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   CONFRONTACIONES PRESUPOSICIONALES 

VINCENT CHEUNG

TRADUCCIÓN: RAUL LOYOLA ROMAN

VAN TIL UN ANALISIS … PDFportada vantil analisis e ....

CORNELIO VAN TIL

UN ANÁLISIS DE SU PENSAMIENTO

 

  1. Gary Crampton

 

Traducción: Raul Loyola Román

 Hay que decir de John Frame, Profesor de Apologética y Teología Sistemática del Seminario Teológico de Westminster (Escondido, California), que él es un hombre muy valiente, un alma sincera. En su último libro, Cornelius Van Til: An Analysis of His Thought, 1 presentao en la celebración del centésimo aniversario de Van Til, el profesor Frame, como sugiere el título, trata de codificar los pensamientos de su mentor. Antiguos escritos de la Trinity Fundation han señalado no sólo los conceptos eclécticos de Frame, sino también los pensamientos paradójicos de Van Til3 – escritos que indican que la tarea del profesor no es posible. Sin temor, Frame ha escrito unas 400 páginas en el que, para citar en palabras de la contraportada de este volumen, ” combina su profunda apreciación con incisivo análisis crítico de las ideas del reconocido apologista de Westminster”.

El libro se divide en seis partes principales, seguidas de dos apéndices ( Apéndice A es una reimpresión de la reseña del libro de Frame Apologética Clásica , escrito por Sproul , Gerstner y Lindsley , Apéndice B es un artículo escrito por Edmund Clowney sobre la predicación de Van Til ) . La parte uno tiene que ver con “Consideraciones introductorias”. Aquí, el autor nombra a algunos estudiosos que simpatizan con el Dr. Van Til y otros que no (“desmitificados”), hablan de su método de analizar a Van Til, el presenta una entusiasta y corta historia de la “vida y el carácter de Van Til “y nos da su opinión con respecto al “lugar de [su mentor] en la historia”.

El concluye sin embargo que Herman DooyeWeerd y Gordon Clark han sido grandes pensadores Cristianos, más Van Til es superior. De hecho, dice Frame, aunque Van Til no es el pensador más comprensivo, claro e influyente de nuestro tiempo, él es ” quizás el pensador cristiano más importante desde [Juan] Calvino “(44). En esta revisión, vamos a ver si este superlativo es justificado.

En la página 47, Frame hace la afirmación, no poco común entre Vantilianos, de que Gordon ” Clark dio a la lógica de Aristóteles la misma autoridad que la Escritura”. Esto es, en la mejor de las hipótesis, una caricatura. Primero, Agustín antes que él, Clark enseñó que las leyes de la lógica son la manera de pensar de Dios, y que estas leyes están incrustadas en las Escrituras. En la misma página, Frame escribe:

“A diferencia de Van Til, él [Clark] tomó el término presuposición para referirse a una hipótesis que no podría ser finalmente probada, pero que podría ser progresivamente verificada por el análisis lógico. Esto indica cierta falta de claridad en la mente de Clark en cuanto al patrón último de prueba que en realidad es. Si el patrón último es la revelación de Dios, entonces las presuposiciones de la fe cristiana no solamente son probables, más sino que también son el criterio por el cual todas las pruebas deben ser medidas”.

El pensamiento obscuro aquí no es de Clark, sino de Frame.

 

Por definición, aquello que es una pre-suposición no es probable. De lo contrario sería un post-suposición. ¿O Frame está tomando la visión de las palabras de Humpty Dumpty?. El punto de Clark es que el axioma (o presuposición) de todo pensamiento cristiano es que la Biblia es la Palabra de Dios. Axiomas (o presuposiciones) no pueden ser probados; si pudieran ser probadas, ellos no serían axiomas.

Es interesante, sin embargo, que Frame aquí, como lo hace más tarde en el libro (capítulos 10, 14 y 23), reconoce el hecho de que Van Til, quien es alabado como el “Sr. Presuposicionalista” no es realmente un presuposicionalista de manera alguna. Porque,

[1]    John Frame, Cornelius Van Til: An Analysis of His Thought (P & R Publishing, 1995).

2    John W. Robbins, “A Christian Perspective on John Frame,” The Trinity Review, Número 93.

3     Robbins, Cornelius Van Til: The Man and the Myth e W. Gary Crampton, “Why I Am Not a Van Tilian,” The Trinity Review, Número 103.

a diferencia de Clark, él cree que hay pruebas para la existencia de Dios y para la verdad de su Palabra.

La parte dos se titula “La Metafísica del Conocimiento”. Según Frame, esta es la parte más fuerte del sistema de Van Til. Aquí, el autor habla de ” la visión   de Van Til de la naturaleza básica del conocimiento humano dentro de la cosmovisión cristiana”(51). También incluye “la enseñanza sobre la naturaleza de Dios, la Trinidad, la distinción Creador -creación, y la necesidad de presuponer la revelación de Dios en cada pensamiento humano ” (398). ¿Más Van Til es realmente ortodoxo en esta área del teísmo cristiano? ¿Cuál es, por ejemplo, de su doctrina de la Trinidad? Van Til creía que Dios es al mismo tiempo una persona como tres personas. Como dice Frame: ” Para Van Til, Dios no es simplemente una unidad de personas; él es una persona “(65, cursivas suyas). Esto ciertamente no es la enseñanza del cristianismo ortodoxo, que sostiene que Dios es uno en esencia (o substancia) y tres en persona. “En la unidad de la Deidad hay tres personas, de una misma substancia, poder y eternidad; Dios Padre, Dios Hijo y Dios el Espíritu Santo”, dice la Confesión de Westminster.

Van Til negó que su concepto de la Trinidad fuese una contradicción, sin embargo él, ” apasionadamente abrazó la idea de aparentemente contradictoria” naturaleza de este punto de vista (67). Frame reconoce que la visión de su mentor es de cierta forma nueva; él lo llama ” un movimiento teológico muy audaz ” (65). Pero su intento de explicar la “contradicción aparente” sólo agrava el problema; él huye con la increíble afirmación de que la Biblia es inexacta con respecto a esta doctrina esencial del cristianismo: “La propia Escritura frecuentemente falla en ser precisa sobre los misterios de la fe” (69). (Como punto de interés, esta sección [77-78] se convierte en bastante evidente que Frame y Van Til también creen que la ciencia puede darnos conocimiento, es decir, los hechos verdaderos, y leyes verdaderas. Para refutación bíblica a esto, ver el libro The Philosophy of Science and Belief in God de Gordon Clark).

Entonces está el concepto de “conocimiento analógico” de Van Til (Capítulo 7). Él enseñó que todo el conocimiento humano es (y sólo puede ser) analógico al conocimiento de Dios; no existe ningún punto no-ambiguo, ningún punto de coincidencia entre el conocimiento de Dios y el conocimiento del hombre.

Las proposiciones, no pueden, tener el mismo significado para Dios que tienen para el hombre. (Por increíble que pueda parecer, Van Til fue tan lejos como para negar que toda verdad con respecto a Dios, sea proposicional. Él no explicó qué la frase ” verdad no proposicional podría significar”).

El problema aquí es que no hay un punto inequívoco en el cual el conocimiento del hombre se encuentra con el conocimiento de Dios, el hombre nunca puede conocer la verdad. ¿Por qué? Debido a que Dios es omnisciente, es decir, él conoce toda la verdad. Por lo tanto, si el hombre no conoce lo que Dios conoce, sus ideas nunca pueden ser verdaderas. O, para decirlo de otra manera, si el concepto de Van Til del conocimiento analógico fuera verdadero, entonces no sería posible para el hombre hacer lo que Van Til lo llama a hacer, es decir, “pensar los pensamientos de Dios conforme Él ” (92). De hecho, no sería posible que su teoría analógica sea verdadera.

Aunque Frame niegue, Clark tenía razón cuando sostuvo que el concepto de conocimiento analógico de Van Til estaba mucho más cerca al de Tomás de Aquino que lo que lo Vantilianos están dispuestos a admitir. Tal punto de vista, si se siguen hasta sus últimas consecuencias, conduce al escepticismo. En pocas palabras, una analogía de la verdad no es la verdad.

La cuestión del conocimiento analógico nos lleva a la “Controversia con Clark” (Capítulo 8). En 1944, Cornelius Van Til y otros once Presbíteros presentaron una denuncia en contra de la acción del Presbiterio de Filadelfia con respecto a la autorización y ordenación de Gordon Clark en la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa. Había varias cuestiones relacionadas con la ” Queja “, mas los elementos principales tuvieron que ver con el conocimiento analógico y ” la incomprensibilidad de Dios. ” Clark enseñó que había una distinción cuantitativa, más no una distinción cualitativa entre el contenido del conocimiento de Dios y el conocimiento del contenido del hombre; esto es, la diferencia en el conocimiento es una cuestión de grado y no de tipo.

Los doce Presbíteros no estaban de acuerdo. Ellos niegan que exista un punto no-ambiguo en el cual el conocimiento de Dios se encuentra con el conocimiento del hombre.

La controversia continuó por un tiempo. Finalmente, la Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa estaba a favor de Clark. Para un estudio a fondo de todo el asunto, la persona debería leer La Controversia Clark -Van Til, de Herman Hoeksema. El análisis de hoeksema del debate es excelente. En él expone los errores de Van Til y sus asociados.

Para el crédito de John Frame, el critica el procedimiento de Vant Til y la controversia con Clark. Y concluye el capítulo declarando: “Clark y Van Til están ahora juntos en el cielo. Estoy feliz de anunciar que ahora ellos están reconciliados “(113).

En el capítulo 11, titulado ” La primacía del intelecto “, encontramos otra falla en Van Til. Él y Frame se oponen a este principio como tradicionalmente se expresó por hombres como Agustín, Calvino, Machen y Clark. Van Til declaró que hubo una triple distinción entre los poderes del alma: intelecto, voluntad y emoción. Según Frame, Van Til presenta una posición de que ” el intelecto, la voluntad y las emociones humanas ” son ” ontológicamente iguales”, mas el intelecto es “económicamente” primario (144). Este punto de vista, como hoeksema señala, siempre ha sido ” fuertemente negado ” por los teólogos reformados. El profesor Frame, por su parte, va más allá al decir que ” yo pienso que es aconsejable que los teólogos reformados eviten abogar la primacía del intelecto ” (148). El considera “el concepto tradicional de la primacía del intelecto ” como ” insostenible ” (170).

De acuerdo con la Biblia, sin embargo, el intelecto es primario porque una persona es su mente, su alma o su espíritu. Las personas tienen cuerpos y emociones, mas las personas no son cuerpos o emociones. Como Clark y Agustín dicen, el cuerpo es el instrumento del alma o espíritu o mente, que es la persona.

Como un hombre piensa (no emocional) en su corazón, así es él. La revelación es conducida, no al cuerpo o las emociones del hombre, sino en su mente, a través de proposiciones bíblicas. Es la mente (intelecto) del hombre que necesita ser “transformada ” (Romanos 12:1,2) y ” ceñida ” (1 Pedro 1:13).

Es la mente del hombre caído, que está en “enemistad con Dios” (Colosenses 1:21). Hombres que andan en la ” la futilidad de su mente” (Efesios 4:17); que se “envanecieron en sus razonamientos ” (Romanos 1:21).

Van Til abrazó las ” contradicciones aparentes ” en la Biblia. Tal vez esto se debe a su visión anti-bíblica de la lógica. La depreciación de la lógica por Van Til, no del mal uso de la lógica, sino la lógica en sí, es bien conocida6. En el capítulo 12, Frame reconoce que Van Til cree que muchas de las doctrinas de las Escrituras son “aparentemente contradictorias”. Además, ellas no deben ser resueltas ante el tribunal de la razón humana. Mientras que la Biblia dice que “Dios no es autor de confusión ” (1 Corintios 14:33), y que no hay nada escrito en ella que no “se puede leer o entender ” (2 Corintios 1:13), Van Til llega al punto de decir que ” toda la enseñanza de la Escritura es aparentemente contradictoria” (159), es decir, lógicamente paradójica.

Robert Reymond, en defensa de un cristianismo racional, argumenta en contra de la irracionalidad de Van Til, cuando escribe: “Si tal es el caso [ de que toda verdad cristiana en última instancia paradójica], [entonces] … el condena desde el inicio, como fútil, hasta incluso una tentativa de una teología sistemática (ordenada) … ya que es imposible reducir a un sistema paradojas irreconciliables que firmemente resisten a todo intento de sistematización armoniosa”.7 En otras palabras, si la visión de Van Til de la lógica y la Escritura fuera seguida hasta su conclusión lógica, no podría haber ningún sistema de verdad bíblica. En cada punto, los puntos de vista peculiares de Van Til socavan la Biblia.

Tristemente, Van Til y otros han estigmatizado a Gordon Clark de un racionalista, porque el creía que debemos negarnos a aceptar las ” contradicciones aparentes” que se encuentran en la Biblia. Debemos enseñaba Clark, tratar de solucionar las llamados “paradojas”, para armonizar la Escritura consigo misma.

El presente revisor esta de acuerdo con hoeksema cuando el escribe: “hay aquí, de hecho, algo que es más que impresionante , que es realmente increíble, que casi se podría considerar como otra paradoja : el fenómeno

5 Ibid., 19.6Vea, por ejemplo, Robert Reymond, Preach the Word (Rutherford House, 1988), 16-35, e Ronald Nash, The Word of God and the Mind of Man (Zondervan, 1982), 99-101.[1]           Reymond, op. cit., 29.

7Reymond, op. cit., 29.

de que los teólogos [Van Til y otros] acusan a otro teólogo hermano de herejía porque trata de resolver problemas”.8

La tercera parte de este volumen se titula ” La Ética del Conocimiento. ” Aquí el autor se refiere a las enseñanzas de Van Til con respeto ” a los efectos de la caída sobre nuestro conocimiento “(51). En sus propias palabras, Frame dice: “Yo soy más crítico con él [Van Til] en esta área de lo que yo soy en el área de la metafísica del conocimiento ” (187). Él llega a la conclusión de que aquí tenemos “, tanto un área de fortaleza como de debilidad” (398).

Notablemente, Frame apunta la inconsistencia de Van Til al presentar su concepto de antítesis que existe entre el pensamiento cristiano y el no cristiano: “Mi evaluación es que… estas formulaciones no son totalmente coherentes entre sí ” (192). Frame no dice eso, mas este es un problema constante con Van Til. Abundan las inconsistencias.

En el capítulo 16 se llega a la enseñanza de Van Til sobre la “gracia común”. Aquí nuevamente, su posición es errada. Esto es especialmente verdadero en su visión de la ” libre oferta del evangelio”. Es decir, Van Til habla de una ” oferta sincera de la salvación a los hombres en general, incluidos los elegidos y no elegidos ” (220). O para decirlo de otro modo, Van Til cree que Dios desea sinceramente la salvación de aquellos que Él no ha predestinado a la salvación.

John Frame, sin embargo tiene algunas críticas de su mentor en esa área, de manera similar cree que ” Dios quiere que todos los hombres se arrepientan, o si no ha pre-ordenado los mismos para que se arrepientan” (223).

En pocas palabras, esto es ridículo. Es inconcebible que Dios procure sinceramente la salvación de aquellos a quienes él desde la eternidad determinó no salvar. ¿Cuál es la solución de Frame? Simple: ” Aquí debemos invocar las doctrinas de la paradoja y el pensamiento analógico de Van Til ” (223). Muy inteligente, ¿eh? Siempre que los Vantilianos se encuentran con un problema, ellos lo llaman una paradoja y siguen adelante. Llámelo como quiera, es irracional. Además, como bien dice hoeksema, es una forma de Arminianismo incipiente.9

El capítulo final de la Parte tres trata con “El Racionalismo y el irracionalismo”. Van Til enseña que todo pensamiento no-cristiano, contrario al pensamiento Cristiano, consiste de una dialéctica constante de racionalismo e irracionalismo. Se inició en el Jardín del Edén con Adán y Eva, y ha existido desde entonces. Frame escribe: “En mi opinión, el análisis de Van Til de la historia del pensamiento no-cristiano en términos de racionalismo e irracionalismo, junto con su justificación teológica, es uno de sus mejores logros. Ella es Escrituralmente basa en su precisa descripción de la cosmovisión Cristiana y la negación de su incredulidad. Esta se confirma por el análisis de los propios textos seculares ” (236).

8 Hoeksema, op. cit., 24.

9Hoeksema, op. cit., chapters 9 and 10.

La cuarta parte se titula “El argumento para el Cristianismo”. Aquí el autor muestra ” cómo, en la visión de Van Til, un creyente debe argumentar y defender el evangelio a un incrédulo a la luz de la metafísica y la ética del conocimiento” (51). Pero antes de aprender el “cómo” del modo de Van Til, primero tenemos que aprender el “cómo no”. Así los capítulos 18-21 nos da el análisis y la crítica de ” método tradicional ” de los padres de la iglesia (entre ellos Agustín), Tomás de Aquino, Joseph Butler, y Edward J. Carnell.

Según Frame, hay elementos positivos y negativos en la crítica de Van Til de esos otros sistemas de apologética elementos.

Luego, en el capítulo 22 se nos dice que el argumento para el cristianismo debe ser necesariamente circular o “espiral”, siempre apoyado sobre la presuposición de la revelación de Dios al hombre en la Biblia. En palabras de Van Til: ” admitirlas presuposiciones de alguien es señalar, las presuposiciones de otros es, por tanto mantener que todo razonamiento es, en la naturaleza del caso, un razonamiento circular. El punto de partida, el método y la conclusión siempre están involucrados en uno u otro ” (302). En este sentido, sin duda, lo que el dice es correcto.

Por último, en el capítulo 23, “Razonando por Presuposición”, en palabras del autor, ” llegamos ahora la metodología recomendada por Van Til para el testimonio Apologético. Aquí está, finalmente, su real argumento – su “prueba absolutamente cierta del teísmo cristiano” (311).

Como hemos visto anteriormente, Van Til no es un presuposiciónalista. El Presuposicionalismo, por definición, excluye el uso de pruebas para la presuposición. En su libro, Cornelius Van Til: The Man and the Myth, John Robbins cita varios ejemplos en los que Van Til habla favorablemente con respecto a las pruebas de la existencia de Dios. Van Til escribe:

Los hombres deben razonar analógicamente a partir de la naturaleza hasta el Dios de la naturaleza. Por lo tanto, los hombres deben utilizar el argumento cosmológico, analógicamente, para entonces concluir que Dios es el creador de este universo… Los hombres deben también usar el argumento ontológico analógicamenteEl argumento para la existencia de Dios y de la verdad del cristianismo es objetivamente válido. No deberíamos menospreciar la validez de este argumento para el nivel de probabilidad. El argumento puede ser pobremente declarado, y puede nunca adecuadamente declarado. Mas en sí el argumento es absolutamente claro… Así, existen absolutamente pruebas ciertas para la existencia de Dios y la verdad del teísmo cristiano”.10

Estas declaraciones son notablemente Tomistas.

¿Cuál es la ” La prueba absolutamente cierta ” de Van Til “del teísmo cristiano “? Frame dice que es un argumento “indirecto “: la imposibilidad de lo contrario. En palabras de Van Til: ” Las pruebas teístas, por tanto, reducen la prueba, la prueba que argumenta que a menos que ese Dios, el Dios de la Biblia, el ser último, el Creador, el controlador del universo, sea presupuesto como  fundamento de la experiencia humana , esa experiencia opera en el vacío. Esta prueba es absolutamente convincente ” (313). Van Til parece confundir “convincente ” con ” válida”.

Van Til continúa: ” El apologista cristiano debe colocarse en la posición de su oponente, asumiendo la exactitud de su método meramente por causa del argumento, para mostrarlo que sobre tal posición, los ” hechos ” no son hechos y que “leyes” no son leyes. También debe pedir a los no-cristianos para colocarse bajo la posición cristiana por causa del argumento, que se puede demostrar que sólo bajo tal base de “hechos” y “leyes” parecen inteligible” (313.314 ) .

El problema aquí es que si el cristiano está formulando sus argumentos bajo la presuposición de la revelación bíblica, entonces no hay “prueba teísta de forma alguna”

Se trata simplemente de una revelación divina, no un argumento para Dios o su Palabra. Por lo tanto, sugerir, como Van Til y algunos de sus discípulos lo hacen, que las Robbins, Van Til, 13.

“pruebas teístas ” tradicionales pueden ser reformuladas de una manera bíblica, bajo las cuales ellas son válidas, es absurdo.

Por otro lado, si el argumento trascendental se está utilizando como argumento ad hominem argumento, es decir, una reductio ad absurdum, entonces nuevamente, no prueba nada acerca de la verdad del teísmo cristiano.

Reducir los argumentos del oponente al absurdo, demostrándole a través de eso la inutilidad de su propio método, es una excelente herramienta apologética. Más esto no prueba la verdad del sistema cristiano. De hecho, si todos los otros “sistemas” pudiesen ser demostrados como falsos, eso aun no probaría ser el cristianismo el verdadero. Van Til y sus discípulos están confundidos.

¿Cuál es entonces es la conclusión? la “prueba absolutamente cierta ” del ” método trascendental ” no existe. No hay ninguna prueba para Dios y Su Palabra. Ese es un axioma indemostrable, a partir del cual todas las teorías verdaderas deben ser deducidas. Siendo un axioma él no puede ser probado. Si el fuese probado no podría ser el punto de partida. ¿Por qué tenemos que continua repitiendo lo obvio en beneficio de los Vantilianos?

En la quinta parte leemos ” Van Til como crítico. ” Aquí, el autor habla de ” apologética ofensiva Van Til, su análisis crítico de los sistemas de los incrédulos y la influencia de la incredulidad en la teología cristiana” (51). Frame   escribe: ” Van Til está en su peor momento en su crítica a otros pensadores, pero incluso en este caso se proporciona información valiosa ” (399). En esta sección, no será analizada por el revisor, tenemos la interacción de Van Til con la “filosofía griega y la escolasticismo” Immanuel Kant y Karl Barth y Herman Dooyeweerd. E suficiente decir que en la propias palabras de Frame, aquí Van Til ” señala algunos errores y confusión real y grave en esos sistemas, y aún más en el sistema de Karl Barth. Dando a la Iglesia tal advertencia clara acerca de estos errores, merece la recomendación de todos los cristianos ” (400) .

Finalmente, en la parte sexta llegamos a las “conclusiones”. El capítulo 28 es un estudio interesante de la “Sucesores de Van Til, ” que incluye a sus sucesores inmediatos, los teonomistas, así como algunos otros.

Luego, en el capítulo 29, ” Van Til y nuestro futuro”, el autor nos da un resumen de sus conclusiones. Él es critico en algunas áreas, mas en la mayoría partidario. “Yo creo por tanto “, dice el autor, ” podemos aprender mucho de lo que es bueno y valioso en Van Til sin ser devotos esclavizados. No es necesario para el movimiento Vantiliano mantener una mentalidad de movimiento. Ni es necesario permanecer en absoluta antítesis contra todos nuestros compañeros cristianos que no se han unido hasta ahora al movimiento “(400).

CONCLUSIÓN

Entre otras cosas, el profesor Frame concluye que Van Til “es quizás el pensador más importante desde Calvino”. él no es el único con esa declaración superlativa. Van Til ha sido llamado ” sin duda, el mayor defensor de la fe cristiana en nuestro siglo”. Se ha dicho que ” en todos los ámbitos del pensamiento, la filosofía de Cornelius Van Til es de importancia crítica y central. ” Otro de sus admiradores dicen que Van Til ” es un gigante legendario” de la, ” ortodoxia incuestionable”.11

Más, como hemos visto, estos comentarios son injustificados. Estos ignoran que muchas de las enseñanzas de Van Til están lejos de la “ortodoxia incuestionable”. Ellos no pasan el test Bereano de Hechos 17:11. Peor aún, mucho el pensamiento de Van Til no solamente es erróneo, sino peligrosamente errado.

Robbins dijo muy bien: ” regresemos del Van Tilianismo y” abrasemos con pasión “los ideales bíblicos de la claridad tanto en el pensamiento como en el habla; reconozcamos, con Cristo y de la Asamblea de Westminster, el carácter indispensable de la lógica; creamos y enseñemos, con Agustín y Atanasio, la doctrina ortodoxa de la Trinidad; y defendamos la coherencia y la inteligibilidad de la Biblia. Entonces, y sólo entonces, el cristianismo tendrá un futuro brillante y glorioso en América y en la tierra”.

 

Traducido por: Raul Loyola Román

Loja-Ecuador, 9 de julio del 2013

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DIOS Y EL MAL

EL PROBLEMA RESUELTO

GORDON H CLARK

 Traducción: Raul Loyola Román
 

 

 

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 UNA DEFENSA BÍBLICA

Brian Schwertley

 

 

 

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Una persona, Dos naturalezas

Vincent Cheung

Vía e-mail
Cuando formulamos una doctrina bíblica, no estamos intentando “hacer que funcione”. La doctrina funciona sin importar lo que hagamos. Funciona porque viene de Dios y porque describe a Dios. Funciona porque es verdadera. Es lo que es, y es verdad independientemente de si elaboramos una formulación propia para ello. El propósito de la formulación teológica es encontrar un camino para comunicar la doctrina. En ningún momento la Escritura en sí misma está en riesgo, porque su veracidad no depende de nuestra formulación. Por supuesto, una formulación herética pone en peligro a sus adeptos, pero la Escritura en sí misma nunca puede sufrir daños.

Persona
Cristo es una “persona”. Él nunca dijo o insinuó ser un “ellos”, y nunca se representó como una persona comunicándose con otra. No existe un ejemplo en el cual Cristo el hombre ore a Dios el Hijo, ni nada parecido. Basado en la manera en la que se ha referido, la manera en la que él se refiere a sí mismo, y la manera como se conduce, no hay razón para pensar que no es una persona.

Sumemos a esta premisa de “una persona” la idea de que Cristo debe tener dos naturalezas, una humana y una divina, y luego la idea de que cada naturaleza debe incluir una “mente” que armonice con tal naturaleza, una mente humana y una mente divina. Pero además de todo esto, si sumamos la idea de que una mente o centro de consciencia es necesariamente una “persona” en sí misma, terminaríamos con dos personas. Sin embargo, existe una formulación que conserva el concepto de que Cristo es una persona, con dos centros de consciencia. Como se indica, la necesidad de llegar a esta formulación no es arbitraria, pero necesaria por los datos bíblicos.

Esta formulación comienza con la definición de que una “persona” es un “sistema” de consciencia, no un “centro” de consciencia. Cada sistema puede contener o bien sólo un centro de consciencia o múltiples centros de consciencia. En la encarnación, Dios el Hijo, tomó una mente humana de tal manera que la mente humana está contenida por la mente divina, pero no mezclada o confundida con ella. La mente divina tendría acceso y control sobre la mente humana, pero no al revés. Dado que no hay nada inherentemente imposible sobre esto y si se ajusta a los datos bíblicos, esto lo haría una buena formulación.

Analogía (semejanza)
Consideremos una analogía. Advertimos que la analogía está limitada, apropiada solamente para un propósito restrictivo, y sumamente engañosa cuando es sacada de contexto, porque se refiere a una condición que es una disfunción mental en los humanos, y no hay disfunción alguna en Cristo. Dicho eso, considere el caso de trastorno de personalidad múltiple en una persona. Ciertamente existen múltiples centros de consciencia, pero continúa siendo una persona. La analogía es especialmente apropiada si hay, de hecho, una personalidad general o primaria.
Mi mente “contiene” recuerdos de mi infancia, entre otras cosas, pero con un sólo centro de consciencia. Mi mente puede “contener” otros centros de consciencia enteros, con sus propios recuerdos, y esto en un hombre sería una disfunción mental. El centro de consciencia original es la figura principal. Lo que está contenido depende de lo que lo contiene, no al revés.

Cristo tiene una mente humana que está contenida por la mente divina, el Logos. No existe disfunción, porque la analogía se rompe en este punto, tanto así que los dos casos quedan en discrepancia al oponerse entre sí. La personalidad principal en Cristo es la mente divina, y a diferencia de la personalidad principal en el hombre, esta personalidad esencial es Dios -perfecto en poder e inteligencia. Dios el Hijo, la mente divina, en completo control y con plena conciencia-. No hay disfunción. Tomó un centro de consciencia humano sin mezclarlo o confundirlo con el otro, pero conteniendolo de una manera que Cristo en su forma encarnada puede decir “Yo” y referirse por completo a uno o ambos.

Esta formulación nos permite afirmar que Cristo tiene una mente humana y una mente divina, dos centros de consciencia, que ambas mentes no están mezcladas ni confundidas, y que continúa siendo una persona.

Sistema
Podemos regresar al caso de un hombre con múltiples personalidades para ilustrar por qué tiene sentido definir a una persona como un sistema mental. Él tiene más de un centro de consciencia pero sigue siendo una persona, porque los múltiples centros de consciencia están bajo una consciencia general que domina a las demás. (Estamos hablando relativamente, porque la única razón que cuenta es que Dios lo estima como una sola persona, y lo salva o lo condena como una sola persona). Las personalidades no existen de manera independiente, y pueden ser destruidas sin destruir al hombre y sin borrar la personalidad principal. Y así, sus personalidades deben ser tomadas como un todo -y por tanto- como un “sistema”.

La trinidad no es así, dado que los miembros de la trinidad pueden ser o deben ser distinguidos de una manera diferente a las múltiples personalidades dentro de una persona humana. Podemos deducir que los tres no son dependientes uno del otro en la forma en que las personalidades secundarias de una persona con múltiples personalidades dependerían de la personalidad original.

Hay tres sistemas trabajando en unísono, cada uno posee la plenitud de la deidad. Cada uno de estos sistemas tiene presumiblemente sólo una personalidad. Dios el Hijo tomó un centro de consciencia humana, pero sin confundirlo o mezclarlo con la consciencia divina. De manera que en la trinidad como tal, sigue habiendo sólo tres centros de consciencia, ya que la naturaleza humana de Cristo nunca fue deificada.
De este modo, la definición de una persona como un sistema al mismo tiempo ajusta la naturaleza de la trinidad y la naturaleza de Cristo -una esencia, tres personas- aún cuando la persona del Hijo tiene ambas naturalezas, una divina y una humana.

Fuente: http://www.vincentcheung.com/2015/09/09/one-person-two-natures/

Traducido por Doralí Lobo

 

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Sin título - 1

 

alicia

 

 ..Gato de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

– Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar – dijo el Gato…

 

( Lewis Carroll: Alicia en el país de las maravillas, El gato de Cheshire.)

 

¿Será esto así o será verdad en parte  o absolutamente no es así….?

 

 

Yo sé bien que tú lo puedes todo, que no es posible frustrar ninguno de tus planes.

Job 42:2

 

Los actos de todo ser humano son adquiridos, pues una es  la acción Divina, es decir, una acción creadora, y otra la acción humana es decir adquirida o llamada “causa secundaria”, así, si X elige p en vez de q no es por su propio conocimiento o “poder” o que partiendo de un inexistente  punto neutral elige p, tampoco que por alguna “capacidad deliberativa “libre” ” inexistente en X, esté en condiciones de elegir p; más bien su elección de p es un acto determinado, Dios ordena que elija p y solamente p. (… Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad.   Flp 2:13).

Sin embargo que estos actos son adquiridos son actos voluntarios, mas esta capacidad  “deliberativa” no significa que X decida por sí mismo, X es libre de actuar o contenerse, mas esta disposición no proviene de X, sino de Dios, y esta será cumplida exactamente como Dios lo decretó eternamente, así, si X hubo pensado y conocido la conclusión de su elección y ello le haga pensar que ha actuado libremente, en realidad sus acciones han sido controladas a través de una red causal establecida por Dios .La mente es una potencia pasiva esta no produce ideas sino que recibe ideas no existe un poder causal en las criaturas. No se puede concebir que un ser finito tenga poder para producir algo. Los pensamientos no son nuestros, todo el contenido intelectual (pensamientos) que tenemos es revelado por Dios directamente a nuestras mentes, en Él están los patrones de cierto o errado bueno o malo, perfecto imperfecto, toda la ciencia, matemática, astronomía, física biología, etc. etc. todo lo existente todo el conocimiento viene de Él , En Él  están contenidas todas las verdades; por tanto, todas las cosas, son según Su idea, así la conjunción de causas es ocasionada por Dios, aunque X podría pensar que ha elegido libremente sobre sus actos cuando, en realidad,  fue Dios quien ordeno que en determinado momento se alinearan un conjunto de causas que dieron lugar a determinado curso de los acontecimientos, sean estas, acciones buenas o incluso malas, sean estas, acciones u ocurrencias, las más complejas o los más insignificantes, todas ellas solamente acontecen por la voluntad Divina. Tiene que haber una causa primera, y esa causa debe ser auto-existente. Todas las cosas creadas no son independientes, ni son existes por sí mismas (ser contingente, esto es, que no puede existir por sí mismo), y en última instancia deben ser dependientes de algo que es independiente, y por lo tanto, deben todavía estar constantemente en función de la causa primera. (Dios). Dios no solamente las planeó sino también las sustenta en todas sus relaciones, detalles, esencia y realización e inexorablemente se cumplirán según Su Voluntad; tal como Él lo estableció en la eternidad antes da fundación del mundo.

Mas el hecho de que sea así, como lo es en verdad, — el absoluto control de Dios sobre todo lo creado — esto en nada libra la responsabilidad de X por sus decisiones y acciones, las cuales son suyas, realizadas por su voluntad, de manera que si no las quisiese, no acontecerían. Pues, si Dios no las hubiese decretado, X jamás las querría o realizaría, (el hombre actúa de buena voluntad, Dios nunca hace que el hombre obre contra su propia voluntad, pues es la propia voluntad que Él controla), pues existe una única causalidad, la Divina, Dios es el Creador, la causa única, X es el ejecutor de esa voluntad Divina. Dios es Soberano en un sentido absoluto, metafísica y ontológicamente Él es la causa directa y el Poder de todas las cosas.

Dios es Todopoderoso, lo puede todo, Él es el Poder universal, por lo cual nada puede venir a existir y nada puede acontecer sin Él, sin embargo, este Poder no es una fuerza impersonal, sino un Poder inteligente – un espíritu o mente – y eso significa que todo lo que existe y todo lo que sucede es porque Él decide y causa así. Entonces, todo lo que El hace es perfecto, por definición, porque Él hace la definición.

 Dios está por encima de toda ley física, lógica o metafísica, De hecho, toda ley física, lógica y metafísica está sometida a Él, Dios puede interferir en el orden natural y hacer por ejemplo que el fuego no queme Dios puede interferir en los fenómenos naturales si así lo desea. Ej. Moisés y la zarza ardiente (Y él miró, y vio que la zarza ardía en el fuego, pero la zarza no se consumía. (Ex 3:2) pues el fuego no es la causa de que algo se queme sino que ello obedece a una disposición Divina por lo cual el fuego no es en sí mismo la causa de la combustión sino que esta se da con ocasión del fuego no por el fuego en sí mismo, pues no existe causalidad fuera de la Divina, en realidad, el fuego es una entidad inorgánica incapaz de ejercer actividad alguna por sí mismo, en realidad la causa eficiente de la combustión es Dios y no el fuego, igual con las mal llamadas “leyes de causalidad natural” que son inexistentes, lo que sucede  que nuestra mente percibe los fenómenos naturales de manera continua y les atribuye erróneamente causalidad, pues no existe causalidad intrínseca en los fenómenos naturales, el universo y todo lo que existe no se rige por una causalidad primaria, sino que depende absolutamente de un artífice externo, a saber, Dios. es la causa eficiente de todo cuanto existe.

Entre la causa y el efecto no existe ninguna ligación, vinculo o un principio inherente causal, no es que el efecto es la causa del “poder “de la causa; no, la causa en sí mismo no es causa, solamente es un medio para Dios causar algo, tanto causa y efecto deben ser causados Divinamente para ser o venir a existir. no es que lluvia tiene poder en si, para hacer nacer una semilla, o un remedio (que es algo inerte)  tenga poder para sanar un enfermo o que un hombre llámese médico sane a alguien o que el pan o el alimento da vida a una persona. No, Dios debe operar y transformar en los requerimientos necesarios de la persona para poder vivir.

La Escritura claramente enseñan que el universo y todas las criaturas sean animales plantas o cosas inertes, en sus variados géneros, especies e individuos, continúan en existencia no por un principio inherente de vida o poder causal en sí mismos (inexistente), sino por el Poder y la Voluntad soberana de Dios.

Las criaturas o cosas son a lo mucho, la causa relativa, aparente, perceptible o descriptiva cuando se trata de metafísica, no existe una ” causa secundaria” Dios no solamente es la causa-ultima, sino la primera y total de toda acción. De ello se desprende que, cuando se trata de metafísica, no existe una ” causa segunda o secundaria  ” – las palabras “secundaria ” y ” causa ” son ambas engañadoras. El término puede a lo mucho referirse a una causa relativa o aparente, una relación perceptible entre dos objetos o acontecimientos, pero nunca puede servir como explicación metafísica. Dios usa las llamadas “causas secundarias”, más estas mismas son controladas por Dios; Las causas segundas o las circunstancias que concurren a un efecto, están subordinadas a la causa primera, Dios. Dios es la causa de todo accidente que se da en el universo así, todo cuanto acontece es causado por Dios y todo lo que es causado por Dios es bueno, Luego todo lo que sucede es bueno. Las llamadas “causas segundas”, no son es si mismo causas, son simplemente efectos externamente causados (por Dios) que dan lugar a otros efectos, tales como nuestras acciones, ¡nada más!

X es el agente responsable de todas sus acciones no porque X sea libre, sino porque Dios lo ha dispuesto así por Su autoridad de Creador, Legislador, Gobernante y Juez de todo el universo, así, la responsabilidad de X está centrada y establecida en la autoridad Divina, esto es, en el poder y derecho que solamente Dios tiene sobre Su creación. Esta verdad “faculta” a Dios, a hacer lo que quisiera con Su creación conforme a su Ser y a establecer sus leyes en todo, y sin embargo Su Justicia, Santidad y perfección continúan intocables.

Raul Loyola Román

 

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