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CORNELIO VAN TIL

UN ANÁLISIS DE SU PENSAMIENTO

 

  1. Gary Crampton

 

Traducción: Raul Loyola Román

 Hay que decir de John Frame, Profesor de Apologética y Teología Sistemática del Seminario Teológico de Westminster (Escondido, California), que él es un hombre muy valiente, un alma sincera. En su último libro, Cornelius Van Til: An Analysis of His Thought, 1 presentao en la celebración del centésimo aniversario de Van Til, el profesor Frame, como sugiere el título, trata de codificar los pensamientos de su mentor. Antiguos escritos de la Trinity Fundation han señalado no sólo los conceptos eclécticos de Frame, sino también los pensamientos paradójicos de Van Til3 – escritos que indican que la tarea del profesor no es posible. Sin temor, Frame ha escrito unas 400 páginas en el que, para citar en palabras de la contraportada de este volumen, ” combina su profunda apreciación con incisivo análisis crítico de las ideas del reconocido apologista de Westminster”.

El libro se divide en seis partes principales, seguidas de dos apéndices ( Apéndice A es una reimpresión de la reseña del libro de Frame Apologética Clásica , escrito por Sproul , Gerstner y Lindsley , Apéndice B es un artículo escrito por Edmund Clowney sobre la predicación de Van Til ) . La parte uno tiene que ver con “Consideraciones introductorias”. Aquí, el autor nombra a algunos estudiosos que simpatizan con el Dr. Van Til y otros que no (“desmitificados”), hablan de su método de analizar a Van Til, el presenta una entusiasta y corta historia de la “vida y el carácter de Van Til “y nos da su opinión con respecto al “lugar de [su mentor] en la historia”.

El concluye sin embargo que Herman DooyeWeerd y Gordon Clark han sido grandes pensadores Cristianos, más Van Til es superior. De hecho, dice Frame, aunque Van Til no es el pensador más comprensivo, claro e influyente de nuestro tiempo, él es ” quizás el pensador cristiano más importante desde [Juan] Calvino “(44). En esta revisión, vamos a ver si este superlativo es justificado.

En la página 47, Frame hace la afirmación, no poco común entre Vantilianos, de que Gordon ” Clark dio a la lógica de Aristóteles la misma autoridad que la Escritura”. Esto es, en la mejor de las hipótesis, una caricatura. Primero, Agustín antes que él, Clark enseñó que las leyes de la lógica son la manera de pensar de Dios, y que estas leyes están incrustadas en las Escrituras. En la misma página, Frame escribe:

“A diferencia de Van Til, él [Clark] tomó el término presuposición para referirse a una hipótesis que no podría ser finalmente probada, pero que podría ser progresivamente verificada por el análisis lógico. Esto indica cierta falta de claridad en la mente de Clark en cuanto al patrón último de prueba que en realidad es. Si el patrón último es la revelación de Dios, entonces las presuposiciones de la fe cristiana no solamente son probables, más sino que también son el criterio por el cual todas las pruebas deben ser medidas”.

El pensamiento obscuro aquí no es de Clark, sino de Frame.

 

Por definición, aquello que es una pre-suposición no es probable. De lo contrario sería un post-suposición. ¿O Frame está tomando la visión de las palabras de Humpty Dumpty?. El punto de Clark es que el axioma (o presuposición) de todo pensamiento cristiano es que la Biblia es la Palabra de Dios. Axiomas (o presuposiciones) no pueden ser probados; si pudieran ser probadas, ellos no serían axiomas.

Es interesante, sin embargo, que Frame aquí, como lo hace más tarde en el libro (capítulos 10, 14 y 23), reconoce el hecho de que Van Til, quien es alabado como el “Sr. Presuposicionalista” no es realmente un presuposicionalista de manera alguna. Porque,

[1]    John Frame, Cornelius Van Til: An Analysis of His Thought (P & R Publishing, 1995).

2    John W. Robbins, “A Christian Perspective on John Frame,” The Trinity Review, Número 93.

3     Robbins, Cornelius Van Til: The Man and the Myth e W. Gary Crampton, “Why I Am Not a Van Tilian,” The Trinity Review, Número 103.

a diferencia de Clark, él cree que hay pruebas para la existencia de Dios y para la verdad de su Palabra.

La parte dos se titula “La Metafísica del Conocimiento”. Según Frame, esta es la parte más fuerte del sistema de Van Til. Aquí, el autor habla de ” la visión   de Van Til de la naturaleza básica del conocimiento humano dentro de la cosmovisión cristiana”(51). También incluye “la enseñanza sobre la naturaleza de Dios, la Trinidad, la distinción Creador -creación, y la necesidad de presuponer la revelación de Dios en cada pensamiento humano ” (398). ¿Más Van Til es realmente ortodoxo en esta área del teísmo cristiano? ¿Cuál es, por ejemplo, de su doctrina de la Trinidad? Van Til creía que Dios es al mismo tiempo una persona como tres personas. Como dice Frame: ” Para Van Til, Dios no es simplemente una unidad de personas; él es una persona “(65, cursivas suyas). Esto ciertamente no es la enseñanza del cristianismo ortodoxo, que sostiene que Dios es uno en esencia (o substancia) y tres en persona. “En la unidad de la Deidad hay tres personas, de una misma substancia, poder y eternidad; Dios Padre, Dios Hijo y Dios el Espíritu Santo”, dice la Confesión de Westminster.

Van Til negó que su concepto de la Trinidad fuese una contradicción, sin embargo él, ” apasionadamente abrazó la idea de aparentemente contradictoria” naturaleza de este punto de vista (67). Frame reconoce que la visión de su mentor es de cierta forma nueva; él lo llama ” un movimiento teológico muy audaz ” (65). Pero su intento de explicar la “contradicción aparente” sólo agrava el problema; él huye con la increíble afirmación de que la Biblia es inexacta con respecto a esta doctrina esencial del cristianismo: “La propia Escritura frecuentemente falla en ser precisa sobre los misterios de la fe” (69). (Como punto de interés, esta sección [77-78] se convierte en bastante evidente que Frame y Van Til también creen que la ciencia puede darnos conocimiento, es decir, los hechos verdaderos, y leyes verdaderas. Para refutación bíblica a esto, ver el libro The Philosophy of Science and Belief in God de Gordon Clark).

Entonces está el concepto de “conocimiento analógico” de Van Til (Capítulo 7). Él enseñó que todo el conocimiento humano es (y sólo puede ser) analógico al conocimiento de Dios; no existe ningún punto no-ambiguo, ningún punto de coincidencia entre el conocimiento de Dios y el conocimiento del hombre.

Las proposiciones, no pueden, tener el mismo significado para Dios que tienen para el hombre. (Por increíble que pueda parecer, Van Til fue tan lejos como para negar que toda verdad con respecto a Dios, sea proposicional. Él no explicó qué la frase ” verdad no proposicional podría significar”).

El problema aquí es que no hay un punto inequívoco en el cual el conocimiento del hombre se encuentra con el conocimiento de Dios, el hombre nunca puede conocer la verdad. ¿Por qué? Debido a que Dios es omnisciente, es decir, él conoce toda la verdad. Por lo tanto, si el hombre no conoce lo que Dios conoce, sus ideas nunca pueden ser verdaderas. O, para decirlo de otra manera, si el concepto de Van Til del conocimiento analógico fuera verdadero, entonces no sería posible para el hombre hacer lo que Van Til lo llama a hacer, es decir, “pensar los pensamientos de Dios conforme Él ” (92). De hecho, no sería posible que su teoría analógica sea verdadera.

Aunque Frame niegue, Clark tenía razón cuando sostuvo que el concepto de conocimiento analógico de Van Til estaba mucho más cerca al de Tomás de Aquino que lo que lo Vantilianos están dispuestos a admitir. Tal punto de vista, si se siguen hasta sus últimas consecuencias, conduce al escepticismo. En pocas palabras, una analogía de la verdad no es la verdad.

La cuestión del conocimiento analógico nos lleva a la “Controversia con Clark” (Capítulo 8). En 1944, Cornelius Van Til y otros once Presbíteros presentaron una denuncia en contra de la acción del Presbiterio de Filadelfia con respecto a la autorización y ordenación de Gordon Clark en la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa. Había varias cuestiones relacionadas con la ” Queja “, mas los elementos principales tuvieron que ver con el conocimiento analógico y ” la incomprensibilidad de Dios. ” Clark enseñó que había una distinción cuantitativa, más no una distinción cualitativa entre el contenido del conocimiento de Dios y el conocimiento del contenido del hombre; esto es, la diferencia en el conocimiento es una cuestión de grado y no de tipo.

Los doce Presbíteros no estaban de acuerdo. Ellos niegan que exista un punto no-ambiguo en el cual el conocimiento de Dios se encuentra con el conocimiento del hombre.

La controversia continuó por un tiempo. Finalmente, la Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa estaba a favor de Clark. Para un estudio a fondo de todo el asunto, la persona debería leer La Controversia Clark -Van Til, de Herman Hoeksema. El análisis de hoeksema del debate es excelente. En él expone los errores de Van Til y sus asociados.

Para el crédito de John Frame, el critica el procedimiento de Vant Til y la controversia con Clark. Y concluye el capítulo declarando: “Clark y Van Til están ahora juntos en el cielo. Estoy feliz de anunciar que ahora ellos están reconciliados “(113).

En el capítulo 11, titulado ” La primacía del intelecto “, encontramos otra falla en Van Til. Él y Frame se oponen a este principio como tradicionalmente se expresó por hombres como Agustín, Calvino, Machen y Clark. Van Til declaró que hubo una triple distinción entre los poderes del alma: intelecto, voluntad y emoción. Según Frame, Van Til presenta una posición de que ” el intelecto, la voluntad y las emociones humanas ” son ” ontológicamente iguales”, mas el intelecto es “económicamente” primario (144). Este punto de vista, como hoeksema señala, siempre ha sido ” fuertemente negado ” por los teólogos reformados. El profesor Frame, por su parte, va más allá al decir que ” yo pienso que es aconsejable que los teólogos reformados eviten abogar la primacía del intelecto ” (148). El considera “el concepto tradicional de la primacía del intelecto ” como ” insostenible ” (170).

De acuerdo con la Biblia, sin embargo, el intelecto es primario porque una persona es su mente, su alma o su espíritu. Las personas tienen cuerpos y emociones, mas las personas no son cuerpos o emociones. Como Clark y Agustín dicen, el cuerpo es el instrumento del alma o espíritu o mente, que es la persona.

Como un hombre piensa (no emocional) en su corazón, así es él. La revelación es conducida, no al cuerpo o las emociones del hombre, sino en su mente, a través de proposiciones bíblicas. Es la mente (intelecto) del hombre que necesita ser “transformada ” (Romanos 12:1,2) y ” ceñida ” (1 Pedro 1:13).

Es la mente del hombre caído, que está en “enemistad con Dios” (Colosenses 1:21). Hombres que andan en la ” la futilidad de su mente” (Efesios 4:17); que se “envanecieron en sus razonamientos ” (Romanos 1:21).

Van Til abrazó las ” contradicciones aparentes ” en la Biblia. Tal vez esto se debe a su visión anti-bíblica de la lógica. La depreciación de la lógica por Van Til, no del mal uso de la lógica, sino la lógica en sí, es bien conocida6. En el capítulo 12, Frame reconoce que Van Til cree que muchas de las doctrinas de las Escrituras son “aparentemente contradictorias”. Además, ellas no deben ser resueltas ante el tribunal de la razón humana. Mientras que la Biblia dice que “Dios no es autor de confusión ” (1 Corintios 14:33), y que no hay nada escrito en ella que no “se puede leer o entender ” (2 Corintios 1:13), Van Til llega al punto de decir que ” toda la enseñanza de la Escritura es aparentemente contradictoria” (159), es decir, lógicamente paradójica.

Robert Reymond, en defensa de un cristianismo racional, argumenta en contra de la irracionalidad de Van Til, cuando escribe: “Si tal es el caso [ de que toda verdad cristiana en última instancia paradójica], [entonces] … el condena desde el inicio, como fútil, hasta incluso una tentativa de una teología sistemática (ordenada) … ya que es imposible reducir a un sistema paradojas irreconciliables que firmemente resisten a todo intento de sistematización armoniosa”.7 En otras palabras, si la visión de Van Til de la lógica y la Escritura fuera seguida hasta su conclusión lógica, no podría haber ningún sistema de verdad bíblica. En cada punto, los puntos de vista peculiares de Van Til socavan la Biblia.

Tristemente, Van Til y otros han estigmatizado a Gordon Clark de un racionalista, porque el creía que debemos negarnos a aceptar las ” contradicciones aparentes” que se encuentran en la Biblia. Debemos enseñaba Clark, tratar de solucionar las llamados “paradojas”, para armonizar la Escritura consigo misma.

El presente revisor esta de acuerdo con hoeksema cuando el escribe: “hay aquí, de hecho, algo que es más que impresionante , que es realmente increíble, que casi se podría considerar como otra paradoja : el fenómeno

5 Ibid., 19.6Vea, por ejemplo, Robert Reymond, Preach the Word (Rutherford House, 1988), 16-35, e Ronald Nash, The Word of God and the Mind of Man (Zondervan, 1982), 99-101.[1]           Reymond, op. cit., 29.

7Reymond, op. cit., 29.

de que los teólogos [Van Til y otros] acusan a otro teólogo hermano de herejía porque trata de resolver problemas”.8

La tercera parte de este volumen se titula ” La Ética del Conocimiento. ” Aquí el autor se refiere a las enseñanzas de Van Til con respeto ” a los efectos de la caída sobre nuestro conocimiento “(51). En sus propias palabras, Frame dice: “Yo soy más crítico con él [Van Til] en esta área de lo que yo soy en el área de la metafísica del conocimiento ” (187). Él llega a la conclusión de que aquí tenemos “, tanto un área de fortaleza como de debilidad” (398).

Notablemente, Frame apunta la inconsistencia de Van Til al presentar su concepto de antítesis que existe entre el pensamiento cristiano y el no cristiano: “Mi evaluación es que… estas formulaciones no son totalmente coherentes entre sí ” (192). Frame no dice eso, mas este es un problema constante con Van Til. Abundan las inconsistencias.

En el capítulo 16 se llega a la enseñanza de Van Til sobre la “gracia común”. Aquí nuevamente, su posición es errada. Esto es especialmente verdadero en su visión de la ” libre oferta del evangelio”. Es decir, Van Til habla de una ” oferta sincera de la salvación a los hombres en general, incluidos los elegidos y no elegidos ” (220). O para decirlo de otro modo, Van Til cree que Dios desea sinceramente la salvación de aquellos que Él no ha predestinado a la salvación.

John Frame, sin embargo tiene algunas críticas de su mentor en esa área, de manera similar cree que ” Dios quiere que todos los hombres se arrepientan, o si no ha pre-ordenado los mismos para que se arrepientan” (223).

En pocas palabras, esto es ridículo. Es inconcebible que Dios procure sinceramente la salvación de aquellos a quienes él desde la eternidad determinó no salvar. ¿Cuál es la solución de Frame? Simple: ” Aquí debemos invocar las doctrinas de la paradoja y el pensamiento analógico de Van Til ” (223). Muy inteligente, ¿eh? Siempre que los Vantilianos se encuentran con un problema, ellos lo llaman una paradoja y siguen adelante. Llámelo como quiera, es irracional. Además, como bien dice hoeksema, es una forma de Arminianismo incipiente.9

El capítulo final de la Parte tres trata con “El Racionalismo y el irracionalismo”. Van Til enseña que todo pensamiento no-cristiano, contrario al pensamiento Cristiano, consiste de una dialéctica constante de racionalismo e irracionalismo. Se inició en el Jardín del Edén con Adán y Eva, y ha existido desde entonces. Frame escribe: “En mi opinión, el análisis de Van Til de la historia del pensamiento no-cristiano en términos de racionalismo e irracionalismo, junto con su justificación teológica, es uno de sus mejores logros. Ella es Escrituralmente basa en su precisa descripción de la cosmovisión Cristiana y la negación de su incredulidad. Esta se confirma por el análisis de los propios textos seculares ” (236).

8 Hoeksema, op. cit., 24.

9Hoeksema, op. cit., chapters 9 and 10.

La cuarta parte se titula “El argumento para el Cristianismo”. Aquí el autor muestra ” cómo, en la visión de Van Til, un creyente debe argumentar y defender el evangelio a un incrédulo a la luz de la metafísica y la ética del conocimiento” (51). Pero antes de aprender el “cómo” del modo de Van Til, primero tenemos que aprender el “cómo no”. Así los capítulos 18-21 nos da el análisis y la crítica de ” método tradicional ” de los padres de la iglesia (entre ellos Agustín), Tomás de Aquino, Joseph Butler, y Edward J. Carnell.

Según Frame, hay elementos positivos y negativos en la crítica de Van Til de esos otros sistemas de apologética elementos.

Luego, en el capítulo 22 se nos dice que el argumento para el cristianismo debe ser necesariamente circular o “espiral”, siempre apoyado sobre la presuposición de la revelación de Dios al hombre en la Biblia. En palabras de Van Til: ” admitirlas presuposiciones de alguien es señalar, las presuposiciones de otros es, por tanto mantener que todo razonamiento es, en la naturaleza del caso, un razonamiento circular. El punto de partida, el método y la conclusión siempre están involucrados en uno u otro ” (302). En este sentido, sin duda, lo que el dice es correcto.

Por último, en el capítulo 23, “Razonando por Presuposición”, en palabras del autor, ” llegamos ahora la metodología recomendada por Van Til para el testimonio Apologético. Aquí está, finalmente, su real argumento – su “prueba absolutamente cierta del teísmo cristiano” (311).

Como hemos visto anteriormente, Van Til no es un presuposiciónalista. El Presuposicionalismo, por definición, excluye el uso de pruebas para la presuposición. En su libro, Cornelius Van Til: The Man and the Myth, John Robbins cita varios ejemplos en los que Van Til habla favorablemente con respecto a las pruebas de la existencia de Dios. Van Til escribe:

Los hombres deben razonar analógicamente a partir de la naturaleza hasta el Dios de la naturaleza. Por lo tanto, los hombres deben utilizar el argumento cosmológico, analógicamente, para entonces concluir que Dios es el creador de este universo… Los hombres deben también usar el argumento ontológico analógicamenteEl argumento para la existencia de Dios y de la verdad del cristianismo es objetivamente válido. No deberíamos menospreciar la validez de este argumento para el nivel de probabilidad. El argumento puede ser pobremente declarado, y puede nunca adecuadamente declarado. Mas en sí el argumento es absolutamente claro… Así, existen absolutamente pruebas ciertas para la existencia de Dios y la verdad del teísmo cristiano”.10

Estas declaraciones son notablemente Tomistas.

¿Cuál es la ” La prueba absolutamente cierta ” de Van Til “del teísmo cristiano “? Frame dice que es un argumento “indirecto “: la imposibilidad de lo contrario. En palabras de Van Til: ” Las pruebas teístas, por tanto, reducen la prueba, la prueba que argumenta que a menos que ese Dios, el Dios de la Biblia, el ser último, el Creador, el controlador del universo, sea presupuesto como  fundamento de la experiencia humana , esa experiencia opera en el vacío. Esta prueba es absolutamente convincente ” (313). Van Til parece confundir “convincente ” con ” válida”.

Van Til continúa: ” El apologista cristiano debe colocarse en la posición de su oponente, asumiendo la exactitud de su método meramente por causa del argumento, para mostrarlo que sobre tal posición, los ” hechos ” no son hechos y que “leyes” no son leyes. También debe pedir a los no-cristianos para colocarse bajo la posición cristiana por causa del argumento, que se puede demostrar que sólo bajo tal base de “hechos” y “leyes” parecen inteligible” (313.314 ) .

El problema aquí es que si el cristiano está formulando sus argumentos bajo la presuposición de la revelación bíblica, entonces no hay “prueba teísta de forma alguna”

Se trata simplemente de una revelación divina, no un argumento para Dios o su Palabra. Por lo tanto, sugerir, como Van Til y algunos de sus discípulos lo hacen, que las Robbins, Van Til, 13.

“pruebas teístas ” tradicionales pueden ser reformuladas de una manera bíblica, bajo las cuales ellas son válidas, es absurdo.

Por otro lado, si el argumento trascendental se está utilizando como argumento ad hominem argumento, es decir, una reductio ad absurdum, entonces nuevamente, no prueba nada acerca de la verdad del teísmo cristiano.

Reducir los argumentos del oponente al absurdo, demostrándole a través de eso la inutilidad de su propio método, es una excelente herramienta apologética. Más esto no prueba la verdad del sistema cristiano. De hecho, si todos los otros “sistemas” pudiesen ser demostrados como falsos, eso aun no probaría ser el cristianismo el verdadero. Van Til y sus discípulos están confundidos.

¿Cuál es entonces es la conclusión? la “prueba absolutamente cierta ” del ” método trascendental ” no existe. No hay ninguna prueba para Dios y Su Palabra. Ese es un axioma indemostrable, a partir del cual todas las teorías verdaderas deben ser deducidas. Siendo un axioma él no puede ser probado. Si el fuese probado no podría ser el punto de partida. ¿Por qué tenemos que continua repitiendo lo obvio en beneficio de los Vantilianos?

En la quinta parte leemos ” Van Til como crítico. ” Aquí, el autor habla de ” apologética ofensiva Van Til, su análisis crítico de los sistemas de los incrédulos y la influencia de la incredulidad en la teología cristiana” (51). Frame   escribe: ” Van Til está en su peor momento en su crítica a otros pensadores, pero incluso en este caso se proporciona información valiosa ” (399). En esta sección, no será analizada por el revisor, tenemos la interacción de Van Til con la “filosofía griega y la escolasticismo” Immanuel Kant y Karl Barth y Herman Dooyeweerd. E suficiente decir que en la propias palabras de Frame, aquí Van Til ” señala algunos errores y confusión real y grave en esos sistemas, y aún más en el sistema de Karl Barth. Dando a la Iglesia tal advertencia clara acerca de estos errores, merece la recomendación de todos los cristianos ” (400) .

Finalmente, en la parte sexta llegamos a las “conclusiones”. El capítulo 28 es un estudio interesante de la “Sucesores de Van Til, ” que incluye a sus sucesores inmediatos, los teonomistas, así como algunos otros.

Luego, en el capítulo 29, ” Van Til y nuestro futuro”, el autor nos da un resumen de sus conclusiones. Él es critico en algunas áreas, mas en la mayoría partidario. “Yo creo por tanto “, dice el autor, ” podemos aprender mucho de lo que es bueno y valioso en Van Til sin ser devotos esclavizados. No es necesario para el movimiento Vantiliano mantener una mentalidad de movimiento. Ni es necesario permanecer en absoluta antítesis contra todos nuestros compañeros cristianos que no se han unido hasta ahora al movimiento “(400).

CONCLUSIÓN

Entre otras cosas, el profesor Frame concluye que Van Til “es quizás el pensador más importante desde Calvino”. él no es el único con esa declaración superlativa. Van Til ha sido llamado ” sin duda, el mayor defensor de la fe cristiana en nuestro siglo”. Se ha dicho que ” en todos los ámbitos del pensamiento, la filosofía de Cornelius Van Til es de importancia crítica y central. ” Otro de sus admiradores dicen que Van Til ” es un gigante legendario” de la, ” ortodoxia incuestionable”.11

Más, como hemos visto, estos comentarios son injustificados. Estos ignoran que muchas de las enseñanzas de Van Til están lejos de la “ortodoxia incuestionable”. Ellos no pasan el test Bereano de Hechos 17:11. Peor aún, mucho el pensamiento de Van Til no solamente es erróneo, sino peligrosamente errado.

Robbins dijo muy bien: ” regresemos del Van Tilianismo y” abrasemos con pasión “los ideales bíblicos de la claridad tanto en el pensamiento como en el habla; reconozcamos, con Cristo y de la Asamblea de Westminster, el carácter indispensable de la lógica; creamos y enseñemos, con Agustín y Atanasio, la doctrina ortodoxa de la Trinidad; y defendamos la coherencia y la inteligibilidad de la Biblia. Entonces, y sólo entonces, el cristianismo tendrá un futuro brillante y glorioso en América y en la tierra”.

 

Traducido por: Raul Loyola Román

Loja-Ecuador, 9 de julio del 2013

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