, y sus seguidores han fracasado y no han podido explicar esas y otras declaraciones similares  que él hizo. Sin embargo, él era profesor de apologética, y era, y aun es, venerado como uno de los mayores defensores de la fe del siglo pasado.

Mi interés no es para hablar de su pecado de blasfemia, sino explicarlo en términos de nuestra presente discusión. ¿Por qué él blasfemó? Él estaba convencido de su posición sobre la incomprensibilidad de Dios, algo que le llevó a insistir en que nuestro conocimiento de Dios es nada más que un conocimiento análogo. Este punto de vista de Dios no se deriva de la Escritura, sino que fue impuesto sobre la Escritura, de modo que el no solamente consideraba a Dios como incomprensible, sino también la Escritura como incomprensible. Por ello, él dice que la ” Escritura es aparentemente contradictoria” – toda ella.

He mostrado en otra publicación que en realidad la Biblia no enseña que Dios es incomprensible. Dios no es incomprensible en sí mismo, porque de lo contrario Él no podría conocerse plenamente, y esto estaría en contradicción con su omnisciencia. El Es incomprensible a nosotros solamente en el sentido que Él es infinito, por lo que siempre hay algo más sobre El a ser conocido de lo que ya conocemos. Más lo que sabemos, sabemos unívocamente, y no análogamente- es decir, a menos que no conozcamos la verdad.

Así, el atributo divino relevante es su infinidad, y no su incomprensibilidad, que no es un atributo divino de ninguna manera. ¿Más piense ahora sobre eso. Lo que engañaría a una persona haciéndola pensar que la incomprensibilidad es un atributo divino, cuando la Biblia no enseña tal cosa, y cuando eso no se ajusta a otros atributos divinos claramente definidos La respuesta es que la doctrina es una proyección de un atributo humano, que el hombre es finito. Que comprendamos o no a Dios plenamente, Él es plenamente comprensible en sí mismo, ya que Él se comprende plenamente. Cuando afirmamos o damos a entender que no es plenamente comprensible en sí mismo – que esa característica es un atributo de Dios – entonces hemos impuesto la aplicación de un atributo humano sobre nuestro entendimiento de Dios. Cuando hacemos eso, estamos hablando sobre Dios no como Él se revela, sino como hombres terrenales hablando sobre las cosas terrenales. Puesto que Dios no es una cosa terrenal, cuando continuamos en nuestra forma terrenal de hablar al referirnos a Él, el resultado es la confusión, la herejía, e incluso el mismo y gran pecado de blasfemia.

Este teólogo le gustaba decir que debemos “pensar los pensamientos de Dios según él”, mas eso fue exactamente lo que él no hacía. Debido a que estaba preso a la filosofía de lo bajo, el falló en hablar de Dios en la forma en que la misma Escritura habla sobre Dios – la manera en que Dios habla sobre sí mismo.

A menos que Dios confiese que sus propios pensamientos acerca de El mismo equivalen a aparentes contradicciones, o al menos que Dios confiese que su revelación sobre sí mismo equivale a aparentes contradicciones, este teólogo no tiene derecho a determinar esto. Una persona que piensa los pensamientos de Dios, según el afirmaría que su revelación verbal y obviamente no contradictoria e innegablemente auto-consistente. El rechazaría toda esa basura acerca de cómo es imposible entender a un Dios infinito de una forma inmediatamente coherente – el Dios omnisciente y omnipotente nos hizo, y Él sabe cómo hablar con nosotros, incluso en nuestra condición caída.

Si Dios es auto-consistente, sabe que Él es auto-consistente, y se revela así mismo como auto-consistente, entonces una persona puede percibir contradicciones aparentes en las palabras de Dios sobre sí mismo sólo por causa de algo en el hombre – por causa de la forma en que el hombre comprende y percibe las cosas. Pero esto es opuesto de pensar los pensamientos de Dios según Él. Por el contrario, Antes, eso es insistir en usar nuestra propia perspectiva, nuestros propios pensamientos, para examinar e interpretar los pensamientos sobre Dios.

Y pensar los pensamientos del hombre sobre Dios, incluso y aparte y en antagonismo a la revelación de Dios sobre sí mismo. Esta forma de pensamiento niega aprender de Dios y cómo deberíamos pensar sobre Dios.

De este modo, la filosofía de lo alto termina invalidando sus pensamientos y chocando con sus pensamientos, en lugar de convertir sus pensamientos. Y la contradicciones que el percibió, contradicciones que no eran contradicciones y aparecían en la revelación, sino que eran las contradicciones entre la filosofía del lo alto que estaba en la Escritura, y la filosofía de lo bajo que estaban en su mente, que él se negó a abandonar.

Esto era evidente en su método de apologética, en la que el aprobaba los métodos de descubrimiento del hombre, incluyendo la confiabilidad de la sensación y el método científico. El alegaba que las presuposiciones bíblicas eran importantes para estos métodos. Más he mostrado en mis otros trabajos que son falsas e irracionales en sí mismas. Es imposible que ellas llevasen a conclusiones verdaderas sobre todo. Decir que las presuposiciones bíblicas son importantes para los métodos es lo mismo que decir que estas presuposiciones bíblicas son falsas e irracionales.

El hizo mucho ruido sobre enfatizar la antítesis entre el pensamiento cristiano y no-cristiano, más incluso en el fundamento mismo de su sistema de pensamiento, el trató de hacer la filosofía Divina endosar a la filosofía humana, hacer la filosofía de autoridad para apaciguar y aprobar la filosofía de la rebelión.

Por lo tanto, el presto servicio labial a la revelación Divina, más retuvo todos los males y falacias de la especulación humana.

A pesar de su pretensión, él no se soltó de su pensamiento antropocéntrico, y es por esta razón que muchas personas continúan siguiendolo. Esta filosofía ofrece una máscara de sumisión a la revelación, más en el fondo es la subversión contra la revelación, y los métodos y los juicios del hombre son celosamente guardados, como pre-condición incluso para entrar en el conocimiento de la revelación.

Él estaba tan obsesionado con justificar esta tensión dentro de sí mismo, y tan poseído por la intención de hacer la filosofía del cielo descender a su filosofía terrena, que inclusive se reunió con otros para perseguir a aquellos que afirmaban que la revelación de Dios es clara y coherente, de forma que todas las contradicciones aparentes eran fácilmente resueltas.

En todo caso, naturalmente contradicciones aparentes nos dicen algo acerca de la persona que las percibe, y no el asunto que supuestamente contienen esas contradicciones. Si usted ve una contradicción donde no existe ninguna, dado que es lo que significa ver a una aparente contradicción, entonces todo esto nos dice que hay algo errado con usted. Su pensamiento es defectuoso de alguna forma. Y si usted ve una contradicción en la doctrina clara y coherente de Dios, entonces todo esto nos dice que hay algo errado en usted. Para solucionar esto, no sólo tenemos que explicarle la Biblia a usted, más tendríamos que ajustar su perspectiva y actitud.

Sin embargo, ¿es posible compartir la visión de lo alto? ¿Es posible comprender y aceptar los pensamientos de Dios, y la forma que Dios piensa? Este es una cuestión muy importante.

Aunque afirmase que era posible, este teólogo en realidad no lo creía en esto, y persiguió a aquellos que sabían más que él, pensando que estaba haciendo un servicio a Dios. Más él no era el único. Mientras que la filosofía terrenal sobreviva, ella perseguirá a la filosofía celestial, Por la luz del cielo, los pensamientos del hombre son expuestos como inferiores e irracionales, más en su rebelión se niega a renunciar a ellos.

Tenemos que protegernos de eso, ya que es muy popular apelar a la incomprensibilidad de Dios para justificar la negativa del hombre a aceptar la revelación. Dado que esta excusa llama la atención sobre la grandeza de Dios, ella parece honrarlo, más el efecto es negar lo que él nos revelo – la claridad y la sencillez de esta Revelación – con el fin de proteger a las creencias y opiniones humanas, y para justificar la negativa a adoptar esta filosofía verdadera y más sublime. La admisión de la incompetencia da la apariencia de humildad, y al mismo tiempo, justifica la negativa de la persona para cambiar. La admisión de finitud, cuando se hace por este motivo, se ofrece solamente para preservar la comodidad de la persona. Se trata de una falsa humildad. Dios no es engañado por ella.

Déjenme darles un ejemplo más, así no piense que tengo en mente simplemente criticar a una persona. En un sermón sobre el Salmo 73, en la que el salmista se topa con la prosperidad de los malvados, Lloyd-Jones dice: “Estamos lidiando con los caminos de Dios Todopoderoso”, y Él nos dice así tan a menudo en su libro:” Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos” La mitad del problema surge del hecho de que no nos damos cuenta que esta es la posición básica a partir de la cual debemos siempre comenzar.  “Esta declaración se utiliza entonces para justificar la afirmación de la confusión sobre los caminos de Dios, tales como aquella que el salmista experimentó, no es “sorprendente” o “pecaminosa”.

El verso que el cita viene de Isaías 55. Vamos a leer los versículos 8 y 9: ” Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.. “El versículo 9 torna este pasaje de especial relevancia para nosotros, como para declarar que los pensamientos de Dios son más altos que los pensamientos del hombre así como los cielos son más altos que la tierra. Esto coincide con nuestra consideración con respecto a la filosofía de lo alto y la filosofía de abajo.

La pregunta es si es o no es posible que los simples hombres comprendan y adopten la filosofía de lo alto. Y esta pregunta es respondida para nosotros por Pablo en 1 Corintios 2:9

Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vió, ni oreja oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman. “, mas Dios nos ha revelado por medio del Espíritu. El Espíritu todo lo escudriña, aun las cosas más profundas de Dios. Empero Dios nos lo reveló á nosotros por el Espíritu: porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado; Lo cual también hablamos, no con doctas palabras de humana sabiduría, mas con doctrina del Espíritu, acomodando lo espiritual á lo espiritual. Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente. Empero el espiritual juzga todas las cosas; mas él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿quién le instruyó? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. (1 Corintios 2:9-16)

El versículo 9 dice que el hombre no entendió la filosofía Celestial, más el versículo 10 dice que Dios reveló esto a nosotros. El versículo 11 dice que solamente el Espíritu conoce los pensamientos de Dios, y entonces el versículo 12 dice que Dios nos dio su Espíritu para que pudiésemos conocer esos pensamientos. Y el versículo 13 dice que la revelación de estos pensamientos, toca incluso las palabras que se usan para comunicárnoslas a nosotros.

Estos no son sólo palabras dirigidas a nosotros, que podemos o no entender. Pablo dice que el Espíritu le enseñó las palabras, y luego usa aquellas palabras para enseñar a otros. El pasaje es una garantía de que un cristiano puede comprender e incluso enseñar la filosofía celestial.

¿Qué clase de persona haría las palabras de Dios aparentemente contradictorias? “Más el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente” Podría ser diferente, Dios siendo tan grande e incomprensible, y nosotros tan finitos en nuestras mentes y pensamientos? mas, ¿quién le mando a usted que e basara en su propia mente y pensamientos? Pablo responde: “Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.”.

Por lo tanto, Lloyd-Jones hace un apelo ilegítimo a la declaración: “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos.” Usando esta declaración para excusar la perplejidad sobre los caminos de Dios o incluso la bondad de Dios, es engañoso e irresponsable. Los pensamientos de Dios son más altos que nuestros pensamientos, mas ¿quién dice que debemos continuar con nuestros pensamientos? Dios revelo sus pensamientos en la Escrituras. Lloyd-Jones dice que la perplejidad sobre Dios no es pecado. Más si estamos inciertos sobre los caminos de Dios, es porque no somos capaces de leer la Escritura, entonces no cabe duda que eso es pecado.

Y si leemos las Escrituras, pero nos quedamos inciertos acerca de la prosperidad de los impíos, como que eso no es pecado? Su declaración equivale a decir: “No es pecaminoso nunca haber leído la Escritura, y no es pecaminoso haber leído la Escritura y actuar como si usted nunca la hubiera leído.”

¡Que insulto a Dios y la Escritura!

Él dice que debemos comenzar con la perplejidad acerca de los caminos y los pensamientos de Dios: “La mitad del problema surge del hecho de que no nos damos cuenta que esta es la posición básica a partir de la cual debemos siempre comenzar.” Tal declaración alienta el pecado y excusa la rebelión del pueblo de Dios. Nuestro problema es exactamente lo contrario. Está en el hecho de insistirnos que esta es la posición a partir de la cual siempre debemos empezar. Por causa de la incredulidad y la rebelión, insistimos en que debemos partir de los supuestos del hombre, y puesto que los caminos de Dios son diferentes a nuestras expectativas, se deduce que debemos comenzar a partir de la perplejidad sobre la sabiduría y la bondad de Dios. ¡Escuche! Somos cristianos o no? Si es así, entonces podemos comenzar a partir de los pensamientos de Dios, y comenzar a partir de una posición de confianza, entendimiento y obediencia.

Cualquier cosa menos es un pecado. De hecho, algunos de nosotros puede ser débil a veces, y Dios nos perdonará cuando nos tropezamos, mas no sabemos de Dios diciendo que debemos empezar a partir del pecado.

Todo esto es relevante porque ilustra un tema central en el Evangelio de Juan, Jesús vino de lo alto, y hablo como alguien de lo alto. Los hombres que lo escucharon eran de abajo, y hablaban como los de abajo. Cuando Jesús vino y dio testimonio de las cosas del cielo, El confronto a aquellos que afirmaban una filosofía de abajo. Aquello que no se convertirán a su forma de pensamiento se tornaran hostiles y lo perseguirán. Más aquellos que creyeron en él fueron transformados e iluminados, de forma que Jesús dice que a pesar de que todavía estaban en el mundo, ellos ya no eran más del mundo. Eso es lo que Él llamó ser nacido de nuevo o nacido de lo alto. Y Él dice que a menos que uno nazca de nuevo o nazca de lo alto, ni siquiera puede ver el reino de Dios. Con eso El no quiso decir la visión física, sino una visión espiritual o una comprensión intelectual de las cosas de Dios.

Describiendo episodios seleccionados de la vida y enseñanzas de Jesucristo, el Evangelio de Juan presenta una filosofía celestial – es decir, una filosofía de alto. Existe una tensión constante entre la filosofía celestial y la filosofía terrenal. Y a través de todo este Evangelio, usted verá cómo los hombres de abajo entenderán y representaran incorrectamente esta filosofía de lo alto, confrontando la misma con frecuencia.

Dado que las dos filosofías eran afirmadas por personas, ellas fueron naturalmente personificadas en Cristo y sus discípulos y los judíos, fariseos, griegos, romanos, y otros. Y el conflicto entre estas dos formas diferentes y opuestas de pensamiento tuvo como actores involucrados en la historia de Jesucristo.

La fe cristiana es una palabra, una revelación, una filosofía de otro mundo, si, de lo alto. A medida que estudiamos el Evangelio de Juan, oro para que la doctrina de lo alto no solamente invada su mente, para incomodarla, sino que ella subyugue su mente y la convierta, de forma que creyendo en el Señor Jesús, usted también pueda tener vida por medio de Él.

Oro para que la doctrina de lo alto no solamente invada su mente, para incomodarla, sino que ella subyugue su mente y la convierta, de forma que creyendo en el Señor Jesús, usted también pueda tener vida por medio de Él”.

 

Vincent Cheung.

 

 

https://www.facebook.com/raul.loyolaroman

 

 

 

 

 

 

 

Vincent Cheung es autor de más de treinta libros, así como cientos de conferencias y sermones en una amplia gama de temas. Entre sus publicaciones se encuentran los textos fundacionales de la teología cristiana, la filosofía, la apologética, espiritualidad, y una serie de comentarios bíblicos.

Está comprometido con la inspiración y la infalibilidad de las Escrituras, y por lo tanto todas las doctrinas que se afirma – que Dios es soberano sobre todas las cosas y las mentes de todos, que el hombre no cristiano es injusto y poco inteligente, que Jesucristo es la única manera de la salvación, que el creyente tiene vida eterna y será recibido en el cielo, y que el incrédulo está condenado al sufrimiento eterno en el infierno.

A través de sus alcances y publicaciones, está entrenando a los cristianos a comprender, implementar y avanzar en la visión bíblica del mundo como un sistema global y coherente de pensamiento revelado por Dios en la Escritura. Él y su esposa, Denise, residen en Boston, Massachusetts.

 

 

 

LIBROS

Teología Sistemática

Preguntas Últimas

Enfrentamientos presuposicionales

Apologética en la conversación

El Sermón de la Montaña

La oración y el Apocalipsis

Comentario sobre Gálatas

Comentario sobre Malaquias

Comentario sobre Efesios

Oración y revelación

Comentario sobre Filipenses

Comentario sobre Colosenses

Comentario sobre 1 y 2 Tesalonicenses

Comentario a Primera de Pedro

El autor del pecado

Cautivo a la Razón

Fe invencible

La doctrina y la obediencia

Nacido de nuevo

Blasfemia y Misterio

La visión de lo alto

Reflexiones sobre la Primera Epístola a Timoteo

Reflexiones sobre la Segunda Epístola a Timoteo

Sermoncillos, Volumen 1

Sermoncillos, Volumen 2

 La luz de nuestras mentes

El Bien y el Mal

Religión pura

Piedad y contentamiento

Renovación de la mente

Curación bíblica

Las Parábolas de Jesús

Sansón y su fe.

 

ARTÍCULOS

Teología

 Filosofía

Apologética

Dios, el Autor La blasfemia del dualismo

 

La soberanía divina y la auto-compatibilidad

Más que un Alfarero

Ofrendas voluntarias y libertad humana

Mateo 23:37

Jeremías 32:35

Lucha humana y la Soberanía Divina

Supralapsarianismo

Argumentando por intuición

Estudiantes en el mundo real

El poder de Apologética

La maniobra fatal

El predicador habla Filosofía

A Morón por cualquier otro nombre

El Código Da Vinci

Síntomas de retraso

La historia de un Sistema

fe para mover montañas

La sangre de Pascua

El Dios de los Desastres

Recordemos: Arrepentíos, Volved

 La religión pura

 La política de la Caridad

Como un hombre piensa

 Los Nobles de Berea

¡Crucifícale!

Cesacionismo y Rebelión

 Cesacionismo y hablar en lenguas

 Algunas preguntas a los empiristas

 Fieles en tiempo de hambre

Un grupo de pandas

El sarcasmo y la Soberanía

Matrimonio Civil

La Cena del Señor

El contexto de 1 Pedro 3:15

Matrimonio y Divorcio. Etc.

.

b

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DESCARGUE ⇒  LUCHAS HUMANAS Y SOBERANÍA DIVINA

PORTADA DE LUCHAS

 

 

 

LUCHAS HUMANAS Y SOBERANÍA DIVINA 

   Vicente Cheung 

 Traducción: Raul Loyola Román

DESCARGUE ⇒ EL PROBLEMA DEL MAL

el problema

                                                                                           

EL

PROBLEMA

DEL MAL

 

VINCENT CHEUNG

 

 

 TRADUCCIÓN: Raul Loyola Román

 

 

INTRODUCCIÓN

Una de las objeciones más sobrevaloradas contra el cristianismo es el llamado “problema del mal”. Que sostiene que la existencia del mal es lógicamente incompatible con el concepto cristiano de Dios. La existencia del mal es asumida o supuestamente establecida, y entonces se ​​dice que ésta premisa es incompatible con el concepto cristiano de Dios. Por lo tanto, se deduce que no hay Dios, o al menos se deduce que lo que el cristianismo afirma sobre Dios es falso.

Los no-cristianos han tenido éxito considerable con este argumento, y los que dicen ser cristianos a menudo se perturban por la existencia del mal, o la cantidad de mal en este mundo. Algunos cristianos logran dar respuestas plausibles pero no concluyentes, mientras que otros evaden el desafío y dicen que la existencia del mal es un misterio. Sin embargo, respuestas meramente plausibles son insuficientes cuando la Biblia da una respuesta infalible y una defensa invencible. Y en la medida en que la Biblia aborda el tema, de modo que es algo que se ha puesto de manifiesto, los cristianos no tienen derecho a llamarlo un misterio como si fuera algo que no tiene explicación.

La verdad es que la existencia del mal no supone ningún desafío para la doctrina cristiana de Dios, o a cualquier aspecto de la fe cristiana. Por otra parte, las cosmovisiones no-cristianas, de hecho, no pueden darle sentido a la existencia del mal, si no pueden tener un concepto del mal en absoluto.

EL PROBLEMA

Los cristianos afirman que Dios es omnipotente (todopoderoso) y omnibenevolente (completamente amoroso). Nuestros adversarios razonan que si Dios es todopoderoso, entonces él posee la capacidad de terminar mal, y si él es todo amor, entonces él desea terminar mal;  Sin embargo, dado que el mal sigue existiendo, esto quiere decir que Dios no existe, o al menos eso significa que las cosas que Los cristianos afirman de él son falsas. Es decir, incluso si Dios existe, ya que el mal también existe, no puede ser todopoderoso y amoroso, pero los cristianos insisten en que él es a la vez todo poderoso y amoroso, por lo tanto, el cristianismo debe ser falso.

Hay diferentes formulaciones de este argumento, pero que, independientemente de la forma precisa que tenga, la afirmación es que los cristianos no pueden afirmar todos los atributos divinos bíblicos, porque esto sería lógicamente incompatible con la existencia del mal. Y la afirmación es que, puesto que este es el caso, entonces el cristianismo debe ser falso.

Aunque los cristianos han padecido sobre este disque “problema del mal” durante siglos, el argumento es extremadamente fácil de refutar. Incluso cuando era un niño, pensaba que era un argumento tonto, y sigue siendo una de las objeciones más estúpidas que haya visto. Muchas personas tienen problemas con la existencia del mal no porque posea algún desafío lógico al Cristianismo, sino porque se sienten abrumados por las emociones que el tema general, y estas emociones desactivan el más mínimo nivel de juicio e inteligencia que normalmente exhiben.

Ahora, dado que nuestros oponentes afirman que el problema del mal es un argumento lógico contra el cristianismo, en nuestra respuesta sólo tenemos que demostrar que la existencia del mal no genera ninguna contradicción lógica en contra de lo que el cristianismo afirma acerca de Dios. Aunque la Biblia también ofrece respuestas con respecto a los aspectos emocionales de este tema, no es nuestra responsabilidad presentar y defender estas respuestas en el contexto del debate lógico.

Así que nos centraremos en la existencia del mal como desafío lógico.

LIBRE ALBEDRÍO

Cristianos profesantes, o aquellos que dicen ser cristianos, a menudo favorecen la “defensa del libre albedrío”, De hecho, existen diferentes ideas del libre albedrío y diferentes versiones de la defensa del libre albedrío. Aunque, con ligeras adaptaciones, lo que digo en este apartado se aplicará a todos ellos.

Este enfoque afirma que cuando Dios creó al hombre, concedió el libre albedrío a la criatura, una libre voluntad para rebelarse incluso contra el Creador. Esta es la capacidad de tomar decisiones que son autónomas, que no siempre son activamente predeterminadas y directamente causadas ​​por Dios. Por supuesto, Dios sabía que el hombre pecaría, pero este es el precio de la concesión del libre albedrío al hombre. Al crear al hombre con libre albedrío, Dios también creó el potencial para la maldad, pero la defensa del libre albedrío dice, que cómo el hombre es verdaderamente libre, la realización de este mal potencial sería imputada únicamente del hombre. Esto depende de la presuposición de que la responsabilidad presupone libertad. Toda vez que esta premisa no ha sido establecida y es, de hecho, fácilmente rebatida, la defensa del libre albedrío falla sin mayor consideración. Pero vamos a continuar con el análisis. En cualquier caso, se dice que el potencial o incluso la actualización del mal no es un precio elevado por conceder libre voluntad al hombre.

Aunque los cristianos a menudo emplean la defensa del libre albedrío, y para algunas personas les parece una explicación razonable, es una teodicea irracional y anti-bíblica que falla en responder al problema del mal, y contradice a la Biblia. En primer lugar, este enfoque sólo pospone el abordar el problema, en tanto que transforma el debate de por qué existe el mal en el universo de Dios a por qué Dios creó un universo con el potencial para tan gran mal. En segundo lugar, los cristianos afirman que Dios es omnisciente, así que cuando creó el universo y la humanidad no sólo sabía que tenía el potencial de convertirse maligno, sino que sabía con certeza que se convertiría en maligno. Así, ya sea directa o indirectamente, Dios ha creado deliberadamente el mal.

Podemos distinguir entre el mal natural y el mal moral. El mal natural incluye desastres naturales tales como terremotos e inundaciones, y el mal moral se refiere a las acciones malvadas que criaturas racionales cometen. Incluso si la defensa del libre albedrío proporciona una explicación satisfactoria para el mal moral, no aborda adecuadamente el mal natural. Algunos cristianos afirman que es el mal moral el que lleva al mal natural, sin embargo, sólo Dios tiene el poder de crear una relación entre ambos, de manera que los terremotos e inundaciones no tienen ninguna conexión necesaria con el asesinato y el robo a menos que Dios lo haga así, es decir, a menos que Dios decida causar terremotos e inundaciones a causa de los pecados de sus criaturas. Esto ocurrió cuando Dios maldijo la tierra en la transgresión de Adán. Así que de nuevo Dios sigue siendo la causa del mal, ya sea natural o moral.

Incluso si el pecado de Adán había traído la muerte y la decadencia, no sólo a los hombres sino también a la animales, la Biblia insiste en que no puede morir un pajarillo aparte de la voluntad de Dios (Mateo 10:29). Es decir, si existe alguna relación entre el mal moral y el mal natural, la conexión no es inherente, sino soberanamente impuesta por Dios. Incluso lo aparentemente insignificante no puede ocurrir a menos que Dios de manera activa lo quiera y lo haga. Los cristianos no son deístas – no creemos que este universo funciona por un conjunto de leyes naturales que son independientes de Dios. La Biblia nos muestra que Dios está dirigiendo activamente el universo, de modo que nada puede suceder o continuar al margen de su poder deliberado y decretado (Colosenses 1:17, Hebreos 1:3). En realidad, no hay leyes naturales. Si debemos usar el término después de todo, lo que llamamos “leyes naturales” son sólo descripciones acerca de cómo Dios actúa con regularidad, aunque nunca está obligado a actuar de esa forma.

Los cristianos deben rechazar la defensa del libre albedrío, porque la Biblia rechaza el libre albedrío, en su lugar, enseña que Dios es el único que posee libre albedrío. Él dice en Isaías 46:10, “Mi designio se cumplirá y haré todo mi deseo”. Por otro lado, la voluntad del hombre es esclavizada ya sea al pecado o a la justicia: “Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y habiendo sido libertados del pecado, fuisteis hechos siervos de la justicia.  (Romanos 6:17-18). El hombre no tiene libre albedrío – es una suposición sin ninguna justificación bíblica o racional.

Otra creencia popular es que la responsabilidad moral presupone capacidad moral. Esto es, si una persona no es capaz de obedecer las leyes de Dios, entonces no debe ser moralmente responsable de obedecer estas leyes, y por lo tanto Dios no debería y no lo castigaría por desobedecer estas leyes. Sin embargo, al igual que la suposición de que el hombre tiene libre albedrío, esta suposición de que responsabilidad moral presupone la capacidad moral también es anti-bíblica e injustificada.

Al referirse a los no cristianos, Pablo escribe: “porque la manera de pensar de la carne es enemistad contra Dios, pues no se sujeta a la Ley de Dios, porque tampoco puede. “(Romanos 8:7). Si es cierto que la responsabilidad moral presupone la capacidad moral, y Pablo dice que el pecador carece de esta capacidad, entonces se sigue que ningún pecador es responsable de sus pecados. Si un pecador es pecador sólo cuando tiene la capacidad de obedecer, pero se niega a obedecer, entonces, ya que Pablo dice que el pecador de hecho carece de la capacidad de obedecer, entonces se deduce que un pecador no es un pecador. Esto es una contradicción, y es una contradicción que la Biblia nunca enseña.

La Biblia enseña que el no cristiano es un pecador, y al mismo tiempo enseña que carece de la capacidad de obedecer a Dios. Esto significa que el hombre es moralmente responsable, incluso si carece de capacidad moral – el hombre debe obedecer a Dios aun cuando él no puede obedecer a Dios. Es un pecado para una persona desobedecer a Dios tenga o no la capacidad de hacer lo contrario. Así la responsabilidad moral no se basa en la capacidad moral o la libertad, sino la responsabilidad moral se basa en la soberanía de Dios. El hombre debe obedecer los mandamientos de Dios porque Dios dice que el hombre debe obedecer. Es irrelevante si tiene o no tiene la capacidad o la libertad para obedecer.

El libre albedrío es lógicamente imposible. Si nos imaginamos el ejercicio de la voluntad como un movimiento de la mente hacia una dirección determinada, la pregunta que surge es que mueve a la mente, y por qué se mueve hacia donde se mueve.

Para responder a que el “yo” mueve a la mente es una petición de principio, ya que la mente es el yo, y por lo tanto la misma pregunta se queda. ¿Por qué la mente se mueve hacia una dirección en lugar de otra? Si buscamos la causa de su movimiento y dirección en factores externos a la mente, los factores que se imprimen en la conciencia desde el exterior y por lo tanto influyen o determinan la decisión, entonces, ¿cómo puede ser éste movimiento de la mente libre? Si podemos encontrar la causa a las disposiciones innatas de la persona, entonces este movimiento de la mente sigue sin ser libre, ya que si bien estas disposiciones innatas influyen en la decisión, pues la persona misma no ha elegido estas disposiciones innatas.

El mismo problema continúa si decimos que las decisiones de una persona se determinan por una mezcla de sus disposiciones innatas y las influencias externas. Si la mente toma decisiones basado en factores no elegidos por la mente, entonces estas opciones nunca son libres en el sentido que no se hacen aparte del control soberano de Dios – no son libres de Dios. Más bien, la Biblia enseña que Dios ejerce un control inmediato sobre la mente del hombre, y él también soberanamente determina todas las disposiciones innatas y factores externos relacionados con La voluntad del hombre. Dios es el que forma una persona en el vientre, y es él quien organiza las circunstancias exteriores mediante su providencia. Entonces, es él quien controla la mente del hombre y causa cada decisión que hace.

Por lo tanto, aunque afirmamos que el hombre tiene una voluntad como una función de la mente, de modo que la mente en realidad toma decisiones, éstas nunca son decisiones libres, porque todo lo que tiene que ver con cada decisión está determinado por Dios, y por encima de eso, es justamente Dios quién controla directamente la mente para tomar todas las decisiones. Dado que la voluntad no es libre, nunca debemos utilizar la teodicea del libre albedrío al abordar el problema del mal.

LA SOBERANÍA DE DIOS.

Cristianos profesantes se sienten incómodos con la enseñanza bíblica de que el hombre no tiene libre albedrío, porque hace parecer a Dios “responsable” de la existencia y la continuación del mal. Por su estándar humano, o por una norma que inventaron e impusieron a Dios, lo hacen culpable de mala conducta. En esta sección, les daré una exposición sobre lo que la Biblia enseña sobre el tema.

La Biblia enseña que la voluntad de Dios determina todo. Nada existe o sucede sin Dios, no meramente permitiendo, sino activamente queriéndolo, causando que exista o suceda:

Que desde el principio anuncio el fin, Y desde antiguo cosas que no estaban hechas, Que digo: Mi designio se cumplirá y haré todo mi deseo (Isaías 46:10)

¿Acaso no se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. (Mateo 10:29)

Dios controla no sólo los eventos naturales, sino que también decide y causa todas las cuestiones y decisiones humanas:

 ¡Cuán bienaventurado es aquél a quien Tú escoges, Y haces que se acerque a ti para que more en tus atrios! Seremos saciados del bien de tu Casa, de tu santo Templo.  (Salmo 65:4)

Todas las cosas las hizo YHVH para Sí mismo, Aun al impío para el día malo. (Proverbios 16:4)

El corazón del hombre traza su camino, Pero YHVH establece sus pasos. (Proverbios 16:9)

De YHVH son los pasos del hombre, ¿Cómo, pues, podrá el hombre entender su camino? (Proverbios 20:24)

Como los repartimientos de las aguas, Así el corazón del rey está en la mano de YHVH, A todo lo que quiere lo inclina. (Proverbios 21:1)

Si sus días pues están determinados, Y el número de sus meses depende de Ti, Si le fijaste sus límites, y no los puede traspasar, (Job 14:5)

Y todos los moradores de la tierra son considerados como nada, y Él hace según su voluntad en el ejército de los cielos y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, ni quien le diga: ¿qué haces? (Daniel 4:35)

 y se despidió de ellos diciéndoles: Regresaré a vosotros si Dios quiere. Y zarpó de Éfeso. Hechos 18:21)

Porque Dios es el que produce en vosotros tanto el querer como el hacer, por su buena voluntad. (Filipenses 2:13)

Venga ahora, los que decís: Hoy o mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y comerciaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo de mañana. ¿Qué cosa es vuestra vida? Porque sois neblina que por un poco de tiempo aparece y luego se desvanece.  En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos, y haremos esto o aquello.”(Santiago 4:13-15)

¡Digno eres, oh Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y el honor y el poder, porque Tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existieron y fueron creadas!”(Apocalipsis 4:11)

Si es verdad que Dios diseña y produce todos los fenómenos naturales y los asuntos humanos, entonces se sigue que También diseña y produce el mal. La Biblia enseña explícitamente lo siguiente:

Pero YHVH le respondió: ¿Y quién ha dado boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo, al vidente y al ciego? ¿No soy Yo YHVH?”(Éxodo 4:11)

¿Quién dijo algo y ocurrió, sin que Adonay lo dispusiera? ¿No procede de la boca de ‘Elyón tanto el bien como el mal?(Lamentaciones 3:37-38)

Yo formo la luz y creo las tinieblas; Hago la paz y creo la adversidad. Yo, YHVH, hago todas estas cosas. (Isaías 45:7)

¿Se soplará el shofar en la ciudad sin que se alborote el pueblo? ¿Sucederá alguna desgracia en la ciudad Sin que YHVH la haya enviado?(Amós 3:6)

La Biblia insiste en que el mayor acto de maldad moral e injusticia de la historia humana fue concebido y realizado por Dios:

Plugo a YHVH quebrantarlo y someterlo a padecimiento. Cuando se haya puesto su vida en sacrificio expiatorio, verá a su descendencia, Vivirá por días sin fin, y la voluntad de YHVH triunfará en su mano.(Isaías 53:10)

Porque verdaderamente se aliaron en esta ciudad contra tu santo Siervo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y los pueblos de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu designio predestinaron que sucediera.(Hechos 4:27-28)

Dios decretó y causó la muerte de Cristo por su propia razón, a saber, la redención de sus elegidos. Asimismo, Es su voluntad causar el mal con el digno propósito de su gloria. Por esta misma razón, creó algunas personas para la salvación y algunas personas para condenación:

Diré al norte: ¡Da acá! Y al sur: ¡No retengas! ¡Traed a mis hijos desde lejos, Y a mis hijas de los confines de la tierra. A todos los llamados en mi Nombre, A los que para gloria mía creé, A los que hice y formé. (Isaías 43:6-7)

En quien también fuimos hechos herederos, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros, los que primeramente esperábamos en el Mesías. (Efesios 1:11-12)

Yo endureceré el corazón de Faraón y los perseguirá. Entonces seré glorificado por medio de Faraón y de todo su ejército, y sabrán los egipcios que Yo soy YHVH.  (Éxodo 14:4)

Porque la Escritura dice de Faraón: Para esto te levanté: para mostrar en ti mi poder y para que mi Nombre sea proclamado en toda la tierra. ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notoria la riqueza de su gloria en vasos de misericordia que preparó para gloria (Romanos 9:17, 22-23)

Dios controla todo lo que existe y todo lo que sucede. No hay una sola cosa que exista o que suceda que no haya decretado y causado – ni siquiera un solo pensamiento en la mente del hombre. Dado que esto es cierto, se sigue que Dios ha decretado y ha causado la existencia del mal. Él no sólo lo ha permitido, porque nada puede originarse o pasar aparte de su voluntad y poder. Dado que ninguna criatura puede tomar decisiones libres e independientes, el mal nunca podría haber comenzado a menos que Dios lo decretara o lo hiciera, y no puede continuar por un momento más sin la voluntad de Dios para que continúe o sin el poder de Dios activamente causando que continúe.

Aquellos que ven que es imposible disociar a Dios de la creación y a continuación del mal todavía intentan distanciar a Dios del mal al sugerir que Dios meramente “Permite” el mal, y que no lo causa. Sin embargo, puesto que la Biblia sí dice que Dios activamente decreta y causa todo, y que nada puede existir o suceder aparte de su voluntad y poder, no tiene sentido decir que simplemente permite algo – nada sucede por simple permiso de Dios. De hecho, cuando se trata de la ontología, el “permiso de Dios” es un término ininteligible.

Ya que “en Él vivimos, nos movemos y existimos” (Hechos 17:28), desde el punto de vista ontológico y metafísico, es imposible hacer algo sin el control y poder activo de Dios. Sin él, una persona no puede pensar ni moverse. ¿Cómo puede entonces, el mal ser ideado y cometido sin una causación intencionada de Dios? ¿Cómo puede alguien pensar mal aparte del propósito y poder de Dios? En lugar de proteger a Dios del veredicto de un estándar humano injusto e irracional mientras aceptamos ése estándar, debemos atacar esta norma humana y negarnos a permitirle levantarse en juicio sobre Dios, en lugar de ello, estar de acuerdo con la Biblia en que Dios ha decretado y ha causado el mal, y que es justo en hacerlo.

El censo de David de Israel es un ejemplo del mal que Dios decretó y causó en sus criaturas:

Volvió a encenderse la ira de YHVH contra Israel; e incitó a David contra ellos para que dijera: Ve, haz un censo de Israel y de Judá.”(2 Samuel 24:1)

Entonces Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a hacer un censo de Israel. (1 Crónicas 21:1)

Los dos versículos se refieren al mismo incidente. No hay contradicción si nuestro punto de vista es cierto. Dios decretó que David iba a pecar por realizar el censo, e incluso hizo que Satanás realizar la tentación. 

Pero después que David hizo contar el pueblo, le remordió el corazón. Así que David dijo a YHVH: He pecado gravemente al haber hecho esto. Ahora, oh YHVH, te ruego que perdones la iniquidad de tu siervo, porque he obrado neciamente. Cuando David se levantó por la mañana, la palabra de YHVH fue al profeta Gad, vidente de David, diciendo: Ve y di a David: Así dice YHVH: Tres cosas te propongo; escoge una de ellas, para que Yo te la haga.  Gad fue a David, y se lo hizo saber, diciéndole: ¿Te sobrevendrán siete años de hambre en tu tierra? ¿Huirás tres meses delante de tu adversario mientras te persigue? ¿Habrá tres días de peste en tu tierra? Decide ahora, y mira qué he de responder al que me envía. Y David respondió a Gad: Estoy en gran angustia; pero es preferible caer en manos de YHVH, porque muchas son sus misericordias, que caer en manos de los hombres.(2 Samuel 24:10-14)

Nota: Satanás mismo es una criatura, y por lo tanto no tiene libre albedrío. Todos sus pensamientos, decisiones y acciones son controlados y causados por Dios.

Aunque el mal es negativo, el propósito de Dios, que es su propia gloria, es positivo. Dios es el único que posee un valor intrínseco, y si él decide que la existencia del mal sirve para glorificarlo, el decreto es, por definición, bueno y justificado – porque él piensa que es bueno y justificado. Cualquiera que piense que la gloria de Dios no vale la muerte y el sufrimiento de miles de millones de personas, tiene una opinión demasiado elevada de sí mismo y la humanidad. El valor de la criatura es conferida por su creador, de acuerdo con el propósito para el cual fue creado. Puesto que Dios es el único estándar, si cree que algo está justificado, entonces es por definición justificado. Los cristianos no deberían tener problemas con esto, y a los que les resulta difícil aceptar lo que la Biblia enseña deben examinar su condición espiritual, para ver si están verdaderamente en la fe.

Muchas personas, incluyendo a aquellos que dicen ser cristianos, pondrían en entredicho el derecho y justicia de Dios al decretar y causar la existencia del mal para su propio propósito. Pablo anticipa una objeción similar cuando discute la doctrina de la elección, en la que Dios crea algunas personas para salvación y crea algunas para condenación:

“Me dirás entonces: ¿Por qué, pues, inculpa? Porque ¿quién ha resistido a su voluntad? Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá acaso lo moldeado al que lo moldea: Por qué me hiciste así? ¿O no tiene potestad el alfarero para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?”(Romanos 9:19-21)

Pablo dice, en efecto: “Por supuesto que el creador tiene el derecho de hacer lo que quiera con sus criaturas. ¿Y quién eres tú para hacer tal objeción en primer lugar?” Un Escritor supuestamente cristiano objeta que el hombre es superior a un trozo de arcilla. Pero esta queja resulta contraproducente. En primer lugar, se trata de una analogía bíblica, y un verdadero cristiano no va a cuestionarlo. Pero si alguno lo cuestiona, entonces el debate se convertiría en uno sobre infalibilidad bíblica. Ya he afirmado la infalibilidad bíblica en otra parte, negar la infalibilidad bíblica no es una opción. En segundo lugar, si el hombre es más que un trozo de arcilla, Dios es infinitamente más grande que un alfarero. Así pues, la objeción no sólo no funciona, sino que nos recuerda que la distancia entre Dios y el hombre es aún mayor que la representada por el alfarero y el barro. La analogía es adecuada cuando captamos su punto, es decir, Dios como creador tiene el derecho de hacer lo que desee con su criatura. “Así, pues, del que quiere tiene misericordia, y al que quiere endurece.”(Romanos 9:18).

Cuando una persona se rehúsa a aceptar que Dios decretó y creó el mal, implica que él encuentra algo malo en Dios al decretar y crear el mal. ¿Cuál es el estándar de bien y el mal por el cual esta persona juzga las acciones de Dios? Si existe una norma moral superior a Dios, a la que Dios mismo es responsable y por el cual es Dios mismo juzgado, entonces este “Dios” no es Dios después de todo, pues este estándar superior sería Dios. Pero el Concepto cristiano de Dios se refiere al ser y estándar supremo, de tal modo que no hay algo superior. Si hay algo superior al “Dios” que una persona objeta, entonces esta persona no se está refiriendo al Dios cristiano. No hay un estándar más alto que Dios al cual Dios mismo sea responsable y por el cual Dios mismo sea juzgado. Por lo tanto, es lógicamente imposible acusar a Dios de hacer algo moralmente equivocado.

Jesús dice que sólo Dios es bueno (Lc. 18:19), de modo que todas las “bondades” en otras cosas sólo pueden ser derivadas de Él. La misma naturaleza de Dios define “lo bueno”, y puesto que él “en el cual no hay cambio ni sombra de variación.”(Santiago 1:17), él es el único estándar y constante de la bondad. No importa cuán moral soy, nadie puede considerarme el estándar objetivo de la moralidad, porque incluso la palabra “moral” no tiene sentido a menos que se utilice en relación con el carácter de Dios. Es decir, qué tan “moral” es una persona se refiere al grado de conformidad de su carácter con el carácter de Dios. En la medida en que una persona piensa y actúa de acuerdo con la naturaleza de Dios y sus mandamientos, es moral. De lo contrario, no existe ninguna diferencia moral entre el altruismo y el egoísmo, la virtud y el vicio son conceptos sin sentido, la violación y el asesinato no son crímenes, sino acontecimientos amorales.

No existe un estándar de moralidad o justicia aparte de Dios para juzgar lo que dice y lo que hace, pues lo que él dice y hace es una revelación del estándar de la moralidad y la rectitud. Puesto que Dios se llama a sí mismo bueno, y ya que Dios ha definido la moralidad y la justicia revelándonos su naturaleza y mandamientos, el mal se define así como todo lo que es contrario a su naturaleza y mandamientos. Puesto que Dios es bueno, y Él es la única definición de bondad, también es bueno que haya decretado y causado la existencia del mal. No hay norma del bien y del mal por el cual podamos denunciar su decreto y acción como algo malo o equivocado. Esto no quiere decir que el mal es bueno – pues esto sería una contradicción – pero significa que el decreto de Dios y su relación causal del mal son buenos.

Hebreos 6:13 dice: “Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no teniendo a nadie mayor por quien jurar, juró por Sí mismo,” No hay nadie a quien Dios rinda cuentas, y nadie puede arrastrar a Dios a un tribunal para presentar cargos en su contra. Nadie juzga a Dios, pero cada persona es juzgada por él:

Aunque pretenda disputar con Él, No le podría responder una entre mil razones. Él es sabio de corazón y poderoso en fortaleza. ¿Quién se endureció contra Él y salió ileso? Arranca los montes con su furor, Y no se sabe quién los trastorna. Sacude la tierra de su lugar, Y hace temblar sus columnas. Manda al sol, y no sale, Y pone sello a las estrellas. Él solo extendió los cielos, Y anda sobre las olas del mar. Hacedor de la Osa y Orión, De las Pléyades y las recónditas cámaras del mediodía. Hacedor de cosas grandiosas e inescrutables, Y de maravillas sin número. He aquí pasa junto a mí, y no lo percibo, Se desliza, pero no lo advierto. He aquí Él arrebata, ¿y quién se lo impedirá? ¿Quién le dirá: Qué haces?(Job 9:3-12) “

“¿Contenderá el censor con ’El-Shadday? El que argumenta con Dios, responda. Entonces Job respondió a Dios, y dijo: He aquí, soy insignificante, ¿Qué puedo responderte? Pongo mi mano en mi boca. Una vez he hablado, pero no responderé más. Y aun dos veces, pero no añadiré nada. Entonces YHVH respondió a Job desde el torbellino, y dijo: Cíñete ahora como varón tus riñones: Yo te preguntaré, y tú me harás saber: ¿Invalidarás mi juicio? ¿Me condenarás para justificarte?”(Job 40:2-8)

¡Ay del que contiende con su Hacedor, Como tiesto entre los tiestos de barro! ¿Dirá el barro al alfarero: Qué haces, o: Tu vasija no tiene asas? ¡Ay del que le dice al padre: ¿Por qué engendras?, o a la mujer: ¿Por qué das a luz? Así dice YHVH, el Santo de Israel, su Formador: ¿Me pediréis cuenta de mis hijos, Me daréis órdenes de la obra de mis manos? (Isaías 45:9-11)

¡Oh profundidad de las riquezas, de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos! Pues ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a Él primero, para que le sea recompensado? Porque de Él, por Él y en Él, son todas las cosas. ¡A Él sea la gloria por siempre! Amén.  (Romanos 11:33-36)

Como nuestro concepto y definición de moralidad deriva de Dios, acusarlo de malvado sería decir que lo bueno es malo, lo cual es una contradicción. Por lo tanto, los hombres no pueden decir: “Porque Dios es bueno (de acuerdo a nuestro criterio falso de Dios), no debe y no haría esto o aquello.” En cambio, debemos decir: “Porque Dios es bueno (de acuerdo con su propio estándar de “bien”, que es el estándar único y verdadero de “bien”), si él hace esto o aquello, entonces eso debe ser bueno. “ Por tanto, si Dios ha decretado causar el mal, mientras que el mal es el mal, debe ser bueno que él haya decretado y causado el mal.

LA SOLUCIÓN

Ya que ahora consideramos la respuesta bíblica al problema del mal, primero vamos a repetir el argumento del no creyente:

1. El Dios cristiano es todopoderoso y totalmente amoroso.

2. Si él es todopoderoso, entonces él es capaz de acabar con todo el mal.

3. Si él es totalmente amoroso, entonces él quiere acabar con todo el mal.

4. Pero el mal aún existe.

5. Por lo tanto, el Dios cristiano no existe. 4

El argumento se encuentra con un obstáculo insuperable al momento en que lleguemos a la premisa 3, ya que el no-cristiano no puede encontrar una definición de amor que mantenga esta premisa sin destruir el argumento. ¿Por cuál definición de amor podemos afirmar que un Dios amoroso quiere destruir el mal? O, ¿por cuál definición de amor podemos afirmar que un Dios completamente amoroso ya habría destruido el mal?

Nota: Hay diferentes formulaciones del argumento, pero con ligeras adaptaciones, mi refutación se aplicará a todos ellos.

Si esta definición del amor viene fuera de la Biblia, entonces ¿por qué la cosmovisión bíblica debe responder a ella? formar este argumento utilizando una definición no bíblica de amor haría irrelevante al argumento para desafiar al cristianismo. Pero si tomamos la definición de amor de la Biblia, entonces la persona que utiliza este argumento debe demostrar que en la Biblia se define el amor de una manera que requiera que un Dios amoroso destruya el mal, o que ya haya destruido el mal. A menos que el no-cristiano pueda defender la premisa 3, el argumento del problema del mal falla incluso antes de terminar de leerlo.

Si el no-cristiano utiliza una definición no bíblica del amor en la premisa 1, entonces el argumento comete la falacia del hombre de paja desde el principio. Si se utiliza la definición bíblica del amor en premisa 1, pero utiliza una definición no bíblica de amor en la premisa 3, entonces comete la falacia de equivocación. Entonces lo más que el argumento logra señalar es que él tiene una definición no bíblica del amor, pero el argumento sería irrelevante para desafiar al cristianismo.

Por otro lado, si se trata de utilizar la definición bíblica del amor, para que su argumento sea relevante, la Biblia misma tendría que definir el amor de una manera que requiera que Dios destruya el mal, o que ya haya destruido el mal. Sin embargo, aunque la Biblia enseña que Dios es amoroso, también enseña que el mal existe en este mundo, y que este mal está bajo el control total y soberano de Dios. Por lo tanto, la Biblia niega que exista contradicción alguna entre el amor de Dios y la existencia del mal, sino que define el amor de una manera que es consistente con el control de Dios y la relación causal del mal. Al igual que con la definición de la bondad, los cristianos no inventan su propia idea de amor y hacen que Dios se ajuste a ella, sino que reciben la definición de amor de Dios.

Para que el argumento del problema del mal se sostenga, el no-cristiano debe establecer la premisa, “El amor de Dios está en contradicción con la existencia del mal“, o algo por el estilo. Pero la Biblia no afirma esta premisa, y si el no-cristiano argumenta a favor de esta premisa con definiciones de amor y el mal que encuentra en su propia cosmovisión no bíblica, entonces él puede tener éxito sólo que la cosmovisión bíblica y la no-bíblica son diferentes, pero ¿qué ha pasado con el problema del mal? Los no cristianos apuntan a la enseñanza bíblica sobre el amor de Dios, entonces pasan de contrabando una definición no-bíblica de amor que requiere que Dios destruya el mal, y después estúpidamente se jacta en la “contradicción” que se ha producido.

Si una persona quiere desafiar a la Biblia o exigir cuentas a la Biblia por lo que dice, entonces debe dejar que definir sus propios términos, de lo contrario, sólo estaría refutando lo que la Biblia no dice, y esto hace que todos sus argumentos sean irrelevantes. El no-creyente debe demostrar por qué el amor de Dios necesariamente implica que deba destruir el mal o que él desea destruir el mal, o que necesariamente implica que ya debería haber destruido el mal o que él desea que ya haya sido destruido el mal.

No ayudaría decir algo como: “Porque un Dios amoroso querría aliviar el sufrimiento”, ya que esto sólo reafirma la premisa en palabras diferentes, y permanece la misma pregunta. ¿Por qué un Dios amoroso debería desear aliviar el sufrimiento? ¿Cómo se define el sufrimiento en el primer lugar? Si el no-cristiano no puede definir el amor o el sufrimiento, o si no puede lógicamente imponer sus definiciones en el cristiano, entonces su premisa sólo le alcanza para decir que un Dios con X atributos no definidos debe desear destruir o haber destruido, un Y no definido. Pero si no puede definir X ni Y, entonces él no tiene ninguna premisa inteligible a partir de la cual construya un argumento en contra de la fe cristiana. Todo el argumento es una algarabía.

Otro podría decir: “Porque Dios quiere triunfar sobre el mal.” Una vez más, ¿cuál es la definición de “triunfo”? Si Dios mismo es la causa directa del mal, y si Dios ejerce un control total y constante sobre él, de modo que el mal siempre está haciendo precisamente lo que Dios designa y causa, exactamente de la manera y grado que Él diseña y causa, entonces, ¿en qué sentido alguna vez podría “perder” contra el mal? Cualquier cosa que diga el no-cristiano, se encuentra con el mismo problema, y ​​es imposible para él para demostrar que el amor de Dios esté en contradicción con la existencia del mal. Mientras más argumentos ofrece, más demuestra su falta de inteligencia y de competencia.

Ya que la Biblia afirma tanto el amor de Dios y la existencia del mal, desde la perspectiva de la Biblia el amor de Dios no implica que él deba destruir al mal o que debería ya haberlo destruido. Por supuesto, una perspectiva no bíblica no estará de acuerdo con esto, pero de nuevo, esto sólo demuestra que la cosmovisión bíblica no está de acuerdo con las cosmovisiones no-bíblicas, lo cual ya sabemos, pues es la razón del debate.

Mientras el no cristiano falla en establecer la premisa de que el amor de Dios contradice la existencia del mal, el cristiano no está bajo ninguna obligación de mostrar alguna consideración al problema del mal como un argumento en contra del cristianismo. De hecho, cómo el no-cristiano falla en definir algunos de los términos clave y establecer las premisas fundamentales, lógicamente hablando, nadie puede siquiera entender el argumento. No hay ninguna objeción real. No hay algún argumento inteligible para responder.

Si nos detenemos aquí, habremos ya refutado el nombrado problema del mal, ya que hemos demostrado que no hay tal problema en absoluto. Sin embargo, ya que el debate puede continuar, ahora vamos a conceder temporalmente la premisa del no-cristiano. Es decir, por el bien del argumento, vamos a pretender a fuerza que el amor de Dios de alguna manera contradice la existencia del mal, teniendo en cuenta que esto es algo que nunca enseña la Biblia, y que los cristianos no han establecido nunca.

El no cristiano sostiene que, dada la existencia del mal, la existencia de Dios es lógicamente imposible. En respuesta, hemos demostrado que el no cristiano no puede establecer la premisa de que un Dios amoroso necesariamente deba destruir el mal o el desear destruir el mal. De hecho, en la Biblia, el amor se atribuye Dio que directamente los diseña y causa el mal. Ahora vamos a dar un paso más y a señalar que las premisas del argumento no conducen necesariamente a la conclusión del no cristiano en primer lugar, sino que varias conclusiones son posibles:

1. El Dios cristiano es todopoderoso y completamente amoroso.

2. Si él es todopoderoso, entonces él es capaz de acabar con todo el mal.

3. Si él es completamente amoroso, entonces él quiere acabar con todo el mal.

4. Pero el mal aún existe.

5. Por lo tanto, Dios tiene un buen propósito para el mal.

 

1. El Dios cristiano es todopoderoso y completamente amoroso.

2. Si él es todopoderoso, entonces él es capaz de acabar con todo el mal.

3. Si él es completamente amoroso, entonces él quiere acabar con todo el mal.

4. Pero el mal aún existe.

5. Por lo tanto, Dios en algún momento destruirá el mal.

En un argumento válido, las premisas deben necesaria e inevitablemente llevar a la conclusión. Sin embargo, en la discusión del problema del mal, las premisas no llevan a la conclusión necesaria e inevitablemente. Por lo tanto, el argumento del problema del mal es inválido.

Algunos no-cristianos podrían decir que si Dios tiene un buen propósito para el mal, entonces los cristianos también deben indicar el propósito. Pero los no cristianos no pueden mostrar por qué los cristianos deben declarar este propósito. El debate es sobre si las premisas, necesaria e inevitablemente llevan a la conclusión del no-cristiano. Si existe o no un buen propósito para el mal, y si los cristianos pueden afirmar tal efecto, es irrelevante. La Biblia de hecho explica el propósito de Dios para el mal, y ya he expuesto sobre ésa enseñanza en otras partes, pero no es lógicamente relevante para el debate.

Aún hay más. El no-cristiano argumenta que Dios no existe porque el mal existe, y hemos refutado esto. Ahora podemos añadir que la existencia de Dios – lo que la Biblia quiere decir con “Dios” – es en realidad el prerrequisito lógico para la existencia del mal. Es decir, el mal no está definido y no tiene sentido sin un criterio objetivo y absoluto de correcto e incorrecto, de bien y mal, y este estándar sólo puede ser Dios.

Cuando los no-cristianos afirman que el mal existe, ¿qué quieren decir con “el mal”? Él podría estar refiriéndose a la codicia, el odio, el asesinato, la violación, los terremotos, las inundaciones y una serie de otras cosas. Sin embargo, ¿sobre qué bases y con qué criterio le llama a estas cosas mal? ¿Se llaman a estas cosas mal sólo porque ellos las desaprueban? Cualquier definición o estándar del mal que afirmen sin apelar a Dios y la Biblia no tendrá éxito y será refutado fácilmente. Si los  no-cristianos reclaman que el asesinato es malo porque viola el derecho de la víctima a la vida, ¿por qué la víctima tiene el derecho a la vida? ¿Quién le da ese derecho? ¿Y por qué alguien debe reconocer este derecho? ¿Quién dice que existe tal derecho en primer lugar? Los no cristianos han tratado muchos argumentos, pero todos ellos han sido expuestos como estúpidos y arbitrarios. 

Por otra parte, el cristiano afirma que el asesinato es incorrecto, inmoral y malo porque Dios prohíbe el asesinato: “No matarás” (Éxodo 20:13): “El que derrame sangre de hombre, por los hombres su sangre será derramada, porque a imagen de ‘Elohim hizo ‘El al hombre. “(Génesis 9:6). La cosmovisión cristiana puede afirmar con autoridad que el asesinato es malo y que el asesino debe ser responsable, pero el no cristiano nunca puede justificar la misma afirmación. No puede si quiera autoritativamente definir asesinato.

Los no cristianos afirman que el mal existe, y desde esa base se evalúa lo que el cristianismo dice acerca de Dios. Él usa algo que afirma que es obvio para refutar algo que él dice que no es evidente. Sin embargo, la existencia del mal no es obvia a menos que exista un estándar moral absoluto, objetivo y universal, y conocemos ese estándar, por lo que podemos hacer evaluaciones con él. Dado que el no cristiano no establece dicha norma, y ​​puesto que él no establece cómo conoce esa norma, toda su charla sobre el mal es ininteligible y sin sentido, y su argumento del problema del mal no tiene efecto contra el cristianismo. De hecho, sobre la base de su cosmovisión, ni siquiera él sabe lo que significa su propio argumento.

Aquel que niega la existencia de Dios no tiene ninguna base racional para afirmar la existencia del mal. El reconocimiento de Dios precede lógicamente al reconocimiento del mal. A menos que presuponga a Dios, el mal sigue siendo indefinido. Cuando el no cristiano utiliza el problema del mal para argumentar en contra del cristianismo, se convierte en un terrorista intelectual, porque secuestra la moral absoluta del cristianismo incluso al argumentar en contra del cristianismo. Sin embargo, él no puede referirse a cualquier mal natural o moral sin reconocer implícitamente un estándar por el cual juzgar algo como malo. Si se reconoce la existencia del mal, entonces primero tiene que reconocer la existencia de Dios, pero si ya se reconoce la existencia de Dios, entonces el argumento del problema del mal no tiene sentido.

Por supuesto, el no cristiano no se rendirá inmediatamente, sino que probablemente tratará de ofrecer una definición funcional del mal para rescatar su argumento. No podemos considerar todas las posibles definiciones que se puedan proponer, pero he proporcionado suficiente material aquí, así que cualquiera debería ser capaz de refutar cualquier definición no cristiana. Si el cristiano persistentemente exige la justificación de las afirmaciones del incrédulo y definiciones, se frustrará todo intento de construir un argumento en contra del cristianismo sobre la base de la existencia del mal.  Algunos no-cristianos se han dado cuenta de que el argumento del problema del mal no es válido, por lo que a pesar de que continúan desafiando a la fe cristiana basándose en la existencia del mal, se ha suavizado su reclamación. Por eso se dice que a pesar de la existencia del mal no contradice lógicamente la existencia de Dios, la existencia del mal, al menos proporciona una fuerte evidencia en contra de la existencia de Dios, o en contra de la probabilidad de la Existencia de Dios. Así, en lugar de llamar a su argumento un caso lógico en contra de la existencia de Dios, lo llaman un caso probatorio en contra de la existencia de Dios.

Pero esto no tiene sentido – es sólo una forma deshonesta de decir que no tienen ningún argumento. Todos los problemas que he planteado sobre el caso “lógico” sirven para el caso “probatorio”. La discusión aún no logra establecer que el amor de Dios esté en contradicción con la existencia del mal, o que el amor de Dios le obliga a destruir el mal, o haber destruido mal. Todavía no define los términos fundamentales. ¿Qué es el amor? ¿Qué es el mal? De hecho, el argumento empeora las cosas para el no-cristiano, añadiendo la idea de “probatorio” para el debate. Ahora exijo de ellos varias cosas adicionales: una definición de “prueba”, un estándar para determinar lo que constituye una evidencia a favor o en contra de algo, un estándar para determinar la pertinencia y la fuerza de las supuestas pruebas, y una epistemología para descubrir las cosas que se utilizan como pruebas.  Junto con el caso “probatorio”, algunas personas incluyen la afirmación de que hay demasiado mal “gratuito”, y que esto es una evidencia contra la existencia de Dios. Pero de nuevo, ¿Qué es Evidencia? ¿Y quién decide lo que es “gratuito”?  ¿Mediante qué estándar necesario podemos decidir que un evento malo es innecesario? ¿Innecesario para qué? ¿Y por qué el mal tiene que ser necesario en primer lugar? En la cosmovisión bíblica, cuando Dios hace algo, se justifica sólo porque ha decidido hacerlo. Así, el no cristiano no puede argumentar en contra de la fe cristiana, apelando a hechos injustificados, ya que primero debe refutar la fe cristiana antes de que pueda demostrar que estos eventos son injustificados. Así que el no cristiano argumenta en contra de la idea cristiana de Dios con definiciones no cristianas de amor, mal, necesidad y otros términos clave. Entonces ¿por qué no también argumentar en contra de una idea no cristiana de Dios y dejarnos fuera del debate por completo? El argumento del problema del mal es el mejor utilizado por los no cristianos en contra de los no cristianos.

OTRAS COSMOVISIONES

No hay razón para largas explicaciones y repeticiones, ya que el asunto es tan simple como parece. El argumento del problema del mal es uno de los argumentos más irracionales jamás concebidos, y es utilizado por las personas más estúpidas, pero ha engañado y preocupado a muchas personas debido a su atractivo emocional. En respuesta, el cristiano no sólo debe neutralizar el argumento, sino que debe perseguir y atacar a los no cristianos en éste tema.

Tal vez porque el problema del mal es el más usado como un desafío a la fe cristiana, mucha gente se olvida de considerar si las cosmovisiones no-cristianas y las religiones pueden dar respuestas adecuadas y coherentes acerca de la existencia del mal. ¿Pueden los no cristianos proporcionar una definición autorizada del mal? ¿Su definición de mal contradice lo que afirman acerca de la física (el mal natural) y la psicología (el mal moral)? ¿Pueden explicar cómo y por qué el mal comenzó y continúa? ¿Pueden sugerir una solución para el mal, y pueden garantizar que esta solución va a tener éxito? Sin cosmovisión a excepción de la fe cristiana puede incluso comenzar a responder a estos desafíos. Cuando un no cristiano te confronta con el problema del mal, en vez de ser presionado en una esquina, usted debería ser capaz de dar una respuesta invencible. Pero no se detenga allí. Usted debe girar el argumento en contra del No cristiano y lo atacarlo con él (2 Corintios 10:5) llévelo por un precipicio y hágalo lamentar haberlo usado:

 “He demostrado que la existencia del mal no está en contradicción con el amor de Dios o de la existencia de Dios, De hecho, el concepto mismo de mal presupone la existencia de Dios Este Dios decretó y causó la existencia del mal para su propia gloria, y cada aspecto o instancia del mal está bajo su control preciso, y no existe un estándar más alto que Dios el cual pueda juzgarlo como injusto. Un día, desterrará a todos los pecadores a un tormento sin fin en el infierno, para que todos los casos de asesinato, el robo, la violación, e incluso cada palabra que un hombre haya hablado, sea juzgada. Él con justicia castigará a los pecadores que no han confiado en Jesucristo para la salvación, pero a sus elegidos seguramente los hará ser salvos por la fe. “

“¿Qué hay de ti? ¿Eh?! ¿Cómo explicas el mal? ¿Cómo lidias con eso? Dada tu cosmovisión ¿cómo se puede incluso tener un concepto significativo y universal de mal? ¿Cómo se explica su origen y mantenimiento? ¿Puedes ofrecer una solución eficaz o garantizada para derrotar al mal? ¿Puedes exponer las razones de aplicación universal y obligatoria contra tales cosas como el genocidio y el racismo? ¿Cómo puede tu cosmovisión hacer demandas morales de alguien que no comparte esta cosmovisión? Dada tu cosmovisión, ¿hay alguna justicia final y perfecta para alguna persona? Si no, ¿cuál es su solución o explicación para eso? ¿Cómo se puede definir la justicia en primer lugar? ¿Por qué debe una persona de otro país o cultura reconocer tus disque “derechos”? Tú me preguntaste. ¿Crees que te puedo cuestionar? ¿Eh? Contéstame! “

“Si no puedes responder a estas y muchas otras preguntas que tengo para tí sobre la base de tu cosmovisión y tus compromisos intelectuales que chorrean auto-contradicciones, afirmaciones arbitrarias e injustificadas y términos sin sentido y proposiciones, entonces es evidente que si bien la existencia del mal no supone una amenaza para la fe cristiana, significa la destrucción de tu por siquiera mencionar la existencia del mal como una objeción al cristianismo. Deberías odiarte y pedir disculpas por hacerme perder el tiempo y por calumniar a la fe cristiana. “

Aunque muchas personas disfrutan confrontar a los cristianos con el problema del mal, la verdad es que la fe cristiana es la única cosmovisión en el que la existencia del mal no presenta un problema lógico. Sin embargo, los cristianos a menudo son intimidados por los argumentos no-cristianos. Esto es en parte porque no han aprendido las refutaciones a estos argumentos, pero también porque a veces están de acuerdo con los no cristianos, al menos en el Nivel emocional. Pero el hecho de que algo cause una perturbación emocional en la gente no hace nada para poner en peligro la fe cristiana.

Sin embargo, la Biblia se ocupa incluso del aspecto emocional en cuestión: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, Porque en ti ha confiado”.(Isaías 26:3) Y el Salmo 73:16-17 dice: “Meditaba pues para entender esto, Y resultaba ardua tarea ante mis ojos. Hasta que entrando en el Santuario de Dios, Percibí el fin de ellos.” Sólo abrazando la visión cristiana del mundo puede una persona llegar a una posición racional sobre la existencia del mal, y sólo entrando en “el santuario de Dios” tema puede dejar de ser “opresivo.” Sólo aquellos que se acercan a Dios pueden comprender la realidad de mal y retener una solidez emocional. La fe cristiana es verdadera y es el único camino a Dios ya la salvación. Es inmune a los ataques de intelectuales. No puede ser impugnado con éxito, sólo estudiada y obedecida.

Si el no-cristiano está tan perturbado por la existencia del mal, él puede preguntarle a un cristiano cómo confiar en Jesucristo para la salvación. O puede internarse a un hospital psiquiátrico, donde puede permanecer miserable bajo cuidado profesional. Oh no cristiano!, erres estúpido. Estás deprimido. ¿Y te estás volviendo loco. Aun así, no vienes a Jesús Cristo para salvación, sino que arremetes contra él en una rebelión desesperada. Mira hasta dónde la humanidad ha caído, que produce a un pedazo de basura como tú! Pero hay esperanza en Jesús. Ven a Él ahora. Invócalo en arrepentimiento, y él salvará tu alma necia y miserable.

 

VINCENT CHEUNG

 

 

DESCARGUE ⇒  DETERMINISMO FATALISMO Y PANTEISMO

 

PORTADA DE DTERMINISMO FATA..

DETERMINISMO, FATALISMO

Y

PANTEÍSMO

VINCENT CHEUNG

 

 

TRADUCCIÓN: RAUL LOYOLA ROMÁN

 

 A veces la gente me pregunta sobre fatalismo. La mayoría de ellos son personas educadas y educables que quieren saber lo que es determinismo y fatalismo, que cómo se diferencian unos de otros, y cómo mi posición difiere de fatalismo19. Y hay luego algunos que abiertamente me acusan de enseñar fatalismo. Lo que sigue será suficiente, como mi respuesta para ambos grupos de personas.

En algunas definiciones, el término “determinismo” y “fatalismo” son similares. Algunos diccionarios ingleses definirían estos términos de manera que hacen una distinción clara entre ellos. Merriam-webste es demasiado ambiguo para nuestro propósito, y Webster’s New World Thesaurus considera las dos palabras como sinónimos.

De hecho, incluso aquellos que afirman determinismo “suave” y me acusan de enseñar fatalismo, no aceptaría tales definiciones ambiguas, dado que entonces ellos se convertirían, en el mejor de los casos, en “fatalistas suaves”. Las definiciones en la literatura teológica y filosófica podrían ser más exactas.

Por “fatalismo“, yo me refiero a la enseñanza de que todos los eventos son pre-determinados (1) por fuerzas impersonales y (2), independientemente de los medios,  de modo que no importa lo que haga una persona, la misma consecuencia resultará.

Por “determinismo“, me estoy refiriendo específicamente al determinismo teológico o Divino. Es la enseñanza de que el Dios personal de la Biblia predeterminó inteligente e inmutablemente todos los eventos, incluyendo todos los pensamientos, decisiones y acciones humanas, predestinando así tanto los fines como los medios para aquellos fines.

Estas no son definiciones privadas mías, mas ellas son consistentes con el uso común en la literatura teológica y filosófica.

Por ejemplo, el Dr. Alan Cairns, un respetado pastor presbiteriano y teólogo, cuya ortodoxia en general es incuestionable, y que a su vez es un determinista “suave”20. El define el “fatalismo” de la siguiente manera: “La teoría de la necesidad inevitable, la filosofía oriental pagana de que todas las cosas son predeterminadas por fuerzas ciegas e irracionales, y por tanto no hay lugar para que el esfuerzo humano pueda cambiar algo.21

Ahora delante de los ojos e Dios, ¿quien osaría acusarme de enseñar que “todas las cosas son pre-determinadas por fueras ciegas e irracionales”? Hacer eso seria cometer el pecado de calumnia, y algunos han cometido realmente ese pecado contra mí por sus falsas acusaciones. Antes yo afirmo que es Dios personal y racional quien predetermino todas las cosas.

¿Y quién se atrevería a acusarme a mí de la enseñanza de que todas las cosas ocurren pre-determinadas, independientemente de los medios? Yo afirmo que Dios determinó todas las cosas inmutablemente pre-ordenadamente y controlando directamente tanto los fines como los medios. Por tanto no es que “no es que no hay lugar para el esfuerzo humano,” mas es Dios quien también controla los esfuerzos humanos y también los efectos de estos esfuerzos para producir lo resultados predeterminados.

Es peligroso hablar de cosas que usted no entiende, y parece que aquellos que me acusan de enseñar el fatalismo, de hecho, ignoran lo que el fatalismo realmente significa.

18 Por “determinismo”, nos estamos refiriendo solamente al determinismo teísta, teológico o divino, y no al determinismo naturalista o científico, siendo esta ultima la posición afirmada por la mayoría de lo ateos. Estamos considerando el control que Dio ejerce sobre su creación, y no la relación entre acciones humanas y causas naturales antecedentes (tales como genéticas y factores ambientales). Cuando digo respecto a las así llamadas causas naturales, yo afirmo que es Dios quien directamente y activamente controla tanto esas causa Así como a algunos Arminianos acusan falsamente a los calvinistas de enseñar el fatalismo, aquellos

naturales como las reacciones de los objetos sobre los cuales esas causas naturales supuestamente actúan. En otra palabras mi posición es que todas las causas naturales son solamente “causas” en un sentido relativo.

19 Aquí están dos ejemplos: (1) “¿me gustaría saber cual es su posición sobre fatalismo. Fatalismo y determinismo son la misma cosa?”;(2) me gustaría saber como usted diferencia el determinismo rígido del fatalismo. La razón por la cual yo pregunto eso es que me parece que la mayoría de los Calvinistas que sustentan el determinismo suave esfuerzan por evitar la acusación de ser fatalistas”.

20 Alan Cairns, Dictionary of Theological Terms, p.186

21 Ibid.,p.176.

calvinistas que afirman el determinismo “suave” dan media vuelta, y me acusan de enseñar el fatalismo, cuando ambos, tanto calvinistas como arminianos no tienen idea de lo que significa el fatalismo. Estas personas no tienen la cortesía de siquiera mirar la palabra en un diccionario teológico para asegurarse de que se aplica. Y ellos verdaderamente no tienen el mínimo fundamento teológico para entender lo que el fatalismo significa sin consultar un diccionario teológico.

En cuanto a aquellos de ustedes que son atentos y dóciles – a diferencia de aquellos que son ignorantes y calumniosos, pretendiendo ser eruditos cuando no lo son – yo no los acuso por preguntar acerca de esto, ya que hay mucha información falsa que circula.

Tenga la certeza de que lo que yo enseño, aunque es una versión más fuerte del determinismo que usted está acostumbrado a escuchar, es muy diferente del fatalismo. De hecho, es tan diferente del fatalismo como el teísmo es diferente del paganismo y el ateísmo, ya que yo afirmo que todas las cosas están determinadas por un Dios personal y soberano, y no “fuerzas ciegas e irracionales”.

Así que no deje que la gente ignorante le confundan o lo engañen a usted.

Así también yo señalo algo que no es bien entendido, es decir, algunas personas asumen que una persona tiene más libertad bajo el marco del “determinismo” y que ciertas cosas son más ampliamente determinadas en el “fatalismo”. Pero esto no es verdad.

El hecho es que las cosas son más determinadas en el determinismo Divino que en cualquier otro esquema. En el marco del “fatalismo” (como bien se ha definido anteriormente), un evento es pre-determinado, de tal forma que la misma consecuencia resultara “no importa lo que usted haga”, es decir, con independencia de los medios. Sin embargo, en el determinismo Divino, aunque “importe” lo que usted haga, “o lo que usted hace” es también inmutablemente pre-determinado en primer lugar. E “importa” porque hay una clara relación definida entre “lo que usted hace” y el resultado, pero incluso esta relación es determinada y controlada por Dios.22

Por lo tanto, yo afirmo el determinismo Divino y no el fatalismo, pero no por la razón que las personas algunas veces evitan el fatalismo. Yo afirmo el determinismo, no porque las cosas son menos controladas en este esquema – ellas son más controladas en el – mas yo afirmo esto porque él es la verdad revelada y racional.

Hay quienes me acusan que mi determinismo y ocasionalismo equivalente al panteísmo.23 Más eso también es estúpido e ignorante. Si el panteísmo dice que “todo es Dios”, entonces esto significa que cuando Dios actúa en cualquier objeto, EL siempre esta actuando en sí mismo. Sin embargo, esto está lejos de lo que yo afirmo. Antes, yo afirmo que Dios creó entidades espirituales y materiales que se encuentran fuera de Él, mas Él, sin embargo todavía, las sustenta y controla completamente. Decir que Dios controla X es muy diferente a decir que Dios es X.

De echo para que mi oponentes me acusaren de Panteísmo porque yo afirmo el control directo y total de Dios sobre todas las cosas implica que ellos creen bajo el nombre de teísmo, que Dios no puede tener control directo y total sobre todas las cosas que no sean el mismo.24 mas entonces, dado que el universo creado no es Dios, por implicación ellos deben afirmar que Dios no tiene control directo y total sobre cualquier cosa en el universo creado.

Es decir, a través de su acusación en mi contra, ellos implican que Dios esta identificado con todas las cosas sobre las cuales tiene un control directo y total. Por lo tanto, puesto que ellos niegan mi enseñanza de que Dios tiene el control directo y total sobre todas las cosas, y puesto que ellos al mismo tiempo niegan que Dios sea identificado con el universo, se deduce que ellos creen que Dios no tiene control directo y total sobre cualquier cosa en el universo.25 Y si eso es lo que ellos creen, entonces ni siquiera son Cristianos.

Esta es la implicación de que ellos creen a partir de su acusación de ellos contra mí. Desde luego, yo no estoy realmente acusándolos de creer en eso, mas la implicación lógica y la conclusión generosa es que ellos son por lo menos inconsistentes.

En todo caso, como con la acusación de fatalismo, estas personas no tienen idea de lo que significa el panteísmo, y al acusarme de enseñar panteísmo de una manera explicita o implícita, no es más que calumnia.

En otras palabras, la objeción denuncia la suposición que Dios es (identificado con) todo lo que él controla. Y debido a  que Vincent Cheung enseña que Dios controla completamente todas las cosas, incluyendo pensamientos y decisiones humanas, e incluyendo todos los objetos corpóreos e incorpóreos y las relaciones e interacciones entre ellas (de modo que un objeto en movimiento no tiene ningún poder inherente para mover otro objeto cuando el primero colisiona con el último, pero es Dios quien activa y directamente controla ambos , y que una “causa secundaria” puede en la  mejor de las hipótesis ser un término relativo que no puede atribuir ningún poder  causativo inherente a  ningún objeto creado, etc.), entonces Vincent Cheung debe estar enseñando panteísmo.

Ahora, después de señalar la suposición injustificada (que Dios es todo lo que él controla completamente), y después de rechazar esta suposición, permanece que esta es la suposición de ellos, sobre la base de que forman una acusación en mi contra. Aquí es donde la objeción es contraproducente. Debido a que la suposición de ellos es que  Dios es  identificado con todo lo que él controla completamente, eso significa que si ellos creen que Dios controla completamente algo, entonces Dios debe ser identificado con tal objeto, y esto los hace al menos panteístas modificados o parciales. Mantener constante la suposición de ellos, la única alternativa lógica para ellos es negar que Dios controle completamente algo en su creación, pero entonces no serian ni más ni menos teístas.

Por lo tanto, lógicamente hablando, los que utilizan esta objeción afirman el panteísmo parcial finito o el deísmo finito, ninguno de los dos permite que los Cristianos se llamen consistentemente Cristianos. Por otro lado, yo afirmo que Dios controla completamente todo sobre todo lo que es algo, y eso no implica que él  sea identificado con aquellas cosas que controla; sino que su creación es algo distinto de sí mismo, pero sin embargo es algo El controla completamente.

 

 

https://www.facebook.com/raul.loyolaroman

Loja – Ecuador

2012

 

 

 

 

 

 

 

DESCARGUE ⇒        MÁS QUE UN ALFARERO

 

portada mas que

 

 

 

MÁS QUE

UN

ALFARERO

 

 

VINCENT CHEUNG

 TRADUCCIÓN: Raul Loyola Román

 

 

 

MÁS QUE UN ALFARERO

VINCENT CHEUNG

Un lector me pidió para hacer frente a la siguiente objeción contra la doctrina bíblica de la soberanía divina:

“Si Dios determina todo lo que hacemos, de forma que no somos libres de El en cualquier sentido, entonces no somos más que marionetas y robots.”

Esta es una de las objeciones más comunes contra la doctrina de la soberanía divina. El Calvinismo popular responde atribuyendo al hombre algún tipo de libertad o poder de “autodeterminación”, afirmando de alguna manera que eso es “compatible” con el control de Dios sobre todas las cosas. Algunos calvinistas (por ejemplo, AA Hodge, RL Dabney, etc.) responden a la objeción de una manera que suena peligrosamente cerca del teísmo abierto.

Ellos Dicen que ya que Dios conoce las disposiciones de sus criaturas, es capaz de “controlar” las decisiones y acciones de ellos manipulando las circunstancias que las rodean y así “induciéndolos ” a “libremente ” pensar y actuar de manera que estén de acuerdo con los planes de Dios.

Pero muchos calvinistas también se dan cuenta de que esta explicación del control de Dios sobre las decisiones y acciones de los hombres es de hecho lógicamente incompatible con su supuesta creencia en la soberanía de Dios. Así que después de algunas explicaciones iniciales y evasivas, finalmente la llaman una “paradoja” y un “misterio”. Hubieran simplemente admitido la auto-contradicción desde el principio, y lo que ellos llaman una “paradoja” y un “misterio”. De esta manera todo el mundo podía haberse ido a casa más temprano.

Dado que yo rechazo el compatibilismo y la libertad humana en cualquier sentido con relación a Dios, se deduce también que mi respuesta a la objeción es diferente. Por el contrario, yo afirmo que Dios es soberano y el hombre no es libre. Esta posición ofrece la única respuesta bíblica y racional, que también parece ser la respuesta más simple y más audaz contra el desafío. Y como ya he explicado extensamente y e defendido la enseñanza bíblica de la soberanía divina en otra parte, no voy a repetir todo aquí. Lo que sigue es una aplicación de lo que he escrito acerca de la soberanía divina a la objeción anterior.

Comenzaremos por señalar que la objeción es incompleta. Ella falla en especificar exactamente lo que nosotros robots y marionetas nos hace relevantes. ¿Por qué debemos ser como robots y marionetas si Dios realmente determina todos nuestros pensamientos y acciones? ¿Cuáles son las similitudes? Por lo tanto, la declaración falla incluso antes mismo de convertirse en una verdadera objeción al omitir señalar por qué sería un problema para nosotros ser robots y marionetas.

¿Si fuéramos robots y marionetas, esto significaría que el cristianismo es falso? La objeción no explica. La responsabilidad moral se vería menoscabada si fuéramos robots y marionetas? La objeción no demuestra ni siquiera lo menciona.

No debemos permitir que nuestros oponentes escapen haciendo objeciones prejuiciosas y mal intencionadas. Ellos creen que entienden los problemas y que sus objeciones son incontestables. Una de las cosas que debemos hacer, para defender la fe, es mostrar a nuestros adversarios que no son tan inteligentes y cuidadosos, como creen que son, para que en lugar de desafiar las enseñanzas de las Escrituras, ellos deberían humillarse ante la sabiduría de Dios.

El apologista competente debe ser capaz de demostrar que ninguna objeción en contra de la revelación bíblica jamás tiene cualquier sentido. Después mostrar que el oponente no logra establecer un desafío que exija una respuesta, ya que el propio reto es ininteligible y que incluso el oponente no sabe lo que realmente está preguntando, el apologista entonces puede abordar el tema desde una posición de conocimiento y autoridad. Es decir, responder a las objeciones no porque nuestras creencias son aparentemente problemáticas y que torpemente tratamos de apagar el fuego a la izquierda y derecha, mas primero nosotros humillamos a los rebeldes espirituales, mostrando que ellos hablan tonterías sin sentido, incluso en sus declaraciones, y ahora manifestamos a estos enemigos derrotados lo que Dios está diciendo a través de todas las Escrituras – arrepiéntete y cree en la verdad.

Siempre se puede neutralizar cualquier objeción en contra del cristianismo, antes incluso de empezar a contestar. Después de mostrar que la objeción es descuidada e incompleta, continuaremos a seguir discutiendo el asunto de alguna manera, pero no porque la objeción lógica nos obliga, porque ya ha sido neutralizada.

En primer lugar, el hecho de que Dios controla todos nuestros pensamientos y acciones no nos hace robots y marionetas, porque incluso cuando están completamente controlado por Dios, los seres humanos son muy diferentes a robots y marionetas.

Los seres humanos tienen mentes –ellos razonan, deciden y se emocionan.

De hecho, dado que nuestras identidades son preservadas incluso cuando el alma se separa de nuestro cuerpo, es más correcto decir que los humanos son mentes que habitan en los cuerpos. Los robots y marionetas no son mentes, son objetos enteramente físicos. Ellos no tienen pensamientos para ser controlados, más solamente partes y piezas para ser manipulados.

Algunos de nuestros pensamientos son ocasiones para eventos psicológicos. No existe una relación intrínseca y necesaria entre la mente y el cuerpo, sino que es Dios quien controla directamente ambos, generalmente la correlación de los dos. Sin embargo, seguimos siendo diferentes de los robots y marionetas, ya que ellos no piensan de forma alguna. Los movimientos físicos de ellos no son ocasionados por sus propios pensamientos, porque ellos no tienen ninguno, sino los pensamientos de aquellos que usan sus manos y los instrumentos para controlarlos. Y, en efecto, es Dios quien controla directamente todo – la mente humana, la relación entre la mente humana y el cuerpo humano, el propio cuerpo humano, y la relación entre el cuerpo humano y los instrumentos, los robots y las marionetas. Este es el momento en que Dios actúa directamente sobre uno (por ejemplo, cuando se hace que la mente humana decida mover un dedo), El también actúa directamente sobre lo otro (en este caso, hace que el dedo se mueva).

Recuerde que la objeción no explica qué es un problema a los humano ser robots y marionetas, y esta es una razón por la cual la objeción fracasa incluso antes de respondernos. Por lo tanto, estamos señalando las diferencias que tienen los humanos contra robots y marionetas, no porque la oposición nos obliga, sino porque estamos abordando la cuestión a pesar de la objeción. Las diferencias están ahí para ser observadas, de modo que incluso si los seres humanos están completamente controlados por Dios, son diferentes de los robots y marionetas.

En segundo lugar, aunque a veces implícita, la objeción falsamente hace de la libertad humana la base de la responsabilidad moral. Los supuestos son los siguientes:

(1) Es necesario afirmar que los seres humanos son moralmente responsables,

(2) la responsabilidad moral presupone la libertad humana, y

(3) los robots y marionetas no son libres. Dados estos supuestos, el objetor usa correctamente el razonamiento de que si Dios es absolutamente soberano, entonces los seres humanos no son libres.

Entonces ellos asemejan esos humanos que no son libres, a los robots o marionetas, que también no son libres. En consecuencia, esto consecuentemente significa que los humanos no son moralmente responsables si Dios controla todas las cosas, pero ya que hay que decir que los seres humanos son moralmente responsables, significa que no podemos afirmar que Dios controla todas las cosas.

En primer lugar, dispensaremos primero un problema menos importante con este razonamiento, que es la analogía innecesaria de humanos controlados como robots y títeres. Este paso podría ser omitido por completo y la objeción aún estaría intacta, de hecho, ella sería más clara sin la analogía.

En otras palabras, sería más sencillo decir simplemente:. “Si Dios controla todas las cosas, entonces los humanos no son libres, pero dado que la responsabilidad moral presupone libertad humana, esto necesariamente significa que si Dios controla todas las cosas, entonces los humanos no son moralmente responsables. Pero entonces, ya que hay que afirmar que los seres humanos son moralmente responsables, debemos por lo tanto negar que Dios controle todas las cosas. “

El proceso de razonamiento es legítimo en sí mismo, de modo que la conclusión correcta sería si todas las suposiciones fueran varaderas. Sin embargo, no todas las suposiciones son correctas, y por lo tanto la objeción se desmorona. El error fatal es asumir que la responsabilidad moral presupone la libertad humana.

Este supuesto está explícitamente contradicho por la Escritura, ella nunca fue justifica en la historia de la teología y la filosofía. Ella está tan arraigada en la mayoría de los pensadores que, aun cuando amenazamos mencionarla o considerar posibles formas de justificarla, ellos a menudo sólo dicen que ella es intuitivamente conocida y luego continúan.

Pero yo repetidas ocasiones he dicho en otro lugar:– la suposición es falsa–. Por definición, “responsabilidad” se refiere a estar obligado a rendir cuentas. En otras palabras, alguien que es moralmente responsable significa que él está moralmente obligado a alguna persona o padrón. La pregunta que si el hombre es libre o no es irrelevante a la discusión. La única pregunta relevante es si alguien que tiene autoridad sobre esa persona decidió  –OBLIGARLA A RENDIR CUENTAS.– Dado que Dios gobierna sobre toda la humanidad, Él decidió juzgar a todos los hombres, esto significa que cada persona es moralmente responsable, a pesar de que no es libre.

La libertad humana no tiene lugar lógico para entrar siquiera la discusión. Además, la única razón para decir que los seres humanos son moralmente responsables es, en primer lugar, por la misma razón –esto es, que Dios decidió juzgar a toda la humanidad.

Dios puede igualmente puede de la misma forma, hacer a los  robots y marionetas responsables, no en el sentido de que ellos pueden entender sus acciones, sino en el sentido de que Dios pueda premiar o castigar a ellos si así lo desea. Jesús maldijo una higuera porque ella dejo de dar fruto. El árbol no era libre, o incluso consciente, pero fue castigado, y Jesús estaba plenamente justificado para hacer ello. Ciertamente, el árbol y la maldición eran simbólicos, mas lo simbólico (lo cual es evidente debajo de la superficie) no puede contradecir lo que se simboliza, o, de lo contrario, no sería realmente simbólico para una cosa así. El hecho es que no importa cuál significado más profundo sea pretendido, el árbol no produjo fruto, y Jesús lo maldijo por esa razón.

Del mismo modo, si Dios así se agrada puede destruir un robot por no funcionar correctamente, y ya que Él es la única norma de moralidad, El sería justo en hacerlo definición. Ciertamente él no necesita nuestro permiso, ni debe satisfacer nuestras suposiciones falsas.

En otras palabras, los seres humanos son moralmente responsables precisamente por la razón contraria asumida por objeción – que somos responsables porque Dios es soberano y nosotros no somos libres.

En tercer lugar, contrariamente a su intención, la oposición utiliza una analogía que da mucha libertad a los seres humanos en relación con Dios. El objetor esperaría que el cristiano explicase cómo los seres humanos son más libres que los robots y marionetas, o cómo los seres humanos tienen una verdadera libertad sin ser robots y marionetas.

Aquellos que afirman el calvinismo popular también tratan de afirmar la soberanía de Dios al mismo tiempo. Esto responde a la expectativa del objetor – expone el hecho de que la posición de estos calvinistas es realmente incoherente y paradójica, y que [la soberanía de Dios] esta afirmada por la fuerza, ya que incluso los teólogos calvinistas principales admiten.

Sin embargo, si dejamos a un lado las suposiciones comunes anti-bíblicas e irracionales, confrontaremos la objeción diciendo exactamente lo contrario. La objeción no aplica, no porque su analogía niega la libertad al hombre, sino porque le concede muy poco control a Dios.

Ciertamente, Dios tiene infinitamente más control sobre lo que nosotros tenemos sobre los robots y marionetas.

Con los robots y marionetas, nosotros podemos apenas reordenar y combinar materiales prexistentes para formar objetos cuyos propósitos y funciones están limitados por sus materiales, por nuestra inteligencia y creatividad, y luego por nuestra capacidad para mantenerlos y manipularlos.

Esto no es así con Dios. Ya sea que estemos hablando de robots, marionetas, o humanos, Dios es aquel que crea, sustenta y controla sus propios materiales de los cuales ellos están hechos. Él es quien concibe sus propósitos y funciones, e incluso entonces, no esta limitado aellos, pero El puede cambiarlos en cualquier momento si así lo desea. Él puede crear de la nada (Génesis 1:1), cambiar el agua en vino (Juan 2:9), tornar piedras en humanos (Mateo 3:9), y humanos en sal (Génesis 19:26). Él puede hacer que cualquier objeto funcione de maneras que sean aparentemente más allá del propósito original, tal como hacer una  mula hablar (Números 22:28, 30; 2 Pedro 2:16), y las piedras gritar y alabarlo a él (Lucas 19: 40).

A la luz del testimonio de la Escritura, es un insulto abominable a la majestad y el poder de Dios, decir que él no tiene más control sobre nosotros delo que tenemos sobre los robots y marionetas, o que tenemos más libertad sobre lo que robots y marionetas tienen con relación a nosotros. Ciertamente, los seres humanos son mayores que robots y marionetas, como ya reconocimos anteriormente. Pero entonces, Dios es infinitamente más grande que los humanos.

Esto lleva a una discusión acerca de una objeción similar en contra de la Soberanía Divina. Sin embargo, esta vez la oposición no se basa en una extra-bíblica analogía, pero es un ataque directo en contra de la Escritura. El pasaje en Romanos 9, y es justo lo suficiente para citar versículos 18-21:

Por lo tanto, Dios tiene misericordia de quien Él quiere, y endurece a quien él quiere. 19 Pero algunos de ustedes me dirá: “Entonces, ¿por qué, pues, nos inculpa? ¿Pues quién se ha resistido a su voluntad?” 20 Pero quién eres tú, oh hombre, para que alterques con Dios? “acaso aquello que es creado puede decir al que lo creó: ¿Por qué me hiciste así? ‘” ¿No tiene el alfarero derecho a hacer de la misma masa de barro un vaso para honra y otro para uso deshonroso .

Pablo se refiere a una objeción contra el control total y directo de Dios de los corazones humanos, incluido su poder para directamente causar fe e incredulidad en ellos. La objeción supone que si Dios no puede ser resistido,

entonces los humanos no deberían ser culpados. En otras palabras, ¿cuántos no cristianos, arminianos y calvinistas inconsistentes, adoptan la suposición bíblica de que la responsabilidad presupone la libertad. Nosotros ya tratamos esta premisa falsa.

Esta otra objeción que tengo en mente, como la de los robots y marionetas, atacando a la analogía del versículo 21. Yo me encontré con esta en los escritos de los teólogos liberales que rechazan la inspiración e inerrancia de la Escritura, y también en conversación con muchos que profesan ser cristianos. Es decir, identificar la objeción contra la soberanía de

Dios en el versículo 19, y consideran la respuesta de Pablo en el versículo 21 como falaz. Pablo escribe: “¿No tiene el alfarero derecho a hacer la misma masa de barro un vaso para honra y otro para deshonra?”. Frente a esto, exclaman: “Pero, sin duda somos más que barro y vasos”.

En otras palabras, ellos afirman que la respuesta de Pablo falla debido a que su analogía es falsa. El Compara a los seres humanos con la arcilla y vasos , pero los seres humanos son más que la arcilla vaso , y por lo tanto, la analogía no puede explicar cómo los hombres se mantienen como culpable en virtud de un Dios absolutamente soberano, que puede actuar directamente sobre la mente para causar tanto el bien como el mal. El desafío está dirigido no sólo al calvinismo, mas a la propia Escritura. En respuesta, le ofrecemos los siguientes puntos.

En primer lugar, el ataque contra el versículo 21 deja de lado el punto que Pablo está diciendo. No afirma que los hombres son igual de arcilla y los vasos de todas las formas, mas él está recordando a sus lectores de la relación entre la criatura y el Creador. En el versículo 20, Pablo dice que la criatura no tiene derecho de “cuestionar”, y en el versículo 21, él dice que el Creador tiene todo el derecho de hacer lo que quiera con las criaturas. La verdad del punto de Pablo no depende de si los seres humanos son exactamente como arcilla y vasos, pero si Dios es el Creador y los seres humanos son criaturas. Puesto que Dios es el Creador y los seres humanos son criaturas de hecho, el punto de Pablo en el versículo sigue en pie.

En segundo lugar, y esto está relacionado con el primero, a pesar de que Pablo puede señalar que la objeción asume falsamente que responsabilidad presupone libertad, él no lo hace explícitamente aquí. Sin embargo, él logra el mismo efecto respondiendo a la objeción desde la perspectiva de los derechos divinos contra los derechos humanos. La objeción continúa: “Entonces, ¿por qué Dios , pues, nos inculpa ¿pues quién ha resistido a su voluntad?”. La respuesta de Pablo es: “Dios tiene el derecho de hacer lo que quieran con usted, o todos ustedes, y entonces todavía considerarlo responsable (véase el versículo 22.) Pero usted no tiene el derecho de cuestionar.”. Esta réplica es ciertamente contrario al calvinismo popular, que tiende a decir: “Dios tiene el derecho de mostrar misericordia a quien él quiere, pero él simplemente deja de lado a los réprobos, que se condenen por si mismos”.

Por el contrario, la respuesta de Pablo es que la criatura no tiene derecho a cuestionar, mas Dios tiene el derecho de hacer algún para ser objetos de misericordia y hacer a otros para ser objetos de ira.

En tercer lugar, tal vez cegado por una indignación humanista de que el hombre se ha reducido a barro y vaso, la objeción se ha olvidado de Dios. Fuera de la analogía, es cierto que los seres humanos son más que la arcilla y vasos, ¡Mas Dios es más que un alfarero!

Ahora bien, una analogía es una analogía, y para tener éxito, sólo tiene que establecer el punto deseado de una manera exacta. La Escritura es perfecta, y la analogía inspirada de Pablo es perfecta para su propósito. Ella Ilustra que el alfarero Divino tiene el derecho de dar forma a la arcilla humana en cualquier tipo de vaso y para cualquier propósito que El elija, y la criatura no tiene derecho a protestar contra el Creador.

Pero una analogía sigue siendo una analogía – esta no tiene la intención de representar cada aspectos de los objetos que ella representa. En este punto, la objeción busca proteger la libertad humana. Sin embargo, no se puede alojar la analogía a un objeto sin también hacer lo mismo para los demás objetos la misma analogía; de lo contrario, habría una tremenda distorsión entre la relación de estos objetos. Por lo tanto, si dejamos de lado la analogía para

considerar la verdadera naturaleza del hombre, entonces Dios también debe ser desprendido de la analogía, que podemos considerar su verdadera majestad y poder.

Contrariamente a lo esperado de ellos, una vez que aflojamos la analogía, la situación se vuelve aún menos favorable para nuestros opositores. En lugar de conservar cualquier libertad humana, la soberanía plena de Dioses es expuesta, y todas las limitaciones impuestas sobre el “alfarero” por analogía son ahora disipadas. Y por la misma razón que hemos mencionado cuando discutimos de robots y marionetas, Dios tiene mucho mayor control sobre nosotros de lo que un alfarero humano tiene sobre el barro y el vaso.

Desprendiéndose de la analogía, la analogía no se mueve para reivindicar la libertad del hombre, sino por el contrario de eso, destruye todo rastro de libertad humana y revela la plena

soberanía de Dios, un poder creador y gobernador infinitamente mayor que cualquier alfarero humano pueda ejercer sobre las piezas de barro.

En cuanto a la responsabilidad moral, ya que tratamos el tema. La verdad es que la responsabilidad moral presupone la soberanía y el juicio divino, no la libertad humana, y cuanto más Dios es soberano, el juicio será más seguro. Cuanto mayor control tiene Dios sobre todas las cosas, mayor responsabilidad moral será establecida. Dado que la soberanía Divina es absoluta, el juicio Divino es, por tanto, cierto- porque Dios es soberano, habrá un juicio.

 

DIOS ES SOBERANO  EL HOMBRE NO ES LIBRE.

¡Bendito sea el nombre del Señor!

Sin vacilación ni reservas, osadamente proclamamos: “Nuestro Dios reina!”.

 

 

 

Traducción: Raul Loyola Román

Loja, Ecuador 9 de septiembre 2011

 

 

DESCARGAR:   → PDF- Mejor que Ex Lex- CHEUNG

FF

 

 Mejor que Ex Lex

 Vincent Cheung

 

 TRADUCCIÓN: Raul Loyola Román

 

PDF- Mejor que Ex Lex- CHEUNG

Mejor que Ex Lex

Una persona me envió un pasaje del libro de Apologética para la Gloria de Dios ( Apologetics to the Glory of God) de John Frame , en el que argumenta en contra de un punto en el libro de Dios y el Mal [ God and Evil ] ,de  Gordon Clark. He leído el libro de Frame hace mucho tiempo, y si no recuerdo mal, no estoy seguro de que en primer lugar si Frame entiende completamente a Clark, o si él lo represento correctamente. En cualquier caso, no es importante si tiene o no algo que ver con Clark.

Según Frame, argumentar que Dios es ” por encima de la ley” no es una respuesta bíblica al problema del mal, pues argumentar en esta forma sería ignorar o negar la premisa de que las leyes que vienen de Dios preceden y son consistentes con su con su propia naturaleza inmutable.

 

El argumento de Clark es que Dios es ex lex, lo que significa ” por encima de la ley”. La idea es que Dios está fuera y por encima de las leyes que él ha prescrito para el hombre. Él nos dice que no debemos matar, pero él guarda para sí el derecho de tomar la vida humana. Por lo tanto, Él no está obligado a obedecer los Diez Mandamientos o cualquier otra ley dada al hombre en las Escrituras. Moralmente, El esta a un nivel enteramente diferente del nuestro. Por lo tanto, Él tiene derecho a hacer muchas cosas que parecen malas para nosotros, incluso las cosas que contradicen las normas de la Escritura. (Mas sobre esta base, no seria errado para Dios causar el mal directamente. ese es por qué yo he dicho que este argumento hace que el argumento de causa indirecta e irrelevante). Así, y de esa forma es como Clark trata cualquier argumento en contra de la justicia o la bondad de Dios.

Hay algo de verdad en esta postura. Como veremos, la Escritura prohíbe la crítica humana de las acciones de Dios, y la razón es, como Clark señala la trascendencia divina. También es cierto que Dios tiene ciertas prerrogativas que Él nos prohíbe, como la libertad de tomar la vida humana.

Clark se olvida, sin embargo, o quizás niega la máxima reformada y bíblica que la ley refleja el propio carácter de Dios. Obedecer la ley es imitar a Dios, ser como él y ser su imagen (Éxodo 20:11, Levítico 11:44-45, Mateo 5:45, 1 Pedro 1:15-16). hay también una imitación ética bíblica de Cristo, centrada en la expiación (Juan 13:34-35 , Efesios 4:32; . 5:01 , Filipenses 2:3 ; . 1 Juan 3:16, 4:8-10 ) . Obviamente, hay mucho acerca de Dios que no podemos imitar, incluyendo aquellas prerrogativas mencionadas anteriormente. Satanás tentó a Eva para que ella procurase ser “como Dios” en el sentido de codiciar sus prerrogativas (Génesis 3:5). (John Murray dice que la diferencia entre las dos formas de buscar la semejanza de Dios parece ser un arma de doble filo, aunque en realidad hay un profundo abismo entre ellas) mas la santidad, justicia y la bondad general de Dios es algo que podemos y deberían emular, a nivel humano.

Por lo tanto, Dios honra, en general, la misma ley que él nos da. El Rechaza el asesinato porque él odia ver a cualquier ser humano matar a otro, y él tiene la intención de reservarse el derecho para si de controlar la muerte humana. El prohíbe el adulterio porque odia el adulterio (que es una especie de idolatría – ver Oseas). Podemos estar seguros de que Dios va a comportarse de acuerdo con las mismas normas de santidad que él prescribe a nosotros, excepto en la medida en que la Escritura declara una diferencia entre sus responsabilidades y las nuestras.

(Extrañamente, Clark, que a menudo es acusado de ser un realista platónico, en ese punto se desplaza a lo contrario de realismo, es decir, el nominalismo. Los nominalistas extremos sostenían que las leyes bíblicas no eran reflejos de la naturaleza de Dios, más solamente requisitos meramente arbitrarios. Dios pudo haber fácilmente ordenado el adulterio o  prohibirlo. Yo he mencionado esto en una carta a Clark, y él apreciaba la ironía, pero no proporcionó una respuesta. ¿Por qué, yo pregunto,  no trata él la ley moral de la misma forma en que trata a la razón y la lógica, por ejemplo, su libro El Logos de Juan [ the Johannine Logos ( Nutley , Nueva Jersey: Presbyterian and Reformed , 1972 ) ? Allí el argumentó que la razón / lógica de Dios no estava ni por encima de Dios (Platón) ni por debajo de Dios (nominalismo), sino que era la propia naturaleza racional del Dios. ¿Por qué él no tomó el mismo punto de vista sobre las leyes morales de Dios? ) .

[extraido de : Apologética a la Gloria de Dios ( Phillipsburg, NJ : P & R , 1994 ) . , 166-68 ]

 

Antes de presentar el resto de la respuesta de Cheung, pongo abajo la respuesta de John Robbins a este pasaje, que le he enviado por correo electrónico:

Cuando Dios le dijo a Abraham que sacrificara a Isaac, o cuando mandó a los hijos de Israel para matar a cada hombre, mujer y niño, sin excepción, o cuando se cambió la ley moral de una dispensación a la siguiente, lo que hizo Abraham y los israelitas y lo que los cristianos deben hacer? Deberían ellos haber pensado a sí mismos: “Bueno, Dios no puede ordenar tales mandamientos, dado que Él es inmutable, ya que previamente nos dio diferentes mandamientos, y puesto que su ley moral es su naturaleza y ella no puede cambiar? O ellos deben entender que Dios es el legislador y el legislador hace las leyes, y no al revés?

Si Clark no respondió Frame, como Frame reivindica, se debe a que la respuesta es tan evidente que hasta un niño, pero no un profesor de seminario, la vería. Frame es anti- cristiana en su forma de pensar.

¿Por qué está leyendo este libro?

John Robbins

 

Lo que sigue es mi respuesta:

Tengo tiempo para darle sólo una breve respuesta. Ciertamente no se puede abordar la cuestión en absoluto en todos los ángulos posibles y cuidadosamente explicar todo lo que dice acerca de ella. Pero usted puede desarrollarlo y aplicarlo a medida que sea necesario.

El argumento, utilizado contra la ex lex o no, es simplemente irrelevante. En aras de la discusión, primero pongámonos de acuerdo en que las leyes morales que Dios impuso sobre la humanidad provienen de su naturaleza inmutable. Para ello, supongamos además, sea cierto o no, que Dios está realmente limitado por esas leyes morales.

Como suele ser el caso, el asunto está cerrado cuando nos preguntamos: ” ¿Y qué? La una cosa no tiene que ver con la otra? ” .

De lo que hemos dicho anteriormente, se deduce que ” no matarás ” se aplica a Dios. Más ¿y qué? Frame diría, por lo tanto, Dios no es ex lex.

Lo que no tiene en cuenta es que este es un mandamiento con un contenido definido, y no simplemente alguna X indefinida ¿Qué es asesinato? En la Biblia, asesinato es el terminar deliberado de una vida humana sin sanción divina. Podemos añadir que esto debe ser echo por otro ser humano, o al menos por otra mente racional, ya que los animales no pueden realmente “asesinar” en el mismo sentido, aunque el acto de matar sea deliberado. Ahora, a menos que Dios podría alguna vez matar a alguien sin su propia aprobación, en cuyo caso el sería esquizofrénico (de modo que nuestro problema sería mucho más alto que el ex lex), el mandamiento nunca se aplicaría realmente. Lo mismo ocurre con ” No hurtaras. ” No hay nada que robar a Dios porque él hizo todas las cosas, y todo le pertenece a él.

Frame está considerando el problema del mal, o cómo Dios puede causar o “permitir” el mal y seguir siendo santo, justo y libre de culpa. Mas teniendo en cuenta lo expuesto arriba, ¿qué pasaría si Dios causa el mal incluso directamente? ¿Que ley moral Existe, y quien dice que no debe hacer tal cosa? ¿Dónde está en la Biblia? Y si lo encuentra, esta realmente se aplica, incluso diremos que Dios es “limitado ” por ella?

 

Por lo tanto, mi posición no es exactamente ex lex, sino que la grandeza y trascendencia de Dios es tal que incluso tiene que ser ex lex.

 

El pasaje en cuestión se encuentra en una gran sección en el libro de Jhon Frame sobre el así llamado problema del mal. El examina varias opciones, pero se muestra insatisfecho con cada una de ellas, y finalmente llega a la conclusión de que de alguna manera el asunto es un “misterio”. En el mismo libro, Frame incluye una respuesta de Jay Adams en el que reprende a Frame para rechazar tanta respuesta clara de la Biblia sobre el tema, así como para querer más de lo que la Biblia revela. El problema no es que Clark sea anti-bíblico (sea o no), sino que Frame rechaza la respuesta bíblica.

También puede leer mi propia respuesta al problema del mal. En resumen, además de lo que he dicho anteriormente, mi posición es que no hay ningún problema del mal para el cristianismo. El argumento no se puede hacer de una manera que sea lógicamente inteligible. Si queremos entender la objeción, entonces podemos decir algo al respecto, pero no hay realmente nada que objetar a responder de alguna manera. El objetor no puede saber nunca lo que realmente está pidiendo cuando plantea el problema del mal, y nadie puede lógicamente entenderlo. Así, el ” problema del mal ” es derrotado en varios niveles simultáneamente. Una vez más, puede leer mi artículo para una explicación más detallada. 

 

TRADUCCIÓN: RauL Loyola Román

https://www.facebook.com/raul.loyolaroman